La Guardia Civil investiga el robo de valiosos cálices, copones y patenas de la Iglesia de Bérchules

La Guardia Civil investiga el robo de valiosos cálices, copones y patenas de la Iglesia de Bérchules

El hurto ha sido valorado por el párroco de este municipio alpujarreño en 8.000 euros

RAFAEL VÍLCHEZBérchules

El sacerdote de la iglesia del municipio alpujarreño de Bérchules, Moisés David Mendoza Urrutia, se percató el pasado lunes que amantes de lo ajeno se habían llevado de la sacristía del templo dos cálices, dos patenas y cuatro copones de plata, y un cáliz bañado en oro. El caco o los cacos para realizar el hurto subieron al tejado del recinto religioso y desde este lugar lograron introducirse en la torre de campanario rompiendo una puerta. Después, pasando por el coro, lograron acceder a la sacristía para realizar el saqueo valorado en unos 8.000 euros,según ha indicado el párroco de este y otros pueblos de La Alpujarra.

La Guardia Civil investiga el robo producido en la iglesia de Bérchules. El instituto armado continúa con la búsqueda de los objetos religiosos y los responsables del hurto. La iglesia de Bérchules, consagrada a San Juan Bautista, se terminó de construir en 1530. Más adelanten, en 1625 finalizó su reconstrucción. Su constructor fue Juan Alonso. Las portadas son lo más antiguo de su estructura, con el característico esquema toscazo en pilastras y arco, todo en ladrillo. La torre y el artesonado son mudéjares. La preciosa iglesia de Bérchules pertenece al arciprestazgo Alpujarra interior.

En los últimos meses, según algunos vecinos de La Alpujarra central <<se están produciendo muchos robos en esta zona y en la Sierra de la Contraviesa. En Cádiar y otros pueblos: han robado varias ocasiones y en muy poco tiempo varios estancos. También, han sufrido hurtos varios bares y comercios. Además, los cacos roban ropa tendida para secarse, bombonas de butano, calzado que se pone en la puerta o patios para secarse, etcétera. Y esto no es todo, ni mucho menos, se producen robos de almendra en el propio árbol y metida en sacos. A un cortijero, por poner un ejemplo, le robaron el pasado año 40 sacos de almendras. Los cacos van provistos de linternas para realizar la recogida del fruto del almendro durante la noche. Los árboles los dejan hechos una pena. Muchos agricultores han optado por la vigilancia durante el día y la noche para no perder sus cosechas>>, terminaron diciendo.