La Guardia Civil investiga la 'doble muerte' de un septuagenario de Dúrcal

El hombre, llamado Roger, vivía en esta casa. /VANESSA SÁNCHEZ CORTÉS
El hombre, llamado Roger, vivía en esta casa. / VANESSA SÁNCHEZ CORTÉS

Ha tomado las huellas dactilares y muestras de ADN del cadáver para identificarlo, tras comprobar la Policía Local que tenía documentación de un fallecido

YENALIA HUERTAS y VANESSA SÁNCHEZGRANADA

Los investigadores del equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Armilla trabajan desde principios de junio en la identificación de un vecino septuagenario de Dúrcal que, según fuentes de la Policía Local del municipio, tenía documentación de una persona que consta fallecida.

El cadáver del hombre, que murió de forma natural -sus allegados dicen que padecía una enfermedad- permanece desde el 30 de mayo en las cámaras frigoríficas del Instituto de Medicina Legal de Granada (IML) a la espera de que se esclarezca su identidad. Según informaron fuentes de su entorno, al fallecido, que vivía en la calle Ángel de Dúrcal, lo conocían como 'Roger'. En la base de datos de los juzgados figura de hecho registrado como 'Roger Da Cruz Gonçálves', un nombre que apunta a un posible origen luso. El Consulado de Portugal en Sevilla ha confirmado a IDEAL que les consta una persona con ese nombre, pero «falleció en Portugal en febrero de 2012».

Las fuentes judiciales consultadas por este diario precisaron que existen unas diligencias abiertas en el Juzgado de Instrucción número 2 de la capital -las 1.494/18- y confirmaron que este señor efectivamente «se encuentra pendiente de identificar» y que, hasta tanto no se determine de quién se trata, no se inscribirá la defunción. El juzgado, a fecha 19 de junio, no tenía constancia oficial de que a esta persona se le hubiera localizado documentación de una persona fallecida.

Otras fuentes de la investigación indicaron por su parte que se ha comprobado que Roger «no era portugués», así como que la documentación hallada «no tiene nada que ver con él». Para determinar de quién se trata, según la Guardia Civil de Granada, se han tomado muestras de ADN al cadáver, así como sus huellas dactilares. El objetivo es introducir la información recabada en las bases de datos internacionales con las que el Instituto Armado colabora.

Fue la Policía Local de Dúrcal la que encontró la documentación, la que hizo las gestiones pertinentes primero con el Consulado de Francia y luego con el Consulado de Portugal, y la que averiguó que este hombre tenía documentación de un fallecido.

A partir de ahí se hizo cargo la Guardia Civil del asunto e irá comunicando al juzgado que dirige la jueza María Ángeles Jiménez sus avances en las pesquisas. Así las cosas, el cuerpo de Roger permanecerá en los congeladores del Instituto de Medicina Legal (IML) hasta que no se aclaren las dudas sobre su identidad.

¿Era Roger realmente Roger? Si no era él ¿quién era este vecino de Dúrcal? Si no era suya esa documentación ¿por qué la tenía? La Guardia Civil se encargará de arrojar un poco de luz al misterio que rodea a este cadáver, que si nadie lo reclama -y se sigue el protocolo habitual para este tipo de fallecidos- recibirá sepultura por la beneficencia.

Un ingeniero «amable»

Fuentes de su entorno más cercano indicaron que Roger tenía 71 años y destacaron que era una persona «amable y generosa». Afirmaron que era ingeniero y que trabajaba en el sector energético; al parecer, su ocupación estaba relacionada con la instalación de placas solares y operaba en las comarcas de la Alpujarra, Costa Tropical y Valle de Lecrín.

Roger habría llegado a esta última comarca allá por 2012, según algunos de sus conocidos, que coincidieron en resaltar que era una persona «muy educada y encantadora». Antes de instalarse en Dúrcal formó parte por lo visto de una comunidad de la Alpujarra. Era una persona bastante instruida y era habitual encontrárselo ataviado con un sombrero que realzaba su ya elegante figura en los conciertos y otros eventos de los locales de la comarca del Valle de Lecrín.

La artista Gym Halama, que vive en esta zona rural desde hace más de 20 años, era una amiga muy cercana de Roger. Recuerda que en sus conversaciones hablaban mezclando el francés, el inglés y el español, aunque él dominaba perfectamente estos tres idiomas además del portugués. Gym y Roger solían hablar de arte, porque además de ser un gran amante la pintura, él también había desarrollado durante años esta faceta. Según Gym, sus obras eran de gran formato y predominaban las formas geométricas.

Fotos

Vídeos