La Policía Local actúa una vez al mes en las cuevas para combatir la inseguridad

Las cuevas de San Miguel Alto generan tensiones y conflictos con los vecinos del Albaicín desde hace ya varios años./GONZÁLEZ MOLERO
Las cuevas de San Miguel Alto generan tensiones y conflictos con los vecinos del Albaicín desde hace ya varios años. / GONZÁLEZ MOLERO

Las actuaciones incluyen dos casos de fallecidos, decomiso de gallos de pelea o desmantelar campamentos ubicados en lugares prohibidos

Javier F. Barrera
JAVIER F. BARRERA

La proliferación de cuevas en Granada genera inseguridad en los vecinos de los barrios donde se encuentran. Así lo denuncian las asociaciones de los barrios donde se ubican este tipo de viviendas, tanto en el Albaicín como en el Sacromonte o en el Barranco del Abogado. Estas viviendas carecen de todo tipo de servicios y de las mínimas condiciones de sanidad o habitabilidad, por lo que están categorizadas como infraviviendas y el Ayuntamiento espera la colaboración de todas las administraciones implicadas para llegar a una solución de un problema que está ya enquistado.

La Policía Local se emplea a fondo para solucionar alguno de los problemas generados por los moradores de las cuevas

Las denuncias, por tanto, son constantes, y la Policía Local ya ha actuado de forma directa hasta en trece ocasiones en los diez meses contabilizados de este año. Es decir, que algo más de una vez al mes los agentes de la Policía Local se emplean a fondo para solucionar alguno de los problemas generados por los moradores de las cuevas, que además, están okupadas, es decir, que los que viven en ellas no son dueños ni de las viviendas ni tan siquiera de los terrones donde se ubican.

De esta forma, según informa a este periódico el portavoz de la Policía Local, los agentes han actuado en trece ocasiones y han levantado siete informes, siete denuncias, una diligencia y tres oficios, en sucesos y materias que van desde personarse en el lugar donde se ha hallado un cadáver, algo que lamentablemente ha ocurrido ya en dos ocasiones este año;hasta desmontar una cueva donde se criaban gallos de pelea o, directamente, levantar campamentos de okupas completamente ilegales.

Según el informe que ha compartido la Policía Local, la primera actuación ocurrió el 21 de enero de este año, con la elaboración de un informe en la Verea de Enmedio del Sacromonte, donde unas cuevas hacían las veces de bar, actividad que fue suspendida posteriormente. No todo es tan fácil, los agentes de la Policía Local levantaron sendos informes por los fallecimientos, sin violencia, de dos personas.

La primera murió el 15 de abril en la zona de cuevas del Barranco Bermejo, mientras que la segunda es más reciente, del 16 de octubre pasado, en el camino del Avellano. En este caso se trataba de un ciudadano sin documentación y para rescatar su cadáver, se tuvo que llamar a los Bomberos ya que la cueva en la que se encontraba era de muy complicado acceso.

También destaca entre las actuaciones de este año la intervención en el Barranco de Valparaíso para atender una denuncia por ocupación ilegal de una cueva. Pero, lo más importante, es que los agentes han realizado informes, seguimientos y actuaciones de control variadas en todo y cada uno de los puntos y zonas de Granada donde hay población que vive en cuevas.

Dos moradores de las cuevas contemplan la belleza de las vistas sobre Granada.
Dos moradores de las cuevas contemplan la belleza de las vistas sobre Granada. / ALFREDO AGUILAR

Levantar las tiendas de campaña

Se trata de controlar y recabar información de la situación en San Miguel Alto, el Barranco del Abogado, el camino de la Fuente del Avellano y los terrenos del Patronato de la Alhambra así como los de la ladera del río Darro y también de los barrancos del Sacromonte. En todos estos casos, los agentes han procedido a levantar campamentos de tiendas de campañas o realizar los informes para que el Ayuntamiento busque las soluciones oportunas.

Pero no solo de personas se trata en este trabajo. Los agentes tuvieron que detener a una persona por hacer una obra ilegal en una cueva en la que tenía gallos de pelea. La Policía Local, que atribuyó al sospechoso la presunta comisión de un delito de maltrato animal, constató que –además–, la gruta corría riesgo de derrumbe. Los agentes pusieron al detenido a disposición del juez por la presunta comisión de un delito de maltrato animal, ya que las evidencias apuntaban a que los animales, todos ellos presentaban diversas heridas, eran utilizados para competir en combates clandestinos en los que los espectadores cruzan apuestas.

 

Fotos

Vídeos