Emilio Atienza: «Granada tiene una deuda pendiente con la figura de Emilio Herrera»

Emilio Atienza: «Granada tiene una deuda pendiente con la figura de Emilio Herrera»

«Su proyecto de unir España y América con dirigibles habría dado un empuje espectacular a Andalucía», asegura el historiador

Inés Gallastegui
INÉS GALLASTEGUI

El historiador Emilio Atienza descubrió a Emilio Herrera en los primeros ochenta y desde entonces es un adicto a su figura, además de un especialista en historia de la ciencia aeronáutica. Atienza, catedrático de instituto, se doctoró en Historia Contemporánea con una tesis sobre el militar granadino y en 1993 publicó una extensa biografía sobre él. Ahora regresa con un libro divulgativo publicado por AENA.

-¿Cuáles son los principales logros científicos de Emilio Herrera?

-Lo que más impacto está causando es el diseño de su traje astronáutico, considerado la primera y principal aportación europea a la conquista del espacio. Pero a mí me interesa más la creación del Laboratorio Aerodinámico de Cuatro Vientos, el más avanzado de su época en Europa y el segundo del mundo, y la Escuela Superior de Aerotecnia, donde consiguió institucionalizar el estudio y la investigación aeronáutica.

-Según su biografía, el general no solo era un apasionado de volar sino que tenía sólidos conocimientos teóricos y era un divulgador nato.

-En aquellos tiempos la prensa prestaba una atención inaudita a los temas científicos. Él escribía frecuentemente en los diarios «El Sol» y «El Debate» y en revistas especializadas como «Madrid científico» o «Ibérica». Sostuvo polémicas de gran altura, por ejemplo con el profesor Eddington, sobre la Teoría de la Relatividad, en el momento en que se estaba difundiendo por Europa. En el exilio sus colaboraciones con revistas europeas y americanas le ayudaron a sobrevivir.

-Desarrolló un proyecto para unir España y América mediante una flota de dirigibles. ¿En qué quedó?

-No he podido incluirla en el libro, pero he encontrado una documentación inédita en la que desarrollaba su proyecto de dirigibles para sobrevolar el Atlántico y convertir Sevilla en el aeropuerto terminal de Europa. La idea era fantástica y habría dado un empuje económico espectacular a Andalucía. Era una aventura de unas dimensiones extraordinarias, pero la falta de iniciativa empresarial y de apoyo para financiar el proyecto terminaron por frustrarlo. Acabó siendo realizado por los alemanes. En el primer vuelo del Graf Zeppelin de Alemania a Estados Unidos, en 1928, el segundo comandante de a bordo fue Emilio Herrera. Tengo la correspondencia en la que el director del proyecto, Hugo Eckener, le invita y le muestra su gratitud. Alemania en aquella época estaba sometida a las restricciones del tratado de Versalles y no podía desarrollar este tipo de actividad; fue bajo el amparo de Herrera y simulando que había una colaboración con España a través de la Transaérea Colón como lo hicieron realidad.

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-¿Cuál fue su relación con Granada?

-Él mantuvo una estrecha relación con su familia, que siguió viviendo en la calle San Isidro, y con amigos como las familias Dávila y Wilhelmi. No le pudo dar más protagonismo a Granada por la orografía: con el Graf Zeppelin llegaba a Barcelona y a Málaga, pero no podía entrar en Granada, porque la altitud media, de 800 metros, lo hacía muy difícil. Sí estuvo presente en todos los grandes eventos aeronáuticos que hubo en Granada.

-¿Por qué considera que Granada no le ha hecho justicia?

-En 1993 se repatriaron sus restos y se le dedicó un monumento. Es hijo predilecto de Granada, como Ayala y Lorca, pero no se le dedica ni la mitad de atención que a Ayala y a Lorca. Y su proyección internacional era enorme: se carteaba con Einstein, era correspondiente y laureado de la Academia de Ciencias de Francia, durante 30 años la única presencia de la ciencia española en el Museo de la Ciencia de París fue una regla de cálculo diseñada por Herrera, fue el creador y presidente del Ateneo Iberoamericano de París, al frente de un plantel de sabios escalofriante... ¿Qué pasa en este país que después de 30 años de libertades nos cuesta que se conozca a este personaje? Granada tiene una deuda pendiente con él. Afortunadamente, el Ejército del Aire se siente cada vez más orgulloso de él y en la Base Aérea de Armilla se le ha dedicado un monumento y la calle principal. La Universidad creó hace años un premio de investigación con su nombre y tiene varios proyectos muy interesantes...

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