España, algo más que un equipo

No vendría mal, en tiempos tan convulsos y confusos, que además de la exigencia profesional se intentara transmitir de manera notoria lo que significa formar parte de la Selección Española

La Selección Española, en el partido ante Islas Feroe en El Molinón./EUROPA PRESS
La Selección Española, en el partido ante Islas Feroe en El Molinón. / EUROPA PRESS
JUAN TORRES COLOMERAGRANADA

Los responsables de las autonomías insisten en alterar la geografía de España y lo que es peor aún, continúan tergiversando su historia hasta que esta increíble nación –por tanto como soporta– termine en el desguace. Hace tiempo que España se asemeja a una obra de Pablo Picasso. De cubismo analítico quiero decir. Una descomposición de la realidad y las formas. Podría interpretarse igualmente como una obra daliniana, surrealista, paranoica e irracional.

Si se ejercita un poco la memoria lo que más ha servido de nexo entre españoles han sido los triunfos de la Selección Española de fútbol, los cuales propiciaron que nos sacudiésemos el complejo de exhibir públicamente nuestra bandera. Sin embargo, el vestuario español estuvo siempre impregnado de suspicacia sobre el grado de compromiso patriótico sentimental de algunos jugadores. También, incluso, de algunos de sus entrenadores. La Selección Española es algo más que un equipo de fútbol en el que un futbolista firma, juega y cobra. Representa el sentimiento de toda una nación. Un pequeño detalle éste que únicamente puso sobre la mesa Luis Aragonés.

Durante el reciente Rumanía-España se pudo apreciar cómo los jugadores rumanos escucharon su himno con la mano derecha posada sobre su escudo. Los españoles, no. Serios –faltaría más–, pero ninguno se llevó la mano al pecho. Desconozco el grado de sentimiento patriótico del seleccionador Robert Moreno y de sus antecesores, pero no vendría mal, en tiempos tan convulsos y confusos, que además de la exigencia profesional se intentara transmitir de manera notoria lo que significa formar parte de la Selección Española, como en su día hizo El Sabio de Hortaleza.

Hay un futbolista, Busquets, que siempre guarda silencio. Se desconoce lo que piensa respecto a su procedencia. Pero hay un detalle que no pasa desapercibido. En sus camisetas, sobre el número '5', figura el nombre de Sergio y no el de Sergi.