Vecinos reclaman el desbroce del cerro de San Miguel ante el riesgo de incendio

Los matojos secos ocupan parte de la acera en el cerro de San Miguel./PEPE MARÍN
Los matojos secos ocupan parte de la acera en el cerro de San Miguel. / PEPE MARÍN

Unas personas que observaban el eclipse provocaron un fuego que quemó 200 metros de matojos en esa zona

Rosa Soto
ROSA SOTOGRANADA

La maleza seca es la protagonista del paisaje del cerro de San Miguel y la causa principal por la que los vecinos de la zona ponen el grito en el cielo al ver los solares y espacios municipales descuidados y sin el correspondiente desbroce para evitar posibles incendios. De ahí que reclamen con urgencia que el Ayuntamiento de Granada tome cartas en el asunto e inicie la limpieza del monte para que no se repitan fuegos como el que provocaron el viernes pasado algunas personas que visitaron la zona para ver el eclipse lunar y que quemó 200 metros de matorral.

Uno de los afectados es Félix Gómez, quien reside junto a su familia en una casa cercana a la ermita desde hace casi 15 años. «No es que desbrocen de vez en cuando, es que no lo hacen en absoluto. La semana pasada ya tuvimos un susto durante la luna roja y no nos harán caso hasta que pase una desgracia», lamenta. Gómez señala que han sido tantas las veces que los vecinos se han quejado y que no han recibido respuesta por parte del Consistorio, que ya han optado por desistir y asumir por su propia cuenta el cuidado de las zonas más próximas a sus viviendas. Aún así reconoce que en alguna ocasión sí que han subido los servicios correspondientes a hacer estas tareas «más bien por cumplir que por mantener la zona».

«Al final nos vemos obligados a cuidar nosotros mismos las áreas municipales más cercanas para evitar que nos afecten, pero esto nos implica un gasto extra en mantenimiento al regar con agua que pagamos de nuestro bolsillo», explica mientras señala una escalinata pública con plantas y algún que otro grafiti y desconchón. «Incluso a veces hemos repintado y limpiado las paredes de esta escalera por falta de mantenimiento», añade.

Pedro Alcázar coincide con estas quejas. «A partir del campo de fútbol está todo muy descuidado. No vienen a desbrozar, en el último año no los he visto ni una vez», dice el joven, quien asegura que el problema se agrava también en la zona de las cuevas okupadas donde «hay gente con aparatos eléctricos que pueden ocasionar algún accidente». Una crítica similar hacen desde Asociación de Vecinos de Bajo Albaicín: «La basura que hay entre los matorrales secos del cerro representa un riesgo muy alto de incendio si se expone durante mucho tiempo a las elevadas temperaturas propias del verano».

Desde la entidad recuerdan que precisamente por estar ya en agosto y estar los rastrojos secos «ya no se pueden quemar porque aumentaría el riesgo de incendio y es algo que se debería de haber hecho en primavera cuando todavía estaban los brotes verdes, ahora hay que cortarlos». Para esta vecina, «es una pena» que el cerro esté tan «descuidado» a pesar de ser un elemento de gran atractivo turístico.

Mejora del desbroce

Desde el Ayuntamiento apuntan que este año se han intensificado las labores de desbroce por toda la ciudad, especialmente en los solares municipales «con un incremento de personal y maquinaria que permitirá acabar antes del plazo previsto el plan de limpieza en 235 parcelas de la ciudad».

Más concretamente, desde Urbanismo y Medio Ambiente señalan que se han incorporado seis nuevos trabajadores para llevar a cabo estas tareas, por lo que diariamente hay entre 16 y 20 empleados de Inagra desbrozando terrenos.

Los datos más recientes facilitados se corresponden con la mitad del mes de julio, fecha para la que ya se había desbrozado el 45 % de los terrenos municipales, es decir, 69 solares del total. Entre los solares previstos a desbrozar se encuentran 63 actuaciones en la zona Sur-Genil; 46 en la zona Norte; 39 en el Albaicín-Sacromonte-Fargue-Haza Grande; 30 en el Centro, y 52 Chana-Bobadilla-Rosaleda-Cerrillo Marcena.

Ante estos datos, los vecinos del cerro de San Miguel piden que se prioricen los terrenos especialmente próximos a las casas del barrio por temor a que se produzca un incendio y se extienda hasta las viviendas. «No queremos irnos de vacaciones y regresar a una casa quemada», sentencian los vecinos de este barrio, que esperan que se solucione la situación.

Fotos

Vídeos