«Salía que volaba»

Estantería desplazada por el terremoto en Cijuela. / Javier Morales

La mitad Oeste del Área Metropolitana ha amanecido con «el peor» temblor que recuerdan en la última década

Javier Morales
JAVIER MORALESGRANADA

En Cijuela, donde en un primer momento se fijó el epicentro del terremoto, los vecinos aseguraban que es el primero de los que han tenido lugar durante las últimas semanas que se ha dejado notar en el pueblo. Carmen, gerente de Industrias Sierra Mágina, mostraba en la nave de productos de alimentación las estanterías desplazadas durante el terremoto. Algunas botellas han quedado al borde de sus estantes, pero no han sufrido daños. Al margen del temblor, en esta nave de chapa, los trabajadores han destacado el estruendo del terremoto: «Pensábamos que se había caído un camión al lado», explicaba Carmen. «Las botellas han empezado a temblar, las lámparas han empezado a moverse y las estanterías se han corrido. Menos mal que ha parado y no ha dado tiempo a caerse».

En el estanco del municipio, que comparte espacio con una tienda de muebles, han comprobado el balanceo de las lámparas en las grabaciones de las cámaras de seguridad. «Yo estaba fuera en la calle y no me he dado cuenta. He visto salir a todos fuera, y no sabía qué estaba pasando. No se ha caído nada, pero sí se han movido bastante las lámparas», contaba Susana, mientras mostraba la noticia de Ideal.es

«Los libros que teníamos en un mueble se nos han caído, las lámparas se movían», señalaba María Jesús en Muebles Andalucía, en Láchar. También allí, a apenas cinco kilómetros de Cijuela, se ha dejado notar el seísmo. Incluso en los bares y cafeterías ubicadas en los bajos, así como en el kiosco del pueblo, donde Mari Nati insistía en que «este ha sido mucho más fuerte que los otros, ha tenido el epicentro aquí al lado, imagina...».