Consternación por la muerte de un joven que cayó desde el puente de Dúrcal mientras se hacía un selfi

El puente donde ocurrió la tragedia. /R. VÍLCHEZ
El puente donde ocurrió la tragedia. / R. VÍLCHEZ

El fallecido viajaba con su hermano en coche en dirección a Granada cuando le pidió que detuviera el vehículo para hacerse una foto

Rafael Vílchez
RAFAEL VÍLCHEZDÚRCAL

Lo que iba a ser un instante para buscar una imagen para el recuerdo se convirtió en una tragedia en la tarde del pasado viernes para Jenaro, un joven vecino de 24 años de Dúrcal. Sufrió una caída al intentar hacerse una fotografía (selfi) en el puente de Dúrcal. La vida, tan preciada y frágil a la vez, se pierde a veces en un segundo por desgracia. Según informaron fuentes cercanas a la familia a este periódico, el fallecido viajaba con su hermano en coche en dirección a Granada cuando le pidió que detuviera el vehículo para hacerse una foto a las afueras de Dúrcal, donde está el puente de hierro, más conocido como el 'puente de lata'. Al parecer, el hermano de la víctima se ofreció a acompañarle, pero el joven quiso ir solo. Minutos después, el hermano comenzó a preocuparse y fue a buscar a la víctima, a la que no halló en el puente. La desgracia de la pérdida de la vida de Jenaro ha golpeado a Dúrcal. Este municipio del Valle de Lecrín está consternado y hundido en el dolor. Miembro de una banda de música, era muy conocido.

Graduado en Historia del Arte

Desolación, conmoción, lágrimas, lloros, lamentos... Jenaro iba a graduarse en Historia del Arte. Tocaba el oboe en la Banda Amigos de la Música de Dúrcal, dirigida desde hace unos meses por Ángel Hernández y trabajaba los fines de semana en la pastelería, cafetería y heladería 'Flamboyant' de Dúrcal. También, este joven formaba parte del equipo de fútbol sala de Dúrcal. La música, el arte y el fútbol eran sus grandes pasiones.

La repentina muerte de Jenaro Melguizo ha marcado a su familia. Su padre es empleado del Ayuntamiento de Dúrcal y componente de la Banda Sinfónica de Ogíjares. Los amigos reconocen que el fallecido será recordado como un ejemplo de persona, muy trabajador, servicial, agradable, formidable y muy educado.

Al sepelio acudieron centenares de personas, tantas, que muchas de ellas no pudieron acceder al abarrotado recinto religioso. La mala suerte truncó sus sueños. Jenaro, era un ejemplo a seguir.