47 municipios granadinos se exponen al 'catastrazo' en el recibo del IBI de 2016

Un barrio de Motril, ciudad donde la revisión de los valores tendrá el efecto contrario, la bajada del IBI. /
Un barrio de Motril, ciudad donde la revisión de los valores tendrá el efecto contrario, la bajada del IBI.

La revisión de los valores catastrales obliga a los consistorios a ajustar el IBI; 19 se actualizan a la baja y 28 al alza, pero los ayuntamientos tienen mecanismos para equilibrar el recibo

CAROLINA RODRÍGUEZgranada

Hace algo más de un mes que el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó la lista de todos los municipios que -tras la puesta al día de los valores catastrales- tendrán que modificar su recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de acuerdo a las nuevos coeficientes. Algunos pueblos llevan dos décadas sin revisar los valores y eso puede afectar al complejo recibo del IBI. En teoría, el incremento puede ser importante pero los ayuntamientos tienen una posibilidad de amortiguarlo a través de la parte del IBI que fija cada municipio. Es decir, con la bajada de la 'una' compensar el incremento de la 'otra'.

Y en ese debate están ahora casi medio centenar de consistorios del Granada. En concreto, 47 son los municipios granadinos que se exponen a la actualización de sus valores; de ellos, 19 con un resultado -a priori- a la baja y 28 al alza. El Gobierno ha publicado una lista con la cifra por la que tendrá que multiplicar cada municipio sus valores catastrales, en función de la antigüedad de los vigentes. Si es superior a 1 significa que, si el ayuntamiento de turno no lo evita, el IBI subirá. Si es inferior, que bajará. También, si no lo evita.

Ningún consistorio está por la labor de subir tributos a menos de dos meses de unas elecciones pero lo cierto es que algunos no tienen otra opción. Le ha pasado al de la capital, que tiene bloqueada por la oposición una subida del 10%.

En el caso de Alhendín, Francisco Rodríguez, alcalde del municipio, explica que en el pleno de julio ya eran conscientes del resultado de la revisión catastral del ministerio y teniendo en cuenta la subida adelantaron una bajada. «Lo que hemos hecho es prever la actualización que venía desde el Gobierno y que era un aspecto que teníamos pendiente con una bajada de la misma cantidad. En el mismo pleno aprobamos automáticamente una bajada del recibo del 10% para poder aplicar la subida del 10% y que el ciudadano sufriera ningún cambio». La medida, acordada por todos los grupos del consistorio, detalla Rodríguez, busca no apretar más al ciudadano y «congelar dentro de lo posible las cantidades a pagar». La clave ha sido bajar el tipo impositivo desde el Consistorio (del 0,6 al 0,5).

¿Qué es el IBI?

El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) o también conocido como 'contribución' es un tributo que anualmente tienen que pagar los propietarios de todos los inmuebles -viviendas, garajes, locales...- ya sea urbanos, rústicos o con características especiales. Es el catastro y los valores que en él se estipulen donde se registran y clasifican estas propiedades. Es uno de los impuesto municipales más importantes por ser una de las principales fuentes de ingresos. A pesar de su obligatoriedad, hay edificios exentos de este pago, como las propiedades de la iglesia o las del Estado, entre otras.

En la misma situación se encuentran Monachil o Armilla, que han tomado medidas parecidas para paliar dicha subida del 10% impuesta por el Gobierno central. En el caso del consistorio armillero su concejal de Economía y Hacienda, Rafael Muñoz, explica que modificarán el tipo de gravamen que depende del Ayuntamiento bajándolo del 0,627% al 0,59% y «dejándolo en uno de los más bajos en ciudades de más de 20.000 habitantes e incrementando el tipo impositivo para las empresas».

Al margen del abanico de bonificaciones o medidas clásicas que tienen los ayuntamientos para 'amortiguar' este tipo de recibos, como la rebaja por la domiciliación, el fraccionamiento en el pago, los descuentos durante un periodo de tiempo las viviendas de VPO o el ser familia numerosa, poco margen de maniobra les queda que no sea lo que están haciendo, como apuntan desde el Ayuntamiento de Monachil. «Nuestra obligación es subir un 10%, como dicta el ministerio en la revisión catastral, pero entendemos que no podemos apretar más, para que los vecinos no noten tal subida, bajamos nuestro tipo impositivo al 0,65 para intentar mantener las mismas cantidades», declara el alcalde, José Morales.

Otras ayudas

Beatriz Valero, responsable de Economía de Churriana de la Vega, cuentan que en el Ayuntamiento han trabajado a contrarreloj para compensar la subida del impuesto por su actualización de valores. «Hemos intentado que el ciudadano pague lo mismo o poco más e intentar dejar todas las bonificaciones cerradas y publicadas a 31 de diciembre para que se puedan aplicar el próximo año». Churriana de la Vega baja su porcentaje impositivo del 0,59 al 0,56% y ha puesto en marcha ayudas como la reducción del 5% de la cuota del impuesto por la domiciliación del mismo o el pago fraccionado en dos plazos -del 1 de julio al 31 de agosto y del 1 de septiembre al 20 de noviembre- «a fin de facilitar al máximo el pago a nuestros vecinos». En este sentido, por ejemplo, en Churriana un contribuyente paga de media por un IBI urbano 165,26 euros y por el IBI rústico, 23,97.

Cómo se calcula el IBI

Su cálculo depende de dos variables, una cuantificada en el valor catastral del inmueble, es decir, el valor del suelo más el valor de la construcción; y otra, el tipo impositivo que cada consistorio fija, dentro de unos márgenes, y que determina cuánto se ha de pagar por los inmuebles de su territorio. Básicamente, al valor catastral se le aplica un coeficiente que varía entre un 0,4% y un 1,3%, en el caso de los inmuebles urbanos y que determina del pago. Jugar con las dos variables es lo que hace que baje no suban los recibos, en el caso de los ayuntamientos, lo mejor es bajar el tipo impositivo para amortiguar subidas.

Por último, Ogíjares, también lucha para no subir el recibo y así lo va a hacer aunque la actualización del gobierno central le dé parámetros al alza. En este sentido, se aplicará la misma técnica que Alhendín y en el pleno ha aprobado la modificación de la ordenanza reguladora del IBI en la que se ajusta una bajada del 10% para que la subida no sea tal y «no suba». El alcalde Paco Plata señala que a pesar de que su municipio es uno de los que tiene el tipo de gravamen más bajo, no quieren subir el recibo, «actualizaremos lo que es necesario pero sin que repercuta en el bolsillo de los vecinos».

Y los que retroceden

Pero no todos los Ayuntamientos tienen que hacer tanto encaje de bolillos en sus recibos ya que el coeficiente de actualización adjudicado no supone una subida brutal en los impuestos. Es el caso de Motril, que con una actualización en 2006, su coeficiente es del 0,82 y su margen de maniobra para gestionar sus tributos es más holgado. Tanto es así que no sólo el IBI, la tasa de dominio público de terrazas y veladores o la plusvalía son algunos de los impuestos que también se verán reducidos. El responsable de Economía y Hacienda, Francisco Sánchez-Cantalejo, declara que antes del 31 de julio, el equipo de gobierno solicitó al Ejecutivo Central una bajada del valor catastral de todos los bienes inmuebles ubicados en el término municipal de Motril de un 18». Señala que esta nueva valoración afecta al recibo del IBI, «donde se ha llegado al acuerdo con todos los partidos y agentes para hacer una reducción escalonada, empezando por un 5% en 2016». Desde el Consistorio se explica que la bajada no va a más -por ahora- debido a que la situación económica actual del Ayuntamiento, «con más de 50 millones de euros de deuda, no permite asumir más reducción en un solo ejercicio, además, teniendo en cuenta que esta reducción supone una pérdida de más de un millón de euros de recaudación en IBI».

Pinos Genil también tiene actualización a la baja. El descenso previsto tras la actualización y ajustes de otras variables será de un 12%. Su regidor, Gabriel Gómez, explica que han ajustado su tipo base de 0,50 a 0,52 y que aún así la bajada es beneficiosa para sus vecinos.

Le pasa lo mismo al Ayuntamiento de Alicún de Ortega. Su coeficiente de actualización se queda en 0,77 y desde el Consistorio ya se han puesto en marcha para ajustar variables. Aseguran que han mantenido desde siempre los tipos mínimos para no ahogar a los contribuyentes y que, ahora, los van a ajustar con la nueva actualización. En estos momentos el tipo de gravamen que tenían era de 0,55 para inmuebles urbanos, 0,60 para el IBI especial y 0,90 para rústico.

En el caso de Colomera, se apunta que actualmente se está estudiando cómo va a afectar finalmente. Su revisión se queda en un 0,85 y desde el Ayuntamiento se detalla que la idea es hacer un trabajo de campo para ver los nuevos edificios e inmuebles que se incluyen en el catastro y actualizar los que ya estaban contemplados a los nuevos tipos para que se adecuen a la bajada. «Pero estamos en proceso», señalan.

Por último, en Benalúa de las Villas ya tiene sus tipos actualizados y con la revisión a la baja se prevé una reducción del valor catastral de un 15% para 2015/2016. Desde el Ayuntamiento se detalla, por ejemplo, que sin la revisión la base liquidable se hubiera quedado en 25.932 y con la reducción baja a 24.600, «es una muestra de la reducción de los tipos que, al final, a quién beneficia es al ciudadano», concluyen.