El museo de Capileira que se hizo para conmemorar el centenario de la visita de Pedro Antonio de Alarcón cumple 47 años

Interior del museo de Capileira/Rafael Vílchez
Interior del museo de Capileira / Rafael Vílchez

El Ayuntamiento de Capileira y la Secretaría General del Movimiento invirtieron un total de 150.000 pesetas para la adquisición de dos inmuebles dedicados a la exposición permanente de enseres, algunos del autor del 'Sombrero de tres picos'

Rafael Vílchez
RAFAEL VÍLCHEZCapileira

La Casa de la Cultura y Museo de Costumbres Populares 'Pedro Antonio de Alarcón', situada en la zona del 'Mentidero' de la localidad alpujarreña de Capileira está a punto de cumplir 47 años de vida. Los enseres y mobiliario fueron, unos adquiridos y otros donados por diferentes entidades y particulares. Este centro está formado por dos viviendas. La primera fue adquirida por la Secretaría General del Movimiento por 75.000 pesetas de las de antes. La segunda morada, propiedad del Ayuntamiento de Capileira, presidido en aquellos tiempos por el benefactor de esta zona, Manuel Mendoza Romero, fue adquirida también por 75.000 pesetas.

Según el recordado y admirado Agustín Laborde Vallverdú, autor del libro 'Poqueira Bandera Blanca',«a iniciativa de un grupo de granadinos, deseosos de celebrar dignamente el primer centenario del viaje de a las Alpujarras, que realizara el insigne guadijeño Pedro Antonio de Alarcón (1972), se materializó en el transcurso de una cena convocada por el director de IDEAL, don Melchor Saiz-Pardo, a la que asistieron representantes de entidades y organismos interesados por la Cultura, invitados por Buenaventura Porcel, en un hotel de su propiedad. Por acuerdo unánime de todos los reunidos, correspondió al Aula de Cultura del Movimiento programar y llevar a cabo un sinnúmero de actos que, sin duda alguna, superaron con creces las previsiones iniciales de la cena», manifiesta en su obra.

Según Laborde Vallverdú «las realizaciones que se ofrecieron con aquel motivo fueron en síntesis las siguientes: varias conferencias, pronunciadas por los escritores Asenjo Sedano, Juan Aparicio, Solís Llorente y López Anglada, entre otros, que fueron editadas inmediatamente. La del Cronista de Guadix, Carlos Asenjo Sedano, versó sobre el Guadix de Pedro Antonio de Alarcón; la de Miguel Alonso Baquer, sobre Pedro Antonio de Alarcón, testigo de una Guerra romántica; la del poeta Luis López Anglada, sobre Aspectos poéticos de Pedro Antonio de Alarcón; y la de Ramón Solís Llorente, director de 'La estafeta literaria', sobre Pedro A. de Alarcón, el novelista y el hombre», relata.

«Independientemente –según Agustín Laborde- se publicaron: la comedia Válor, festejos de moros y cristianos, atribuida a Enriqueta Lozano; la historieta nacional 'El carbonero-alcalde' y la novela 'El sombrero de tres picos', ambas de Alarcón, con prólogo de Melchor Saiz-Pardo y de Juan José Ruiz Molinero, respectivamente; una carpeta con 7 figurines de Picasso para el estreno del 'Sombrero de tres picos', en el teatro Alhambra de Londres, cuyos originales se conservan en la Casa-Museo 'Manuel de Falla', gentilmente cedidos para su reproducción por el Ayuntamiento de Granada; y varios grabados con temas de guerra, procedentes de la edición reina del Diario de un testigo de la Guerra de África», indica.

Con el mismo motivo –y siempre según Agustín Laborde- «fue rescatado del olvido el Fandango de Murtas, por el Grupo de Coros y Danzas de la Sección Femenina; se celebraron las primeras Justas del Trovo Alpujarreño, cuyo premio consiguió el 'cantaor' Candiota… El maestro Ortega Blanco dio conciertos sobre los 'Remerinos de la Alpujarra', por él recogidos. Asimismo, se urbanizaron varios parajes pintorescos de la comarca, tales como la 'Fuente Agria' de Pórtugos, y el 'Chorrerón', al que se dotó de nuevos accesos y merendero rústico. El centenario culminó con la celebración del Día de la Provincia, después de un popular viaje que, en cierta medida, recordó al de Alarcón, con punto de partida en 'La Posada del Pescado' de Órgiva, terminando en el pueblo de Ugíjar, que aquel año festejaba jubiloso el haber obtenido el Primer Premio de Embellecimiento de Pueblos, como antes y después hicieron lo propio las localidades de Capileira y Pampaneira».

Además de estas actividades, el Aula de Cultura, regentada por Sebastián Pérez Linares, quiso dejar constancia permanente del centenario, para lo cual dotó a la comarca con una serie de Casas de Cultura, que a la vez fueran centros de convivencia e incipientes museos de Costumbres Populares. En el viaje citado se inauguró la de Capileira, bautizada con el nombre de 'Pedro Antonio de Alarcón', a cuyo acto asistieron sus descendientes, que donaron a la instalación algunos recuerdos íntimos del singular literato.

También se adquirieron con idéntico fin casas en Pitres y Válor… Sebastián Pérez Linares fue un entusiasta de la Alpujarra que fomentó la cultura, el arte, las tradiciones, la arquitectura, el folclore, la gastronomía… Gracias a este y a otros hombres, la Alpujarra comenzó a conocerse dentro y fuera de Andalucía. Por la Casa-Museo de Capileira han pasado los pintores Benjamín Palencia, Gladys Maldaum, Apolinar Neira, José Ortuño… Muchísimas personas de la política, el arte, las finanzas, el teatro, el cante, la música… han elogiado y valorado la iniciativa de su creación. Hace algo más de un lustro, la Diputación de Granada, presidida por Sebastián Pérez Ortiz, invirtió dinero para adecentar este museo que atrae cada año a muchísimos turistas y visitantes.