Un vecino del asesinado en 2018 en Venta Nueva es acusado del crimen

Bar de Venta Nueva donde apareció el cadáver./
Bar de Venta Nueva donde apareció el cadáver.

El juez envía a prisión a este residente en la pedanía de Huétor Tájar después de un año y medio de investigación de la Guardia Civil

J. R. VILLALBA / N. JIMÉNEZGranada

Un año y medio después la Policía Judicial de la Guardia Civil ha cerrado el caso del homicidio registrado el 9 de enero de 2018 en el bar La Cabaña de la pedanía de Venta Nueva, en Huétor Tájar, tras la detención de un individuo de 30 años como presunto autor de la muerte del propietario del establecimiento.

El arrestado era vecino de la víctima, vive a menos de cincuenta metros del bar donde ocurrieron los hechos, y desde un principio despertó numerosas sospechas en los investigadores policiales después de caer en distintas contradicciones en sus manifestaciones y supuestamente cambiar algún relato de los hechos. La detención se llevó a cabo el pasado miércoles tras un amplio despliegue de agentes de la Guardia Civil en esta pequeña pedanía de Huétor Tájar. El arrestado ha negado los hechos en todo momento y tiene antecedentes policiales, que no judiciales porque quedó absuelto, por un delito de colaboración en un homicidio con otro familiar suyo años atrás.

El trabajo del grupo de Homicidios de la Guardia Civil ha sido laborioso en este año y medio. Este individuo aparecía como testigo en el sumario del caso en un principio, pero los indicios que han ido acumulando los investigadores desde el minuto cero no han caído en saco roto, más bien lo contrario, cada vez iban madurando más a la vez que se iban sumando otros tantos. Este vecino de Venta Nueva era asiduo al bar del finado donde jugaba sus partidas de dominó y solía tomar sus cervezas. En esta pedanía de 800 habitantes sólo había dos bares. La casa de ambos estaba separada sólo por cincuenta metros.

La gran incógnita es cuál fue el móvil del crimen. El cadáver del fallecido apareció rodeado de cristales y de monedas esparcidas pro el suelo, todo aparentaba un supuesto robo. Presentaba heridas de arma blanca y distintas contusiones en la cabeza. Cuando encontraron su cuerpo había un gran charco de sangre a su alrededor.

El fallecido estaba separado y tenía dos hijos mayores de edad, residentes en el municipio de Huétor Tájar. Un vecino de Venta Nueva fue quien encontró el cadáver tras entrar en el bar que se encontraba con la puerta semiabierta. Le extrañó bastante ver la puerta entornada porque era martes, día de cierre de este establecimiento y supuestamente no debía estar abierto. En este bar solo trabajaba la víctima y una cocinera que solía terminar su trabajo sobre las diez de la noche, más o menos la hora en que se apagaron las luces del establecimiento la noche del lunes, doce horas después sería descubierto el cadáver, el 9 de enero de 2018.

Vecinos consultados por este periódico en aquel entonces en Venta Nueva hablaron del fallecido como una persona ajena por completa a ámbitos delictivos. «Tenía el bar con el que se buscaba la vida, allí vendía tabaco y pan. No era una persona conflictiva con sus vecinos y solo defendía lo suyo. Me imagino que si entraron a robarle o agredirle, trataría de defenderse como fuera», dijo por aquel entonces un vecino.

El finado tenía su vivienda en la parte superior del bar, donde vivía solo. El local lo volvió a regentar en 2016, años después de una larga temporada que lo mantuvo alquilado. Tras este asesinato, el establecimiento permanece cerrado a cal y canto.

La causa por este homicidio la lleva el Juzgado de Instrucción número 2 de Loja que ayer decretó auto de prisión para el detenido, a petición del fiscal.