El mantenimiento, bajo sospecha tras la catástrofe aérea en Indonesia

Restos de las pertenencias de uno de los pasajeros. /Afp
Restos de las pertenencias de uno de los pasajeros. / Afp

El Boeing 737 de Lion Air que se estrelló al despegar y causó la muerte de 189 personas había sufrido fallos la noche anterior

ZIGOR ALDAMAShanghái

El Boeing 737 que operaba el vuelo JT610 despegó este lunes de Yakarta, la capital de Indonesia, a las 6:20 horas. Tendría que haber llegado a su destino, Pangkal Pinang, en poco más de sesenta minutos. Sin embargo, los pilotos declararon una emergencia por un fallo técnico cuando apenas llevaban diez minutos de vuelo. Aunque los controladores dieron permiso para que el avión de Lion Air diese la vuelta, la tripulación fue incapaz de controlarlo y el aparato se estrelló en el mar, al norte de la isla de Java, a las 6:33 horas.

A bordo viajaban 189 personas: los dos pilotos, seis tripulantes de cabina, y 181 pasajeros, entre los cuales había tres niños, 23 funcionarios, y un ciudadano italiano. Desafortunadamente, poco después de iniciar las operaciones de rescate, las autoridades ya descartaron que hubiese supervivientes. «Mi predicción es que nadie ha sobrevivido, porque los cuerpos que hemos encontrado no estaban intactos y han pasado ya demasiadas horas en el agua», explicó el responsable del operativo, Bambang Suryo Aji, para desconsuelo de los allegados de quienes viajaban a bordo. «Solo un milagro puede hacer que encontremos a alguien con vida», añadió en una rueda de prensa.

Este lunes por la noche todavía no se había encontrado el fuselaje y 150 personas -entre ellas 40 buzos- continuaban rastreando las aguas en las que se han encontrado restos de la aeronave en busca de más víctimas y del resto del aparato, que podría haberse hundido relativamente intacto y con la mayoría de los cuerpos en su interior . El hecho de que el Boeing haya caído en una zona en la que el fondo marino se encuentra a solo 30 o 40 metros de profundidad facilitará la localización de las cajas negras y, con la información que guardan sobre los datos y las comunicaciones del vuelo, el esclarecimiento de las causas por las que se precipitó.

Las primeras informaciones, no obstante, provocan dudas sobre el trabajo del departamento de mantenimiento. Porque, anteayer por la noche, los pilotos que volaron desde Bali hasta Yakarta a bordo del Boeing siniestrado señalaron varios fallos en los sensores que permiten determinar la velocidad y la altitud. «La velocidad no concuerda y la altitud tampoco. El capitán da los mandos al copiloto, pero la discrepancia continúa. Se decide volar a 28.000 pies y se aterriza sin problema en la pista 25L», se lee en el parte, al que este diario ha tenido acceso a través de un piloto español empleado en Asia.

La aerolínea mantiene que los ingenieros realizaron las reparaciones correspondientes según el manual y que ayer por la mañana dieron el visto bueno para que el vuelo JT610 operase con normalidad. Así lo recoge también una fotografía del parte de los mecánicos de Lion Air. No obstante, que el avión se estrellase después de que la tripulación reportase un fallo técnico pone a los técnicos en el punto de mira. Al fin y al cabo, que los instrumentos de vuelo ofrezcan información errónea ha sido un factor relevante en multitud de catástrofes aéreas.

Además, el aparato era nuevo. Realizó su primer vuelo el día 30 del pasado mes de julio, entró en servicio con la aerolínea de bajo coste dos semanas después, y acumulaba solo 800 horas de vuelo. Pertenecía a la nueva serie MAX 8 del Boeing 737, y se convierte así en el primer avión de este tipo que sufre un accidente fatal. En cualquier caso, Lion Air afirmó este lunes que no ve razón para dejar en tierra otros aparatos del mismo modelo, que ha sido introducido en Indonesia por esta compañía y del que ha pedido 218 unidades, porque en ningún otro se ha detectado el fallo del pasado domingo.

Por otro lado, y a pesar de que el país asiático se está viendo forzado a contratar pilotos con muy poca experiencia para suplir la carencia de estos profesionales, tanto el comandante como el primer oficial eran muy experimentados: el primero, el indio Bhavye Suneja, contaba con 6.000 horas de vuelo; el segundo, cuya identidad no ha trascendido aún, sumaba otras 5.000 horas.

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Desafortunadamente, ni Indonesia ni Lion Air tienen, precisamente, una buena reputación en el sector aéreo. Los accidentes en el archipiélago, que depende mucho de la aviación comercial por su peculiar geografía, son demasiado habituales. El peor de los últimos años fue el del vuelo QZ8501 de Air Asia en diciembre de 2014, cuando se estrelló al norte de la isla de Java con 162 personas a bordo. Lion Air, que tuvo prohibido volar a la Unión Europea desde 2007 y hasta 2016, corrió mejor suerte un año antes, cuando otro de sus Boeing 737 se salió de la pista y quedó flotando en Bali. Ninguno de sus 108 ocupantes sufrió heridas de consideración. En el último año y medio, otros dos de sus aviones se han salido de la pista.

A pesar de que todavía es demasiado pronto para señalar las razones del accidente, algunos expertos también añaden que, aunque los aviones antiguos son los más peligrosos, los muy nuevos también presentan riesgos. «A veces sufren pequeños problemas que solo se revelan con un uso rutinario. Generalmente, se descubren y se solucionan en los primeros tres meses de operaciones», afirmó a la BBC el analista Gerry Soejatman. El Boeing de Lion Air habría alcanzado esos tres meses en solo un par de semanas.

El exciclista italiano Manfredi, entre las víctimas

El equipo Bardiani-CSF ha informado de que el exciclista profesional Andrea Manfredi es una de las víctimas del accidente del avión Boeing 737 de la compañía indonesia de bajo coste Lion Air que este lunes se estrelló con 188 personas a bordo en el mar de Java.

«El Bardiani-CSF se ha enterado hoy por los medios de comunicación de la muerte de Andrea Manfredi, excorredor profesional que vistió la camiseta del equipo en las temporadas 2014 y 2015, que era una de las víctimas de la tragedia aérea en Indonesia», explica el conjunto italiano en su web.

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Imágenes de restos del avión. / Agencias

Australia prohíbe a sus funcionarios volar con Lion Air

El gobierno de Australia ha prohibido este lunes a sus funcionarios y contratistas volar con la aerolínea indonesia Lion Air después del siniestro.

«Tras el fatal accidente de un avión de Lion Air el 29 de octubre de 2018, funcionarios del gobierno australiano y contratistas han recibido instrucciones de no volar con Lion Air», ha indicado el ministerio de Asuntos Exteriores australiano en el portal de alertas de viaje. «Esta decisión será revisada cuando las conclusiones de la investigación del accidente estén claras».

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