Maduro acusa al presidente colombiano de intentar asesinarlo

Momento de la explosión de los drones. Vídeo: Atlas

La detonación de dos drones cargados con explosivos causa heridas a siete militares durante el discurso del presidente venezolano en un acto militar

AGENCIASMadrid

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha asegurado este domingo que el ataque con drones que se ha producido durante su intervención en un desfile militar en Caracas tenía como objetivo matarle, al tiempo que ha acusado directamente al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, de estar detrás del intento de magnicidio.

«El nombre de Juan Manuel Santos está detrás de este atentado, no tengo dudas, la saña asesina de la oligarquía venezolana, y estoy aseguro aparecerán todas las pruebas», ha asegurado durante el mensaje televisado a la nación que ha realizado desde el Palacio de Miraflores horas después del incidente, en el que resultaron heridos siete miembros de la Guardia Nacional venezolana.

El mandatario ha reiterado que el ataque fue planificado por representantes de «la ultraderecha venezolana en alianza con la ultraderecha colombiana». «Los primeros elementos de investigación apuntan a Bogotá, por eso los anuncios dramáticos del final de Maduro, es que Juan Manuel Santos entrega la presidencia el 7 de agosto y no se puede ir sin hacerle un daño a Venezuela», ha añadido, haciendo referencia a una serie de declaraciones del presidente Santos en las que aseguraba que el fin del régimen venezolano «estaba cerca».

La contraofensiva de Maduro

Los venezolanos temen una ola represiva del Gobierno de Maduro, quien ya ha anunciado varios detenciones y ha prometido ir hasta el fondo «caiga quien caiga». «Han vuelto a fracasar y en Venezuela tiene que haber justicia porque han atentado contra mi vida», denunciaba el presidente. «¡Justicia!, ¡máximo castigo! Y no va a haber perdón, los que se han atrevido a ir hasta el atentado personal que se olviden de perdón, los perseguiremos y los capturaremos a donde se vayan a esconder ¡Lo juro!», ha advertido en un mensaje a la nación.

Maduro, «más decidido que nunca a seguir el camino de la revolución», según sus palabras, ha instado a los militares a estar en «máxima alerta» y a redoblar la inteligencia en la frontera con Colombia; mientras que un supuesto grupo rebelde, bautizado Movimiento Nacional Soldados de Franelas, se ha atribuido el ataque.

Según el gobierno, los drones detonaron frente a la tribuna presidencial y otros lugares de la céntrica Avenida Bolívar. Un video difundido en redes sociales muestra el momento en que suena una explosión y la seguridad de Maduro, quien pronunciaba un discurso, se apresura a cubrirlo con escudos antibalas. «Mi primera reacción fue de observación, de serenidad, porque tengo confianza plena en el pueblo y en la Fuerza Armada», ha relatado Maduro desde el palacio presidencial de Miraflores.

Estampida de los soldados tras la detonación.
Estampida de los soldados tras la detonación.

El fiscal sostiene que uno de los drones grababa el acto. «Pude observar cómo el dron que filmaba los hechos explotó», ha declarado a la CNN. Tras el estallido, decenas de militares rompieron filas y corrieron desordenadamente, mientras la retransmisión del acto en radio y televisión fue suspendida. Fotografías muestran a un militar con la cabeza ensangrentada.

«Alertamos que lo hasta ahora anunciado por el gobierno madurista abre la puerta a una persecución y ola de represión que puede justificar cualquier cosa», afirmó Nicmer Evans, disidente del chavismo y dirigente del opositor Frente Amplio. «¡No queremos atentados ni auto-atentados, no queremos golpes ni auto-golpes! ¡Tampoco queremos más hiperinflación, más hambre ni más muerte por falta de medicinas!», expresó por su parte Jesús Torrealba, exsecretario de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática, hoy dividida.

Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, ha denunciado lo ocurrido y ha transmitido su apoyo a Maduro. «Este intento de magnicidio, que es un delito de lesa humanidad, solo muestra la desesperación de un imperio derrotado por un pueblo valiente. Nuestra solidaridad», ha transmitido el mandatario a través de su cuenta oficial de Twitter.

Incidentes armados contra Maduro

Nicolás Maduro ha enfrentado tres incidentes armados desde que asumió el poder en 2013: el «atentado» con explosivos denunciado este sábado, el asalto a una unidad militar y la rebelión del expolicía Oscar Pérez.

El 6 de agosto de 2017 una veintena de hombres, entre ellos tres militares, atacaron el fuerte de Paramacay en la ciudad de Valencia (norte). Los hombres se enfrentaron con los uniformados que custodiaban las instalaciones durante más de tres horas: dos de los atacantes fueron abatidos, ocho detenidos, y el resto escapó con armas.

El grupo estaba comandado por el excapitán de la Fuerza Armada Juan Carlos Caguaripano, detenido con otro de los atacantes el 11 de agosto.Antes del asalto, Caguaripano afirmó en un video que estaba en rebelión contra la «tiranía ilegítima de Nicolás Maduro». Había sido expulsado de las filas castrenses en 2014 por rebelión y traición. El ministro de Defensa calificó ese ataque como un «acto terrorista».

En el video, Caguaripano aseguró que su acción no era un golpe de Estado, sino una operación para «restablecer el orden constitucional».

El 27 de junio de 2017, en medio de protestas contra Maduro que dejaron 125 muertos, el expolicía Óscar Pérez lideró desde un helicóptero un ataque con granadas y armas de fuego contra los edificios del Tribunal Supremo de Justicia y del Ministerio de Interior en el centro de Caracas. Tras el atentado, Pérez publicó varios videos en sus redes sociales en los que pedía la renuncia de Maduro y decía que su objetivo era «restablecer el orden constitucional». Aparecía acompañado por cuatro hombres encapuchados que portaban armas largas.

El expiloto de la policía científica y actor aficionado huyó y estuvo varios meses en la clandestinidad. En diciembre de 2017, un comando dirigido por el exagente amordazó a militares de la Guardia Nacional y robó 26 fusiles kalashnikov y municiones en Laguneta de La Montaña (estado Miranda, norte). Pérez difundió videos del asalto en redes sociales.

El 15 de enero de 2018 fue abatido junto con seis de sus colaboradores durante un operativo para capturarlo, en las afueras de Caracas. Otros miembros del grupo fueron detenidos, tras un enfrentamiento de varias horas que Pérez alcanzó a publicar en sus redes sociales. La oposición denunció el hecho como una «ejecución extrajudicial».

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