'Los Güenos' de Rubite (Granada) que acabaron con una patrulla de Napoleón

El alcalde de Rubite, Arsenio Moreno y al fondo su pueblo alpujarreño. /RAFAEL VÍLCHEZ
El alcalde de Rubite, Arsenio Moreno y al fondo su pueblo alpujarreño. / RAFAEL VÍLCHEZ

A los habitantes de la localidad alpujarreña de Rubite les llaman 'Los Güenos' desde que la familia Bueno acabó con una patrulla del ejército de Napoleón

RAFAEL VÍLCHEZ

Cuentan Fuensanta Esteban Cervilla, Marino González Dueñas y Enrique Moreno Puerta que a los vecinos del municipio alpujarreño de Rubite les llaman de toda la vida 'Los Güenos'. «Algunas veces cuando se pregunta a los rubiteños ¿de donde es usted?, y contestan de Rubite. Te responden con un tono especial: ¡de 'Los Güenos' de Rubite! De pronto, nos quedamos parados sin saber responder, más tarde nos preguntamos… ¿a que vendrá eso?, pues la repuesta está en una leyenda que data de la Guerra de la Independencia. El origen hay que buscarlo en un hecho acontecido a principios del siglo XIX. En Rubite existía por aquel entonces una familia apellidada Bueno», relatan.

«Esta familia –según Fuensanta, Marino y Enrique- se estableció en Rubite a principios del siglo XVIII como beneficiarios de repartos de tierras. Aquí nacieron sus hijos María y Francisco. Este se casó con Manuela Melero de cuyo matrimonio nacieron cuatro hijos: José María, Antonio y Ramón. Además tenían a su cargo una sobrina llamada María Melero, y dos criados, Juan Díaz y Luis Martín. Los tres hijos varones de este último matrimonio poseían ciertas tierras en el pago de 'La Escarihuela' y otros pagos próximos dedicados al cultivo de la vid. Además de un cortijo hoy conocido como 'Los Güenos' cuyo uso era el de servir de habitáculo para vigilar los paseros de pasas, debido a los continuos asaltos que sufría este producto en las fechas de su recolección», manifiestan.

Pues bien, «cuando Napoleón decide entrar en la Península con unos 250.000 hombres vencedores de Ocaña y Medellín, el paso hacía Andalucía se le quedó libre. A todo esto se produjeron numerosos escarceos contra el invasor provenientes de los estamentos sociales más desprotegidos y fatalizados en el ámbito rural como el caso de Rubite, el de la familia Bueno. Parece ser que en el otoño de 1810 una patrulla rutinaria del ejército francés fue sorprendida por la familia Bueno en sus proximidades. José, Antonio y Ramón, con hoces y otras herramientas rudimentarias cayeron sobre los gabachos franceses, decapitándolos a todos. La noticia corrió pronto por los vecinos y contornos y a estos héroes se le colocó en los altares del patriotismo local. Desde entonces a los rubiteños se les conocen también como 'Los Güenos' porque antiguamente en vez de decir buenos se solía decir 'güenos'», terminaron diciendo Fuensanta, Marino y Enrique.