May R. Ayamonte, la 'booktuber' granadina con más de 120.000 seguidores que publica libros desde los doce años

May R. Ayamonte posa con su libro 'Contracorriente' frente al Arco de Elvira en Granada. / ALFREDO AGUILAR

«Las mujeres seguimos ocupando un segundo lugar en la cultura y en la sociedad, y eso es algo con lo que hay que acabar», defiende la escritora y activista

Diego Callejón
DIEGO CALLEJÓNGRANADA

May Ramírez (Ayamonte, 1996) nació en la provincia de Huelva, pero ha pasado media vida en Granada y, desde hace dos años, se estableció definitivamente en la ciudad nazarí, aunque su residencia principal son las páginas de un libro. Esta joven creadora es una de las 'booktubers' más famosas de España y, desde que publicara su primer libro a los doce años, se ha convertido también en una conocida autora de literatura juvenil, como desmuestra su 'bestseller' titulado 'Besos entre líneas' (2016). En la actualidad, May R. Ayamonte, como la conocen en la red y en las librerías, estudia un máster de profesorado en la Universidad de Granada y aún le queda tiempo para ejercer como «activista feminista». Hablamos con ella sobre su trabajo, sus publicaciones como 'influencer' granadina, su vida personal y su activismo feminista, el cual practica para «acabar con el papel secundario que ocupa la mujer en la cultura y en la sociedad».

LOS COMIENZOS Un libro a los 12 años

- Con 22 años, tienes a 120.000 personas pendientes de tus críticas literarias en YouTube y aún te queda tiempo para escribir 'bestsellers'. ¿Cuándo empezó esta vertiginosa carrera?

- A los doce años escribí mi primer libro y lo autopubliqué. Para promocionarlo, decidí abrirme un blog en el que hablaba de mi libro, pero no le interesaba a nadie, así que cambié de estrategia. Comencé a hacer reseñas de los libros que leía y el blog se posicionó como un referente de literatura juvenil en España.

- ¿Cuánto tiempo pasó desde que no te seguía nadie hasta que tus críticas se convirtieron en referencia?

- Tardé unos dos meses en darme cuenta de que esa autopromoción no surtía efecto y en pasar a las críticas literarias. Desligué mi blog en dos, uno llamado 'Lecturas May R. Ayamonte', para las críticas, y otro titulado 'May R. Ayamonte', para los poemas y reflexiones que escribía. Poco a poco, el de las reseñas de libros fue cogiendo peso, pero fue algo progresivo.

«YouTube da dinero, pero vivimos sobre todo de los talleres de fomento de lectura y de los libros que publicamos» May R. Ayamonte ('Booktuber')

- Vamos a desmentir que ese libro que escribiste a los doce años no interesa a nadie: ¿de qué trataba?

- El libro se llama 'Amor más allá de la unicidad' y tiene unas doscientas páginas, que es bastante para una niña de doce años. Me ayudó a con él un profesor de Lengua y Literatura del colegio, que me lo corrigió. Es una historia de amor y ciencia-ficción.

- Suena curioso. ¿Aún está a la venta?

- Tenemos solamente diez ejemplares repartidos por el mundo. La verdad es que lo guardamos solamente como recuerdo. No deja de ser una anécdota. Es una obra llena de incoherencias y faltas de ortografía, no se la recomiendo a nadie. Eso sí, no me arrepiento de ella. Para publicar un escritor tiene que escribir mucho, y yo empecé desde muy joven.

VIVIR DE LA LECTURA Marcando tendencia literaria

- ¿Cómo diste el salto del blog a YouTube?

- Al ver que el blog de críticas literarias tenía éxito, decidí probar suerte en YouTube. Fui una de las primeras 'booktubers' de España, aunque en realidad siempre hemos sido pocas. El fenómeno había surgido en Estados Unidos un año antes, y consistía en recomendar libros y hacer críticas literarias a través de vídeos de YouTube.

- ¿Han tenido las editoriales un peso importante en tu progresión en YouTube?

- Al igual que el crecimiento en el blog, la subida en YouTube fue también progresiva. Desde el principio trabajábamos con editoriales que mandaban libros, pero poco a poco la plataforma fue creciendo, sobre todo en Latinoamérica. Allí hay canales de 'booktubers' con un millón de seguidores, algo muy difícil en España, aunque es cierto que aquí se ha reforzado el fenómeno.

- ¿Y cómo gana dinero una 'booktuber'? ¿Se puede llegar a vivir de esto?

- YouTube en sí no da mucho dinero, pero es un apoyo. En realidad, vivimos sobre todo de los talleres de fomento de lectura y de los libros que publicamos, ya que la mayoría de 'booktubers' también somos escritoras. En mis caso, gracias a mis publicaciones con la Editorial Planeta también ingreso dinero.

May R. Ayamonte posa con su libro 'Contracorriente' frente al Arco de Elvira en Granada. / ALFREDO AGUILAR

- Entonces, al margen de la escritura y los talleres, ¿consideras que YouTube e Instagram son también tu trabajo?

- Sí, sin duda. Me costó más darme cuenta en el caso de Instagram. Al principio no lo tenía, pero me lo abrí porque era laplataforma que estaba en auge. Cuando me hice cuenta de Instagram, la gente que ya tenía en YouTube empezó a seguirme también ahí. A día de hoy tengo casi cuarenta mil seguidores y un representante que me lleva la publicidad de Instagram, además de la de YouTube y de los eventos a los que acudo.

- ¿Cómo llevas el tema de mezclar la publicidad en redes sociales con un contenido marcadamente cultural? ¿No se hace raro a veces?

- Tanto en Instagram como en Youtube, mi representante gestiona todo tipo de publicidad. A veces esta publicidad viene de editoriales y es un proceso muy natural. De todos modos, hacer publicidad no implica recomendar siempre el producto. Hay que ser honesta con la audiencia. Aunque nos paguen, si el producto no conecta con nosotros o nuestra audiencia, no tiene sentido publicitarlo.

«Granada me flipa como ciudad, aporta muchísimas cosas a nivel cultural, es preciosa y muy gestionable para vivir aquí» May R. Ayamonte ('Booktuber')

- ¿Con qué marcas has trabajado y cómo las relacionas con tus críticas literarias?

- En Instagram, por ejemplo he trabajado con marcas no relacionadas con la cultura como marcas de cerveza o páginas de reservas hoteleras. Para la cerveza, incluí sus latas o botellines en las fotografías que suelo hacerme con libros. Para la página de reservas de hoteles, me fui de viaje a Nueva York y Toronto e incluí reseñas de ello en mi blog y redes sociales. Nos pagaron las noches de hotel y a cambio hicimos ese tipo de promoción. Al final, aunque no sean productos culturales, son elementos que usa la gente día a día, y trato de enlazarlos con mis contenidos habituales.

- Y de todo este contenido, ¿cuál funciona mejor en tu canal? ¿Qué tipos de vídeos literarios gustan más en Youtube?

- A las 'booktubers' nos suele ir bien con las recomendaciones de libros, sobre todo cuando hacemos un vídeo en el que se habla de varias obras a la vez. También funcionan aquellos vídeos en los que criticamos a las editoriales y destacamos sus fallos, como los cambios que hacen a veces en las portadas. Sin embargo, lo que más se ve son los vídeos de novedades y próximas publicaciones. Al trabajar con editoriales, recibimos información de nuevas obras por adelantado y contamos los libros que se van a publicar el mes siguiente. Estos vídeos tienen mucho tirón porque los lectores siempre están esperando novedades sobre el siguiente libro de la saga, y con nosotros tienen información rápida y muy asequible.

ESTUDIANTE Y ACTIVISTA El feminismo por bandera

- Al margen de tu trabajo como 'booktuber' y escritora, ¿te dedicas a algo más? ¿Te queda tiempo?

- A día de hoy estoy haciendo un Máster de Secundaria en la Universidad de Granada, para completar el Grado en Filología Inglesa que hice en Huelva. Además, quiero apuntarme al Máster de Estudios de Género de la UGR en los próximos meses. Además, también colaboro de forma activa con varias asociaciones feministas de Granada.

- Como estudiante de la UGR, parece que te has decantado por tus raíces granadinas. ¿Qué opinión te merece Granada?

- Granada me flipa como ciudad, aporta muchísimas cosas a nivel cultural, es preciosa y muy gestionable para vivir aquí. Sin embargo, tengo que decir que, más allá de lo que me gusta, me da muchísima pena que hay poca inversión en cultura. En la Feria del Libro, por ejemplo, tienen que hacer encaje de bolillos para salir adelante. Estamos luchando por ser Ciudad Cultural Europea, y para ello hay que invertir. Me da la sensación de que la cultura granadina es muy abundante, pero en la mayoría de casos está montada de forma autogestionada y solidaria más que por ayudas del Ayuntamiento o la Junta. La cultura también necesita inversión para florecer.

«Es muy difícil encontrar referentes femeninos en clases de literatura, en publicaciones o en editoriales» May R. Ayamonte ('Booktuber')

- Como escritoria, ¿en qué has echado en falta una mayor inversión cultural en Granada?

- En mi caso, he vivido experiencias negativas en este sentido. Por ejemplo, me han pedido en varias ocasiones que acudiera a un taller de fomento de la lectura sin pagarme mis honorarios. No pasa solamente en Granada, pero aquí también me ha ocurrido, y eso es algo que no puede permitirse.

- Y como mujer, ¿también notas ciertas limitaciones en la industria cultural granadina?

- Pasa en Granada y en todo el país. Y no solamente en el ámbito de la cultura. A nivel general, las mujeres seguimos en un segundo plano, sufriendo situaciones diarias de miedo, maltrato o violación cada vez que salimos a la calle. Además, tenemos que soportar la justicia patriarcal en casos como el de 'La Manada', Marta del Castillo o Juanra Rivas. A parte, a nivel cultural hay un evidente techo de cristal. Es muy difícil encontrar referentes femeninos en clases de literatura, en publicaciones o en editoriales. Hay machismo en la cultura como lo hay en la sociedad en general.

- ¿Esta ideología imprenga también tu escritura? ¿Cómo definirías tu estilo?

- Sí, mis libros tienen una gran base de feminismo e ideología LGTB. He publicado siete, y los tres últimos,'Besos entre líneas' (2016), 'De nadie' (2017) y 'Contracorriente' (2018), tienen ese telón de fondo común. Mi escritura puede definirse como literatura juvenil contemporánea. Está basada en actualidad real, con personajes ficticios pero que conectan con los lectores. En estas novelas se entrelazan con cuestiones de identidad, maltrato y desigualdades de género.