El médico que controla los plaguicidas

Antonio Hernández Jerez, en la Universidad./Ramón L. Pérez
Antonio Hernández Jerez, en la Universidad. / Ramón L. Pérez

Antonio Hernández Jerez, catedrático de Toxicología de la UGR | Es el primer español que preside el Panel Científico de Productos Fitosanitarios y sus Residuos en la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria

ANDREA G. PARRAGranada

Ha vivido la Medicina desde pequeño en casa. Su padre y su abuelo eran facultativos. En el pueblo de Pedro Martínez su casa era la consulta; en aquella época no había centros de salud. Antonio Hernández Jerez (1962, Granada) estudió esta carrera por vocación y tradición familiar. Han pasado muchos años, investigaciones, clases impartidas..., y el catedrático de Toxicología de la Universidad de Granada (UGR) ha sido elegido presidente del Panel Científico sobre Productos Fitosanitarios y sus Residuos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Tiene su sede en Parma, en Italia.

Este granadino, que imparte clases en los campus de la capital, viajará a Italia al menos una vez al mes, donde tendrá a su cargo a 17 científicos europeos. Fue elegido presidente de su panel tras una votación en la que había otro candidato de origen holandés. Trabajará por la prevención y protección de la salud europea.

El chaval que hizo la Enseñanza General Básica en Pedro Martínez sigue con ilusión y ganas de aprender e investigar. Hernández hizo su formación en BUP y COU en los Escolapios y en el Ave María, en la capital. Con trece años lo internaron, porque entonces no podía ir y venir todos los días a la casa familiar en el municipio granadino de Los Montes. Esperaba con entusiasmo los viernes para poder volver al pueblo. El año en el Ave María fue uno de los que recuerda con más cariño.

Ese verano, tras terminar el COU, allá por 1979, vio cómo se publicaba en IDEAL el nombre de los 500 primeros estudiantes que accedían a la Facultad de Medicina de la Universidad granadina con 'numerus clausus'. En ese listado estaba el de Antonio Hernández Jerez. Comenzó así su andadura en una titulación que ha marcado su vida. Profesores clínicos, como el doctor Peña y el doctor Vara, así como Enrique Villanueva y Juan de Dios García, también maestros, dejaron un gran recuerdo en Hernández, que el último verano de carrera se preparó (aprovechando incluso los momentos en la playa bajo la sombrilla) para entrar como alumno interno en el departamento de Medicina Legal. Se lo había recomendado su padre.

Cuando sus compañeros se presentaron al MIR, él no lo hizo para poder disfrutar de una beca de investigación para afanarse en su tesis doctoral. No sabía si había elegido bien, tuvo sus dudas, pero fue una decisión acertada. Tres años después leyó el resultado y consiguió su plaza de ayudante de facultad. Luego, tras mucho trabajo, llegaron los diferentes reconocimientos hasta conseguir ser catedrático de Toxicología en la UGR, en 2009.

En su departamento, Margarita Jiménez Alcaide, que es desde los ochenta la secretaria allí, lo conoce muy bien. «Antonio es una persona brillante, muy trabajadora, buen compañero, muy familiar... buena persona», relata Jiménez. Destaca que siempre está en su despacho trabajando. «Es muy meticuloso», añade. Argumenta que desde hace unos años viaja bastante por su trabajo a Parma. Hernández ha sido elegido ahora presidente, pero ya llevaba desde 2012 trabajando en ese panel.

El currículum de este granadino es muy amplio. Acumula artículos científicos y también de opinión en prensa, algunos de ellos en este mismo periódico. Siempre que tiene tiempo -cada vez menos a menudo- lee libros de Historia y Filosofía. Reconoce que le cuesta desconectar del trabajo. Sólo lo hace cuando viaja en familia, junto a su esposa Isabel y sus cuatro hijos: Elena, Diego, Irene y Celia. Ninguno de los cuatro ha seguido la tradición familiar de la Medicina. Mantienen, eso sí, el interés por el estudio y el conocimiento.

Hernández Jerez no sabe estar sin hacer nada. Si tiene que mandar un correo de trabajo un domingo, lo manda. Si es de madrugada, también. En ocasiones eso le ha costado alguna regañina cariñosa de su familia y amigos, pero este granadino es un trabajador incansable.

Su actividad docente incluye la formación de estudiantes de pregrado y posgrado de las Facultades de Medicina, Farmacia, Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Ciencias Ambientales.

En 2016 fue nombrado profesor asociado de la Escuela Andaluza de Salud Pública. También es director del grupo de investigación 'Medicina Legal y Toxicología' del Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación. En los últimos 25 años ha dirigido una línea de investigación para evaluar los efectos de los plaguicidas en los humanos a través de biomarcadores. Esto le ha permitido colaborar con un grupo de investigación multidisciplinario e interinstitucional conformado por toxicólogos, epidemiólogos, genetistas y bioestadísticos.

El niño que salió de Pedro Martínez a los treces años para hacer el BUP es ahora abajofirmante en 102 artículos científicos originales publicados en revistas científicas y sometidos a 'peer review'. También es autor de 173 contribuciones científicas a congresos nacionales e internacionales, 43 de ellas como ponente invitado. Ha escrito 36 capítulos de libros sobre temas de toxicología, seis de ellos en prestigiosas editoriales internacionales. Esta producción científica ha sido parcialmente financiada por 20 proyectos de investigación obtenidos en convocatorias competitivas nacionales y del programa europeo H2020.

En la actividad extraacadémica acumula diferentes tareas. Desde el año 2000 es miembro del Comité de Expertos en Vigilancia Epidemiológica de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas y desde 2006 del Comité de Evaluación de Riesgos, ambos de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía. En 2005 fue asesor temporal de la Organización Mundial de la Salud en relación con biomarcadores en niños. También ha proporcionado asesoría técnica al gobierno brasileño. En 2008 fue nombrado 'Empleado Especial' del Gobierno Federal de los EE.UU., actuando como miembro del Panel Asesor Científico de la Agencia de Protección Ambiental de ese país. En 2017 intervino como asesor científico de la Comisión Europea para el proceso de renovación de la autorización de plaguicidas.

Otra de las actividades en las que ocupa su tiempo y de la que se enorgullece es ser desde 2009 presidente de la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos de Granada y miembro de la Comisión Andaluza de Deontología Médica, que preside desde 2017.

Desde la consulta del pueblo de Pedro Martínez, en la que junto a su padre veía cómo se ejercía la Medicina más cercana desde pequeño, a las organizaciones en las que se trabaja para conseguir cuidar la salud de millones de personas, Antonio Hernández Jerez ha desarrollado una amplia carrera desde Granada, desde la Universidad donde siempre ha trabajado y a la que se siente muy orgulloso de pertenecer.

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