Europa prepara el ultimátum a Caracas

Juan Guaidó habla a sus seguidores. /AFP
Juan Guaidó habla a sus seguidores. / AFP

España asume el impulso de Alemania y Francia a una nueva declaración que exigirá elecciones en «unos ocho días»

Salvador Arroyo
SALVADOR ARROYOCorresponsal en Bruselas

La Unión Europea pasará de la prudencia al ultimátum. En las próximas horas hará pública una nueva declaración sobre Venezuela en la que se espera que conmine a Nicolas Maduro a convocar de forma «inmediata», en días, las elecciones democráticas que le requirió el miércoles. En caso de no atender a esta «última llamada» (como la definieron hoy en Bruselas fuentes diplomáticas), el bloque reconocerá formalmente a Juan Guaidó -el autoproclamado presidente interino que cuenta con el respaldo del Parlamento venezolano- como el legítimo representante del Gobierno de Caracas. Una iniciativa que Estados Unidos, Canadá y varios países latinoamericanos adoptaron casi al minuto de estallar la crisis.

Las capitales trabajan contrarreloj para dar forma a ese nuevo texto. Se barajó la posibilidad de que su contenido pudiera conocerse incluso hoy mismo, a última hora de la noche, pero todo apunta a que será este sábado, durante la celebración del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, cuando se lanzará el nuevo mensaje. Las capitales querrían limar cada detalle, cada palabra, de esta comunicación clave con la que Europa pretende contrarrestar la imagen pacata de los últimos días; la de un club descolocado y con diferencias de criterio a la hora de abordar el conflicto.

Por eso se espera que el tono sea muy distinto al de la declaración anterior de la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini. En ella se planteaba el pleno respaldo a la Asamblea Nacional -controlada por los opositores al régimen-, como representante de la voluntad de los venezolanos, se pedían los comicios (sin fecha tope), pero no se reconocía de forma expresa a Guaidó.

Fue una redacción medida que priorizaba trasladar unidad y que tenía como objetivo «no cerrar todos los canales de comunicación con Caracas para buscar una salida», aseguraron las mismas fuentes. En ese primer texto se habría impuesto la tesis del diálogo, la posición española. Porque apenas dos días antes de que comenzara el pulso entre Guaidó y Maduro, España, en la reunión del Consejo de Exteriores, había espoleado a Bruselas para que pusiera en marcha un grupo internacional de contacto del que venía hablándose desde octubre sin mucha convicción, entre otras cosas porque Alemania no tenía tan claro que dialogar con el régimen fuera una solución.

«Pero el mundo se mueve rápido y los acontecimientos se precipitan». Lo que ha llevado a este segundo movimiento (el del ultimátum) con el que España está de acuerdo, pero que emana del impulso de Alemania o Francia. Desde Berlín se lanzaba la primera señal: elecciones «libres y justas rápidamente» o reconocimiento de Guaidó. Y durante la reunión de los 28 embajadores de la UE encargados de la coordinación de la política exterior en la capital comunitaria, Francia ponía sobre la mesa el 'deadline': ocho días como máximo para esos comicios.

Que finalmente quede reflejado así en el documento es otra cuestión. «Pero desde luego hablamos de días, no de semanas», insistió un portavoz diplomático. El bloque ha asumido que se impone la «urgencia» por la gravedad de la situación, pero también por el riesgo de fractura interna. Por ejemplo, el desmarque de Reino Unido y otros países que «por definición» aceptan los posicionamientos de EE UU. Ese peligro se diluye poniendo un plazo a los comicios en Venezuela. Aparentemente, también se habría superado la oposición de Grecia, donde gobierna la Coalición de Izquierda Radical (Syriza).

Más información