La limpieza de riberas destruye parte de un bosque de galería en Riofrío

Un trabajador corta con una guadaña mecánica la vegetación de la ribera de la zona alta del cauce del río Frío./
Un trabajador corta con una guadaña mecánica la vegetación de la ribera de la zona alta del cauce del río Frío.

Una gran parte de lo que se podía considerar uno de los más tupidos bosques en galería de la red hidrográfica provincial, se convertirá en un paraje como tantos otros

JUAN ENRIQUE GÓMEZ

La densa vegetación ribereña que ocupaba la margen izquierda del cauce del río Frío, desde el puente romano hacia el Nacimiento, ha desaparecido casi por completo tras el paso de operarios con guadañas mecánicas y motosierras, que desde el pasado lunes trabajan en las riberas ante el estupor de quienes acudían a recorrer el paseo peatonal que discurría entre álamos, sauces, tarajes y zarzamoras. Una gran parte de lo que se podía considerar uno de los más tupidos bosques en galería de la red hidrográfica provincial, se convertirá en un paraje como tantos otros: pequeñas vaguadas y terraplenes, con algunos árboles limpios de arbustos a su alrededor, que desde las vallas que balizan el sendero caen sobre el cauce del río, en los que la fauna, sobre todo aves, se reduce considerablemente tras la desaparición de su hábitat. Un bosque en galería está formado por arboledas y una tupida red arbustiva que crece entre ellos y el cauce, si se elimina la masa vegetal, se altera gravemente el ecosistema.

Los trabajos corresponden a un proyecto de limpieza y recuperación de riberas en prevención de avenidas y posibles inundaciones, que lleva a cabo la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, para quienes es importante mantener los cauces lo más limpios posible, sobre todo en un espacio que hacía mucho tiempo (casi una década) que no había sido objeto de tareas de mantenimiento en profundidad. Según fuentes de la CGH, había una gran cantidad de árboles caídos sobre el cauce que provocaban desbordamientos cuando llovía, y otros secos que amenazaban con caer sobre el río, por lo que la limpieza era imprescindible.

El alcalde de Loja, municipio al que pertenece Riofrío, Joaquín Camacho, confirma que la CGH solicitó los permisos necesarios para acometer los trabajos, pero que en el proyecto solo se contemplan tareas de desbroce y retirada de árboles que ya están secos y los que se encontraban sobre el cauce. «Los vecinos habían pedido reiteradamente una intervención de este tipo para evitar inundaciones, que de hecho ya se han producido en algunas ocasiones», dice. Según el Ayuntamiento las actuaciones deberán ceñirse a la limpieza y retirada de materiales que potencialmente pudiesen taponar el cauce, sin alterar el ecosistema.

Pero no todos los vecinos y visitantes de Riofrío están conformes con la actuación, o al menos con la forma en la que se lleva a cabo. Aseguran que no era necesario «arrasar» con una parte importante de la vegetación de la ribera (solo se han dejado árboles sin su protección arbustiva). El sendero que une el puente romano con el Nacimiento, de aproximadamente un kilómetro de longitud, discurre aguas arriba del río. Hasta ahora lo hacía junto a la masa vegetal que formaba el bosquete ribereño en forma de galería a lo largo del cauce, tan denso en algunos puntos que desde el sendero no se llegaba a ver el agua, lo que generaba un hábitat perfecto para aves de ribera. Ahora, en gran parte del recorrido que ya han realizado los trabajadores de la CGH, desde el sendero hasta el río solo hay ramas y hojas muertas.

Sendero

El camino asciende junto a las instalaciones antiguas de la piscifactoría. Su director, Alberto Domezain, doctor en Biología, afirma que un bosquete de este tipo es básico para el control natural del río, por lo que talarlo y desbrozarlo «no es lo más recomendable». También indica que «uno de los atractivos de visitar Riofrío es poder pasear junto a esos pequeños bosques y sentir la naturaleza de cerca. Si lo reconvertimos en un espacio ajardinado, pierde su esencia y su principal atractivo». Recuerda que uno de los parajes más interesantes y de mayor belleza de la comarca es el recorrido entre el Nacimiento y el verdadero manantial donde el río aflora en una pequeña surgencia de las rocas, un sendero que realiza una ruta junto a antiguos molinos, entre una vegetación tan densa que no llega a verse el cielo.

El director de la piscifactoría, consultado por IDEAL, afirma que esta parte del río no ha presentado nunca problemas de inundaciones, en cambio sí ocurre en el río Salado y en la parte del Frío situada más abajo.

Vecinos de Riofrío dan la bienvenida a las tareas de limpieza del cauce y consideran que eliminar la vegetación riparia supone un beneficio para el pueblo porque ofrece un paseo más cómodo a los visitantes que cada fin de semana acuden a pasar el día junto al río y los merenderos y restaurantes, sin tener en cuenta que la alteración de un ecosistema de este tipo supone eliminar barreras naturales que ayudarían ante posibles desbordamientos y dejar vía libre a la erosión.