Hay luz al final del túnel

Numerosos representantes institucionales no quisieron faltar a la cita, que congregó a 700 personas./ALFREDO AGUILAR
Numerosos representantes institucionales no quisieron faltar a la cita, que congregó a 700 personas. / ALFREDO AGUILAR

Proyecto Hombre cumple quince años con una comida solidaria que, por primera vez, preside el nuevo obispo de Guadix, Francisco Jesús Orozco, que tomó posesión del cargo hace cuatro meses

ENCARNA XIMÉNEZ DE CISNEROS

Proyecto Hombre -que es una fundación- tiene en Granada como presidente al obispo de Guadix que suele acudir a la tradicional comida solidaria -setecientas personas, se dice pronto- que ya ha cumplido quince años. Y, por eso, la novedad del encuentro, para muchos asistentes, fue conocer personalmente, a Francisco Jesús Orozco, que tomó posesión del cargo hace cuatro meses. Se le vio disfrutar del acto y saludó afectuosamente a quienes se acercaban a darle la enhorabuena. Hasta tuvo suerte, y le tocó uno de los premios del sorteo posterior al almuerzo.

Pero lo más importante fueron sus palabras, en las que destacó el importante papel de Proyecto Hombre, porque «somos gente que no queremos vivir de lado» sobre todo cuando «vemos la cara y la historia del por qué estamos aquí». Y ese porqué era echar una mano en el trabajo que realiza la organización, que lucha para ayudar a las personas a superar las adicciones. Personas como Alberto, un usuario que nos emocionó con su duro relato que, sin embargo, ahora ve como una buena experiencia de vida.

A sus treinta y seis años, confesó que hizo «muchísimas cosas por las que hoy me he arrepentido». Su voz se entrecortó al narrar cómo había recuperado la relación con su familia -con la que se fundió en un gran abrazo-, tras meses de superación.

Asistieron el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Antonio Montilla; el delegado territorial de Salud y Familia, Indalecio Sánchez-Montesinos; y la teniente de alcalde del Ayuntamiento de Granada, Ana Muñoz, que también representaba a la Diputación. Todos ellos escucharon a la madre de Alberto, Joaquina, que igualmente quiso dar testimonio de su experiencia cuando «lo veía muy mal». Decidió buscar una solución y la encontró en el esfuerzo del colectivo de una treintena de profesionales que conocen bien su trabajo y a los que Manuel Mingorance, director de Proyecto Hombre, pidió que le acompañaran mientras se dirigía a los asistentes, para reclamar algo importante, «a quien corresponda»: que se acaben los concursos públicos a la baja y los convenios que no se cumplen, porque con ello se impide prestar los servicios necesarios y, además, mantener los salarios justos de los trabajadores.

Escuchando estaban los senadores Luis González y Sebastián Pérez, que me presentó a Pablo Hispan, candidato al Congreso por el PP; y también Eva Martín, miembro la lista municipal, al igual que Tayo Betoret y Carlos Ruiz Cosano. Y estaba la coordinadora del Instituto Andaluz de la Juventud, Ruth Martos. Y pude saludar a José María Tortosa, antiguo responsable de Proyecto Hombre y a José Francisco Serrano, de la diócesis accitana.

La comida tuvo lugar en el hotel Abades y tuvo una buena representación de la provincia, con alcaldes como Rafael Leyva de Nívar o Roberto Carlos García, de Peligros; así como las alcaldesas de Guadix, Inmaculada Olea-vicepresidenta de la Fundación- y la de Nevada, Lola Pastor, con las que compartí charla de mesa. De Ciudadanos acudió Luis Salvador, que me chivó que ya tiene número tres para la lista electoral de la capital -que él encabeza- en las municipales. Estaba en la comida y se trata de Lucía Garrido que, por si no les suena, es hija de Mariquilla. También acudieron Manuel Olivares, concejal y los parlamentarios María del Mar Sánchez, Raúl Fernández y Conchi González Insúa.

No faltó Sandra García, que fue delegada del Gobierno andaluz y ahora candidata al igual que Inmaculada Oria; y acudieron representantes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, entre ellos, el general de División del Madoc, Amador Enseñat -también acudió el general secretario general, Miguel Ballenilla-; el coronel jefe de la Guardia Civil, Francisco Manuel Sánchez y el inspector jefe de la Policía Nacional José Antonio Gil, además del director del Centro Penitenciario de Albolote, Jaime Hernández; el presidente de la Fundación Andaluza de la Prensa, Ramón Burgos; Enrique López, vicepresidente del Grupo Covirán; Trinitario Betoret, presidente de la Obra Social Padre Manjón y muchísimas personas más que pudieron oír también a José Antonio Montalbán que, en representación de la Escuela de Padres de Proyecto Hombre, fue quien habló de esa luz al final del túnel y quien pidió que se concienciara del problema de las adicciones desde el colegio. Hubo muchas más palabras llenas de contenido, como las pronunciadas por Manuel Mingorance-estupendo equipo también de los voluntarios- que se refirió a la responsabilidad de los padres, a la necesidad de la prevención y a los peligros de cosas que pueden parecer tan inocentes como los juegos 'online'. «No esperen resultados a corto plazo», afirmó, resaltando que hay que seguir trabajando contra todo tipo de adicciones. Por cierto que a Manuel le acompañaban sus padres, Manuel y Margarita, a los que el obispo les dedicó bellas palabras. Se las merecían.