Seis viviendas singulares que solo verás en Granada

Seis viviendas singulares que solo verás en Granada

La casa del desierto es la última en llegar a una larga lista de espacios originales que se pueden encontrar repartidos en la provincia

DIEGO QUEROGRANADA

Sierra, playa, bosques y hasta desierto. La provincia de Granada alberga multitud de contrastes en los que reside una gran riqueza no solo medioambiental, sino también económica o arquitectónica. En menos de una hora se puede ir de una casa de pescadores en Motril hasta una casa cueva en Guadix. También Granada puede presumir de tener el refugio más alto de España, Elorrieta, en Sierra Nevada. Para participar de estos contrastes llega La casa del desierto, un reto arquitectónico que estudia cómo se comporta el cristal en climas extremos. Guardian Glass, uno de los mayores fabricantes de vidrio del mundo, y el estudio OFIS Arquitectura han hecho posible este proyecto eligiendo el desierto de Gorafe para construir este espacio de 20 metros cuadrados. En esta zona la temperatura puede variar desde los 0 grados de noche hasta los 50 grados de día, así que si algo funciona bien en este lugar funcionará bien en cualquie parte del mundo. Además de esta singular vivienda, existen otras repartidas por la geografía provincial que destacan por su originalidad en sus formas, materiales y planteamiento.

Casa del desierto

La casa del desierto ya está instalada en pleno desierto de Gorafe. Los 20 metros cuadrados albergan un dormitorio, baño, cocina y zona de estar. Está equipada con paneles solares, por lo que produce su propia energía, además de contar con un sistema de filtrado de agua. Quien lo desee puede solicitar pasar unos días en esta vivienda.

Casa del Acantilado

Si en Gorafe el clima extremo es un reto, en Salobreña lo fue hacer una guarida para un dragón, porque eso es lo que parece la Casa del Acantilado. Excavada en una pendiente de 42 grados, esta vivienda no deja indiferente a nadie. Tiene dos plantas, una piscina y un salón de 150 metros cuadrados con una gran pared de cristal con vistas al Mediterráneo. Creada por el estudio GilBartolomé, esta casa utilizada como segunda residencia se encuentra escondida bajo la N-340.

La primera Passivhaus de España

Situada en el extremo de un huerto solar en Moraleda de Zafayona, es la primera vivienda que consiguió el certificado Passivhaus de España. Aunque por fuera parece una vivienda normal, su orientación y sus anchos muros recubiertos de poliuretano y corcho hacen que la temperatura sea de 23 grados durante todo el año. Un circuito de ventilación interior y las placas solares que también hacen de porche consiguen que el gasto en energía se reduzca en un 90 por ciento respecto a una vivienda convencional.

Vivienda bioclimática

En el centro de la ciudad de Granada, llama la atención esta vivienda entre calles estrechas. Entre la Acera del Darro y San Antón, en la calle San Juan Baja encontramos esta casa de 114 metros de planta en la que está especialmente cuidada la orientación. Con solo dos ventanas hacia la calle, la luz se recoge dentro gracias a un vacío interior que la distribuye gracias a unas divisiones interiores mínimas. Diseñada por el estudio Elisa Valero de Granada, la vivienda no pasa inadvertida al lado de otras construcciones clásicas.

Casas hechas de cáñamo

Tenía que ser en Guadix, donde la arquitectura se alía con la naturaleza, donde se pueden encontrar viviendas hechas de cáñamo. En la cueva de la imagen, excavada en terreno arcilloso, se creó un patio intermedio entre el interior y exterior, fresco y luminoso en verano. Monika Brümmer, arquitecta responsable de esta construcción y dedicada a la fabricación de materiales de construcción de cáñamo explica que este material es capaz de «crear ambientes elegantes y modernos además de saludables y con una superficie de contacto cálida, de altas prestaciones térmicos, acústicos y bioclimáticos, combatiendo así el 'síndrome del edificio enfermo', del cual sufre un creciente número de usuarios y que tiene una gran influencia en su calidad de vida».

Jugando con la luz y la sombra

Pensada como una superposición de líneas horizontales, esta vivienda se encuentra en el barrio de Pedro Verde, en Las Gabias. Con dos plantas, la casa tiene piscina, garaje y un espacio de juegos abierto al jardín. Según la memoria del proyecto de Elisa Valero, sobre la línea de tierra se construye la línea de sombra. Entre ambas, un lugar abierto para contemplar, mirar lejos, y en cuyo interior la escala se dilata en una doble altura protegida por un enorme dintel.

 

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