Granada cierra 2017 con la creación de 8.280 empleos, uno cada hora

Una persona consulta un tablón con ofertas laborales en una oficina de empleo./IDEAL
Una persona consulta un tablón con ofertas laborales en una oficina de empleo. / IDEAL

La brecha entre hombres y mujeres se acrecienta en el último año con un descenso del paro del 8,1% entre varones y sólo un 2,4% entre féminas

Antonio Sánchez
ANTONIO SÁNCHEZGranada

La provincia creó un empleo cada hora a lo largo de 2017. Los datos de paro y afiliación a la Seguridad Social hechos públicos esta semana por el ministerio de Empleo reflejan que Granada cerró el año con 8.280 puestos de trabajo más que en 2016, que implica un crecimiento de 2,61%. El dato, sin embargo, no es redondo y esconde muchas sombras que reflejan la debilidad del tejido productivo de la provincia, la tercera de Andalucía que menos empleo creó durante 2017 en términos porcentuales con un crecimiento del mercado laboral que fue inferior al registrado a lo largo de 2016 y que se quedó ocho décimas por debajo del experimentado en Andalucía (3,44%) y España (3,42%).

Las cifras de afiliación a la Seguridad Social exponen la dificultad de Granada para crear masa empresarial propia, con una cifra de trabajo autónomo que se mantiene estable con respecto a 2016. El incremento de este sector de afiliados es del 0,75% durante 2017, con algo menos de 500 personas más que están empleadas por cuenta propia. En términos globales, sólo uno de cada 18 nuevos trabajadores de Granada son autónomos. La recuperación, además, está reduciendo el empleo en el campo, derivado a la construcción como ocurriera hace una década, y la cifra de trabajadores del hogar, que obtienen una mayor rentabilidad económica regresando al sector servicios, que vuelve a tirar un año más de la economía granadina, a pesar del visible agotamiento que muestra mes a mes.

Los dos sectores económicos que durante 2017 han destacado por encima del resto en la creación de empleo son la industria y la construcción. El primero ya empieza a notar la puesta en marcha de un ambicioso plan de trabajo por parte de la Junta de Andalucía, que ha provocado que a lo largo de este año haya caído el desempleo un 9,5%. Sin embargo, la alta cifra de parados del sector servicios -el año se cerró con cerca de 54.000- muestra que la provincia está todavía lejos de la transformación que necesita su tejido productivo para no estar siempre en manos del turismo o el estado de ánimo de la construcción. Esta última rama económica es la más beneficiada por el año que ahora ha terminado con casi 1.400 parados menos, que suponen un descenso del 12,2% del desempleo.

Una de las tendencias positivas con las que Granada cierra 2017 es visible en las contrataciones. No sólo subieron la cifra de contratos que se formalizaron a lo largo de 2017 (5,89%), sino que además lo hicieron especialmente los de carácter indefinido, que experimentaron un ascenso del 29,3%, pasando de los 17.250 que rubricaron en 2016 a los 22.310 que se sellaron durante pasado año. El ascenso, no obstante, es muy limitado en términos absolutos, ya que el total de contratos firmados el pasado año estuvo por encima del medio millón y la tasa de temporalidad se sitúo en el 95,68%.

«La alta cifra de contratos indefinidos es provocada de la estabilización del mercado laboral» Luis Aribayos | Confederación de Empresarios

«En 2017 se repite el mismo modelo productivo que nos llevó a la crisis económica hace diez años» Juan Francisco Martín | UGT

«Sigue siendo un reto luchar contra el empleo sumergido la parcialidad, los salarios bajos y la brecha de género» Germán Girela | CSIF

En el capítulo de síntomas preocupantes que reflejan los datos de desempleo y afiliación a la seguridad social está la dificultad con la que cuentan actualmente los mayores de 30 años para entrar en el mercado laboral. Los parados que se encuentran dados de alta en la lista del SAE, pero que no tienen registrado un empleo anterior tienen más probabilidad de abandonar la situación de desempleo si tienen menos de treinta años. Las cifras reflejan que el 13,5% de los granadinos sin empleo anterior por debajo de esta edad encontraron trabajo durante 2017, mientras que el descenso se reduce al 4% entre quienes se encuentran por encima de esta franja de edad.

En el mercado laboral granadino existe también una brecha de género. A lo largo de 2017, el paro no se redujo por igual entre hombres y mujeres. Las cifras exponen que el número de varones que ha salido del paro durante el pasado año es de más de 3.000, mientras que el dato de féminas refleja que el desempleo entre ellas sólo ha caído en algo más de 1.000 personas. Esto implica que entre los hombres el número de parados ha descendido un 8,12%, mientras que entre las mujeres sólo se ha reducido un 2,43%.

Otro colectivo que sigue señalado por los datos de desempleo es de extranjeros. El desempleo en este sector de la población ha caído en el año finalizado en catorce personas, una cifra testimonial y que muestra que la creación de empleo de 2017 ha afectado esencialmente a los trabajadores nacionales. El estancamiento de los parados extranjeros se produce a pesar de que la cifra de inmigrantes en Granada sigue descendiendo cada año.

El análisis del mercado laboral es compartido por la Confederación Granadina de Empresarios y los principales sindicatos. El secretario general de la CGE, Luis Aribayos, destaca entre las cifras la «alta cifra de contratos indefinidos» que es consecuencia, según Aribayos, de la «estabilización del mercado laboral». Sin embargo, insiste en que Granada todavía cuenta con una brecha «con respecto a Andalucía y España» que provoca que un año más el crecimiento haya estado por debajo del nivel de empleo que la provincia debería haber ofrecido. Al respecto, Aribayos cree que la ausencia de formación de los últimos años está descolgando del mercado laboral a una generación con entre 35 y 45 años que no responde al perfil requerido por las empresas y corre el riesgo de convertirse en una «generación perdida».

El sindicato UGT califica el 2017 como el año de la precariedad y de la desigualdad. Juan Francisco Martín, secretario general de la organización, asegura que el «descenso del paro ha sido proporcional al incremento de la precariedad». «Es una buena noticia que se esté recuperando el empleo en sector de la construcción, pero si esto lo unimos al estancamiento en el empleo en el sector servicios, se concluye que en 2017 se repite el mismo modelo productivo que nos llevó a la crisis económica hace diez años», desarrolla Martín, que considera que el aumento de los contratos indefinidos también es positivo, pero esto no oculta que la proporción de estos contratos respecto al total sigue siendo de menos de un 5%.

«Esto produce una constante entrada y salida del mercado laboral, una alta rotación en el empleo desempleo, lo que hace a su vez que no disminuya el número de prestaciones por desempleo».

Germán Girela, presidente de CSIF Granada, puntualiza que aunque siempre es «una buena noticia el descenso del paro, es vital analizar las condiciones y la calidad del empleo que se crea en cuanto a horas contratadas, salarios y tipos de contratos». Girela entiende que los retos para 2018, «pasan por luchar contra el empleo sumergido, la temporalidad, la parcialidad, los salarios bajos y la brecha salarial entre hombres y mujeres».

A su juicio, se habla de recuperación, «pero es leve y precaria. Por ejemplo, aunque se aprecie una subida del número de contratos indefinidos, la mayor parte de contratos firmados en la provincia son temporales o se firman por pocas horas y con unas condiciones lamentables».

 

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