Los primeros meses de las cámaras del Albaicín captan tres grafitis, pequeños botellones y orines

Una de las cámaras que están funcionando en el Albaicín./A. AGUILAR
Una de las cámaras que están funcionando en el Albaicín. / A. AGUILAR

La próxima semana se cumplirán cuatro meses de su puesta en marcha y la Policía Local destaca el efecto disuasorio contra las pintadas en el barrio

A. S. / E. P.GRANADA

La próxima semana se cumplirán cuatro meses de la puesta en marcha de las cámaras que se instalaron en el Albaicín para acabar con los grafitis y según fuentes de la Policía Local el éxito de la medida ha sido prácticamente pleno con el registro visual de sólo contadas incidencias. A lo largo de estos cuatro meses desde que a finales de febrero se pusieron en marcha, estas sólo captaron a dos grafiteros en acción, así como otro 'pintor' que en paralelo saboteó una de los puntos de vista instalados en varios puntos del histórico barrio granadino.

En los tres casos, la Policía Local cuenta con fundadas sospechas de quienes ejecutaron los grafitis y actualmente se están realizando comprobaciones para poder atribuir esta infracción a los sujetos que hicieron las pintadas. «Las cámaras nos han dado una información vital. Nos han permitido llevar y seguir una línea de investigación que nos ha llevado a los sospechosos», explican fuentes del cuerpo de seguridad local.

Las cámaras han permitido detectar a un grafitero haciendo de las suyas en el Callejón de las Monjas, al que ahora se intenta identificar; y a otro en el Arco de las Pesas, aunque en este caso las indagaciones han sido más fructíferas porque se ha podido determinar que esta persona es autora de otras tantas pintadas que hay por el barrio. Los agentes han confirmado este extremo porque usa el mismo spray para crear grafitis de características similares y la labor investigadora que se hace a través de las cámaras se completa con la base de datos que tiene la Policía Local desde hace años y que cuenta con centenares de registros de grafitis.

La Policía destaca también la «labor preventiva extraordinaria» que han provocado las cámaras de seguridad, que han cortado prácticamente de raíz el problema de los grafitis en el Albaicín. Pero aparte han aportado otra valiosa información al área municipal de Protección Ciudadana. Por ejemplo, le ha permitido conocer cuáles son las zonas del barrio en las que está floreciendo el botellón y, en consecuencia, ha servido a la Policía Local para establecer fórmulas de actuación para poder atajar estas pequeñas reuniones para beber alcohol en la calle.

Las imágenes de las que dispone el cuerpo de seguridad granadino han permitido registrar hasta nueve denuncias por botellón a lo largo de estos cuatro meses, pero también han servido para hacer efectiva una búsqueda y captura con requisitoria, localizar dos tenencias de armas ilegales y también una incautación de por tráfico de drogas. Además, la Policía Local tiene registradas también dos denunciar por orinar y hacer caca en la calle.

Menos degradado

«Las cámaras nos permiten que se detecten actuaciones incívicas que de otra manera no se podrían localizar. Y luego acude una unidad y puede actuar sobre el terreno. Nos han venido muy bien en el ámbito de la seguridad y la conclusión es que si pudiera extender a toda la ciudad nos vendría muy bien, de la misma manera que en un centro comercial se puede localizar a los ladrones cuando hay un hurto», explican fuentes de la Policía Local, que detallan que la experiencia es «positiva», lo «extraordinario» del carácter preventivo y añaden que esto ha permitido que el entorno se encuentre menos degradado.

La imagen de las cámaras, que conforman una red por fibra óptica, está en la red municipal y desde ellas es posible visualizar las calles donde están instaladas, según explicó el concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Fernández Madrid en su presentación. Las cámaras giran 360 grados, pueden ampliar determinadas zonas, hacer seguimiento de personas, activarse ante el movimiento o las acciones en superficies previamente seleccionadas. Permiten además que los funcionarios que trabajan en la sala de vigilancia no tengan que controlar manualmente los seis dispositivos instalados en febrero y según explican fuentes municipales «las propias cámaras disponen de un software apropiado que les permite analizar las imágenes que captan y tomar decisiones sobre lo captado sin necesidad de que intervenga un operador». Las cámaras permiten visualizar los seis enclaves en los que están ubicadas: el arco de las Pesas, el aljibe del Zenete, el arco de Elvira, la puerta Monaita, el Palacio de Dar al-Horra y el aljibe del Rey.

Con la puesta en funcionamiento de las cámaras de videovigilancia del Albaicín se culminó un proceso iniciado hace casi dos años y medio, a comienzos de febrero de 2016 -con el PP y José Torres Hurtado todavía en el gobierno de la ciudad-. En esa fecha, la Comisión de Garantías de Videovigilancia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) dio el visto bueno al proyecto presentado por el Ayuntamiento de Granada para instalar cámaras en varios puntos estratégicos del Albaicín, barrio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y especialmente azotado por el vandalismo, las pintadas y la suciedad.

 

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