La fuga del oleoducto de Pemex se detectó horas antes de la explosión

Los forenses mexicanos toman muestras en el lugar del siniestro, en Tlahuelilpan./EFE
Los forenses mexicanos toman muestras en el lugar del siniestro, en Tlahuelilpan. / EFE

El saldo de fallecidos se eleva a 89, mientras que otras 81 personas resultaron heridas, algunas con quemaduras en el 80% del cuerpo

EUROPA PRESSCiudad de México

El ministro de Seguridad de México, Alfonso Durazo, ha informado de que la fuga del oleoducto de la petrolera estatal Pemex en Tlahuelilpan, en el estado de Hidalgo, donde se produjo una explosión que se ha saldado hasta el momento con 89 muertos, se detectó horas antes de que se produjera el desastre.

Tal y como ha explicado Durazo, Pemex no cerró la válvula del oleoducto cuando fue puesta al corriente de la fuga dado que consideró que ésta carecía de «importancia». Los efectivos del Ejército desplegados en la zona habrían detectado la fuga unas cuatro horas antes de que Pemex cerrara finalmente la válvula.

La explosión se produjo alrededor de las 19:00 horas del viernes tras una fuga de combustible a la que habían acudido cientos de personas de los municipios cercanos. Se calcula que cerca de 1.000 personas se encontraban en el lugar para recoger combustible cuando se produjo la deflagración.

El Ejército ha explicado que intentaron frenar a las personas que querían apropiarse del combustible, pero se vieron superados por la multitud que acudió al lugar, ya que, según se ha sabido, en la zona no había gasolina legal ni ilegal para comprar.

Respecto al saldo de víctimas, el ministro de Sanidad, Jorge Alcocer, ha informado que en el siniestro fallecieron 89 personas, mientras que otras 81 resultaron heridas, de las cuales 58 continúan hospitalizadas. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha asumido a todos los pacientes llevados a los hospitales de Magdalena de las Salinas y Lomas verdes, ha añadido el ministro.

Dos de los heridos fueron dados de alta y otro más salió del hospital por decisión propia, mientras que entre los aún internos hay afectados con quemaduras en más del 80% de su cuerpo.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha lamentado el accidente y ha dado instrucciones para controlar el fuego y atender a las víctimas.