El Boeing de Lion Air se estrelló en silencio y casi en horizontal

Rescatan más cadáveres del avión siniestrado en Indonesia./EFE
Rescatan más cadáveres del avión siniestrado en Indonesia. / EFE

El Boeing 737 habría experimentado cambios repentinos de altitud y velocidad durante el vuelo anterior al del siniestro

ZIGOR ALDAMACorresponsal. Shangái

Dos pescadores indonesios que faenaban en aguas del norte de Java vieron cómo se estrelló el avión de Lion Air que el lunes operaba el vuelo JT610. Según su relato a Reuters, el Boeing 737 MAX 8 impactó contra el agua en completo silencio y casi en horizontal. El morro sólo estaba levemente inclinado hacia delante, como si los pilotos tratasen de llevar a cabo un amerizaje controlado. Hasta que el aparato no chocó contra el mar no se produjo explosión alguna. Pero entonces el avión se hundió rápidamente, dejando una columna de humo tras de sí.

Eso explicaría que aún no se haya encontrado el fuselaje, que pudo hundirse casi intacto. No obstante, los cadáveres de la decena de víctimas encontradas -viajaban 189- están en muy mal estado, algo más propio de un choque brutal o incluso una explosión previa al impacto. Esta compleja coyuntura provoca aún más preguntas en una investigación que todavía sólo puede especular por la falta de las cajas negras. La poca profundidad de la zona en la que cayó el Boeing y las radiobalizas que tendrían que haberse activado tras el accidente deberían facilitar la pronta recuperación de todos los restos.

Mientras, los datos que manejan los expertos son los recogidos por las diferentes páginas web que siguen en directo los vuelos y los del trayecto que el avión realizó la noche del domingo, cuando los pilotos detectaron problemas graves con los instrumentos. Hoy se supo que, en ese viaje entre Bali y Yakarta, el Boeing se desvió de su ruta y llegó a desplomarse 265 metros en 27 segundos. Varios pasajeros relataron también problemas con el aire acondicionado y la iluminación, así como que el motor hacía ruidos raros.

Fallos en los sensores

Lo único contrastable es que los pilotos decidieron volar a una altitud muy inferior a la habitual y que aterrizaron sin problemas en la capital indonesia. Los ingenieros tuvieron poco más de 6 horas para corregir fallos atribuidos a los sensores que determinan la altitud y la velocidad, y dieron el visto bueno para el despegue del fatídico vuelo JT610. Según la información recogida por FlightRadar24, los problemas en ese trayecto comenzaron dos minutos después del despegue, cuando los instrumentos comenzaron a reflejar velocidades y altitud inusuales: el Boeing descendió 500 pies cuando solo había alcanzado 2.000, y luego ascendió de nuevo hasta los 5.000 pies que mantuvo durante la mayoría de los 13 minutos que estuvo en el aire. La velocidad sólo aumentó cuando se desplomó contra el mar.

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