La primera mujer Subdelegada del Gobierno en Granada promete ser la voz de la provincia en Madrid

López Calahorro recibe el bastón de mando de manos del anterior Subdelegado, Francisco Fuentes. /Alfredo Aguilar
López Calahorro recibe el bastón de mando de manos del anterior Subdelegado, Francisco Fuentes. / Alfredo Aguilar

Entre sus principales objetivos, «culminar proyectos» y «acometer nuevos desafíos»

ENCARNA XIMÉNEZ DE CISNEROS

Inmaculada López Calahorro, primera mujer subdelegada del Gobierno de España en Granada, se comprometió ayer a ser la voz de la provincia en Madrid. Se le notaba la emoción, no sólo por el acontecimiento en sí, sino también por ver en lugar destacado a su madre, Paquita, y a Benito, su padre, de cuya mano llegó a las listas del PSOE «cuando eran necesarias mujeres». Desde entonces, López Calahorro ha desarrollado una intensa vida política desde la concejalía de Peligros hasta la Diputación y la dirección general de Museos y Promoción del Arte de la Junta de Andalucía.

Ayer fue presentada oficialmente como subdelegada el Gobierno. La primera mujer que ocupa este cargo (también fue pionera en su anterior responsabilidad como directora del Patronato Federico García Lorca). Tras sus padres, Inmaculada disfrutaba de la visión de sus hermanos Benito y Marcelo; de su hija Candela, que acudió con su novio, Juan Carlos Fernández, y la madre de éste, Ángeles Guerrero. Y también sus sobrinas Laura y Cecilia; sus primas Mª Dolores Jódar y Marisa Yeste y una vecina «del alma», María José Vega.

Disfrutaron viendo a la nueva subdelegada rodeada del alcalde de Granada, Francisco Cuenca; la consejera de Igualdad, María José Sánchez Rubio, y la presidenta del Consejo Superior de Deportes, María José Rienda, a la que pude saludar por primera vez desde su nombramiento.

López Calahorro recibió el simbólico bastón de mando de su antecesor, Francisco Fuentes, al que dirigió bonitas palabras –secundadas por el aplauso de los asistentes–, el delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, quien dio las gracias «por su lealtad al Estado».

Allí estaban la vicepresidenta del Parlamento Andaluz, Teresa Jiménez; la directora gerente de la Agencia Pública de Puertos de Andalucía, Mariela Fernández-Bermejo; el presidente de la Diputación, José Entrena, y la vicepresidenta, Mª Ángeles Blanco; la delegada del Gobierno andaluz, Sandra García; y los delegados de Fomento y de Medio Ambiente, José Antonio Martín e Inmaculada Oria; las concejalas Ana Muñoz y María del Leyva; y la rectora de la Universidad, Pilar Aranda, a la que saludé cuando charlaba con mi director, Eduardo Peralta, y con Enrique Moratalla.

Más nombres de asistentes son los de los diputados nacionales Elvira Ramón y Gregorio Cámara y el senador José Martínez Olmos; los parlamentarios andaluces Francisco Javier Aragón y Olga Manzano; y puede que alguien se me escapara, porque no llegué a ver a representantes de otros partidos políticos.

Importante fue la comitiva del Ejército y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, con quienes la subdelegada ya ha tenido –al igual que con las principales instituciones encuentros de trabajo. Entre los principales objetivos, desde los temas pendientes más conocidos (conexión ferroviaria, corredor del Mediterráneo, acelerador de partículas…) a nuevos desafíos, sin olvidar «a quienes más nos necesitan».

Le acompañaron el teniente general jefe del Madoc, José Carrasco, y el general de División Amador Enseñat; el jefe Superior de Policía de Andalucía Oriental, Jesús Redondo, que encabezaba una amplia representación del Cuerpo que incluía al comisario provincial, Jorge Infantes; el subdelegado de Defensa, Manuel Pérez; el coronel de la Base Aérea de Armilla, Luis García-Almenta; y el teniente coronel jefe de Operaciones de la Guardia Civil, Miguel Ángel González, junto a otros cargos.

Hablando de cargos, de nuevo pudimos ver en un edificio que le resulta familiar a quienes ya desarrollaron allí su trabajo, Antonio Cruz y Francisco Rodríguez Caracuel. Y estaban el jefe de la Policía Autonómica, Francisco Barrios; el de la Policía Local de Granada, José Antonio Moreno; el director del Patronato de la Alhambra, Reynaldo Fernández Manzano; la directora de Cetursa, María José López, y representantes de colectivos tan variados como Cruz Roja, con Francisco Escribano; Proyecto Hombre, con Manuel Mingorance; Fegradi, con Marta Castillo y de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Maite Araluce, además de Nieves Montero de Espinosa, del Instituto de Medicina Legal; Juan Francisco Martín, secretario general de UGT; Alejandro Zubeldía de la Agencia IDEA; Francisco Martín-Recuerda; representantes municipales, caso de Concepción Ramírez, de Albolote y José Antonio Rodríguez, de Jun; y caras de la Cultura como Jesús Conde. Y muchos más que escucharon las palabras comprometidas del Delegado del Gobierno, quien recordó que «la política sirve para cambiar la agenda de decisiones» y que detrás de ellas «hay personas y ahí es donde nos tienen que encontrar».

La nueva subdelegada reiteró su compromiso público y, como doctora en Filología Clásica, incluyó en su discurso referencias a distintos autores, entre ellos Lorca y Francisco Ayala, del que destacó una frase: «Hay que estar siempre alerta». El cargo sin duda lo requiere. Felicidades.

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