Huelga en los aviones de Air Nostrum para el 23, 26 y 30 de noviembre: la ruta Granada-Madrid, en peligro

Pasajeros del vuelo de Iberia a su llegada a Barajas procedendes de Granada. /IDEAL
Pasajeros del vuelo de Iberia a su llegada a Barajas procedendes de Granada. / IDEAL

Se trata de una convocatoria oficial de paros de 24 horas

El sindicato de pilotos Sepla ha anunciado una convocatoria de huelga en Air Nostrum para los días 23, 26 y 30 de noviembre al entender que la compañía está desviando la producción a otras aerolíneas de los mismos propietarios, poniendo en riesgo el futuro y las condiciones de trabajo. En este sentido, la ruta entre Granada y Madrid, operada por la compañía, se mantiene en el aire para estos días. Por el momento, se mantiene la normalidad en su página web a la hora de adquirir billetes.

El Sepla ha presentado a la convocatoria oficial de paros de 24 horas ante los organismos competentes, según ha indicado en un comunicado. El sindicato de pilotos denuncia que Air Nostrum está cediendo rutas que operaba para Iberia Regional desde hace varios meses a otras aerolíneas como Canary Fly, DAT, DOT y Fly Compass, lo que generaba, según este colectivo, «un enorme descontento» en trabajadores y pasajeros.

Además, el Sepla considera que el desvío de rutas a terceras marcas del mismo grupo empresarial «esconde un vaciamiento de contenido de producción» y una «precarización del empleo».

En un comunicado remitido en octubre, el Sepla subrayaba que la externalización continuaría a partir de noviembre, cuando la aerolínea maltesa MedOps comenzase a operar rutas interinsulares de Iberia Regional en Baleares. Asimismo, el Sepla agregaba que la adquisición del 51 % de MedOps se hizo a través del grupo ILAI, «un conglomerado empresarial creado por los mismos socios de Air Nostrum a principios de 2018, para diversificar su negocio».

La aerolínea valenciana también realiza rutas en régimen de «wet lease» para compañías como Lufthansa, SAS, Croatian o Brussels Airlines, «a la vez que la propia Iberia permite que sean terceras aerolíneas las que operan sus vuelos regionales».

Desde la sección sindical de Sepla ya indicaba que esta estrategia era similar a la de Binter Canarias, «que acabó casi desaparecida mientras otras aerolíneas del mismo grupo se quedaban con los aviones y la tripulación». De hecho, indicaba que esta situación provocó que los pilotos que se movieron a las otras aerolíneas lo hicieron con condiciones laborales «mucho peores», y que los que no aceptaron irse acabaron siendo despedidos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos