Un hombre denuncia haber sido agredido por un grafitero al que riñó por pintar una persiana de un bar de Granada

A la izquierda, el grafiti pintado en un local de la capital. A la derecha, el vecino de Granada que ha denunciado la agresión./IDEAL
A la izquierda, el grafiti pintado en un local de la capital. A la derecha, el vecino de Granada que ha denunciado la agresión. / IDEAL

El joven señalado lo niega y asegura que fue el denunciante el que le atacó a él y que se hirió al tropezar

ÁLVARO LÓPEZGRANADA

Un vecino de Granada capital denunció la presunta agresión sufrida por parte de un grafitero en la madrugada del pasado 16 de mayo. La víctima, según su relato, fue brutalmente golpeada cuando trataba de pedir explicaciones al grafitero sobre si tenía permisos para la pintura que estaba haciendo en la persiana de una conocida cafetería de la calle Alhamar.

El señalado, por su parte, aseguró que fue el denunciante quien le atacó y que luego se hirió al tropezar. El agredido explicó a IDEAL que los hechos se produjeron entre la una y media y las dos de la mañana, cuando estaba en su moto y se percató de que un grupo de tres personas se disponían a dibujar un grafiti en un comercio. El hombre se acercó a los vándalos para pedirles explicaciones. Uno de ellos aprovechó que la víctima de bajaba de su moto para llamar por teléfono para empezar a golpearle.

Según relata la víctima, recibió una considerable cantidad de golpes incluso cuando ya había caído al suelo. La paliza le dejó secuelas físicas mientras los dos acompañantes del agresor no hicieron nada por detenerle. Incluso uno de ellos se encontraba grabando con una cámara. Por fortuna para el agredido, un grupo de personas salió en su defensa y una patrulla de la Policía Nacional se personó en el lugar de los hechos.

El agresor y sus acompañantes huyeron de la zona corriendo, pero se dejaron el vehículo en el que habían llegado con las llaves puestas. La Policía encontró dentro documentos que permitieron identificarlos, un perro que les acompañaba y una serie de botes de pintura que delataban sus intenciones. Según cuenta la víctima a IDEAL, fueron los propios agentes policiales los que me recomendaron que se acercara a Urgencias para comprobar el alcance de las heridas que tenía». A la mañana siguiente, la víctima procedió a presentar una denuncia contra sus agresores. El dueño de la cafetería en la que se pintó el grafito también ha interpuesto su correspondiente demanda.

La otra versión

La versión del denunciado difiere notablemente de la de la víctima. «Estábamos pintando por la noche y vino a pegarme. Él me pegó primero. Vino con tres o cuatro chicos y entre los cuatro me dieron un par de tortazos. Y en una de esas, se cayó al suelo, que sería cuando se lesionó. Tropezó con su propia moto», relató.

En este sentido, insistió en que el violento fue el otro. «Se lió a tortas conmigo. Se tropezó con su moto y dejé ahí mi furgoneta. Me llamó la Policía Local y me acerqué. Él ya no estaba. Los agentes me dijeron que le había agredido, y les respondí que no».

En cuanto a la pintada origen del suceso, su autor aseguró que «con el de la persiana ya lo he solucionado y se la voy a pintar cuando él me diga». Y añadió: «Los agentes me trataron fenomenal aunque me recriminaron que siguiera grafiteando. Les dije que estaba mal, pero que de ahí a que te peguen, el hombre se caiga y te denuncie diciendo que he sido yo, hay una gran diferencia».