«El año pasado estuve a punto de tirar la toalla»

Saúl Craviotto besa el bronce que haconseguido en K1 200 metros de los Juegos Olímpicos de Río 2016. /
Saúl Craviotto besa el bronce que haconseguido en K1 200 metros de los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Piragüista olímpico

EMILIO V. ESCUDEROrío de janeiro

Hace ya una hora y media desde que ha terminado su prueba, pero Saúl Craviotto (Lérida, 1984) no se mueve de la orilla. Ahí, a escasos metros de la Laguna Rodrigo de Freitas, atiende a este medio con cierta impaciencia «aún no he tenido tiempo ni de ir al baño», pero con una sonrisa en el rostro. Lleva al cuello su medalla de bronce, la segunda que consigue en estos Juegos tras el oro en K2, lograda tras un esfuerzo individual brutal que le llevo desde la sexta a la tercera posición en apenas cien metros. Un metal que premia las largas horas de paladas en el embalse de Trasona y que no le impulsa a dejar la piragua. Al contrario. Tokio resuena ya en su cabeza con más fuerza e ilusión que nunca.

¿Le ha dado ya tiempo a asimilarlo?

Ahora ya estoy mucho más tranquilo y relajado. Con la medalla en el cuello se ve todo mucho mejor. Diferente a cuando vas sufriendo encima de la piragua. Si tuviera que definir mi estado con una palabra es felicidad.

¿Cuándo se ha dado cuenta de verdad de que era bronce?

Hasta que no lo he visto en la pantalla no me lo he creído. No me ha dado tiempo a ir pendiente de lo que hacían los otros y cuando he cruzado la meta he visto que había tres o cuatro que habíamos entrado muy juntos, así que ha tocado esperar. Cuando he mirado y he visto mi nombre tercero me he puesto a celebrar, aunque al ver al alemán también levantando la mano me he mosqueado un poco. Al final, bronce para los dos, así que todos contentos.

Si hace un par de años le dicen que iba a estar aquí y con dos medallas...

Si me lo hubieran dicho el año pasado, cuando me quedé fuera de la final en el Mundial, no me lo hubiera creído. Estar en los Juegos de Río y con dos medallas olímpicas más era algo inimaginable entonces. Es increíble cómo ha cambiado todo en unos meses.

¿Pensó alguna vez en tirar la toalla y dejarlo todo?

Sí, después de Milán fue muy duro. Lo pasé fatal. Preparé muchísimo ese Mundial y lo pasé fatal tras quedarme fuera de los ocho mejores. Tuve ahí unas semanas de muchas dudas. De hablar con mi mujer y decirle si merecía la pena seguir. Lo pasé muy mal. Estuve a punto de tirar la toalla, pero al final recibí mensajes de toda la gente que me quiere. Todo el mundo me apoyó y mi entrenador confió en mí hasta el final y todo eso hizo que siguiera. Si he seguido ha sido por la gente que quiere. Una decisión que, con el paso del tiempo, parece que fue la mejor.

¿De quien se ha acordado más al saber que era bronce?

La verdad es que me han venido a la mente las imágenes del jueves. De ver a mi familia celebrando. A mi madre llorando; a mi padre que estaba desencajado de la emoción; mi mujer y mi hija... Eso me ha venido a la cabeza y ha sido un momento muy emotivo para mí que recordaré toda la vida. Saber que has hecho feliz a tanta gente es lo que más vale para mí.

Está a una medalla de convertirse en el español con más metales olímpicos, pero dice que no es algo que tenga en la cabeza...

Es que es verdad. Es algo que ni me preocupaba antes de venir a Río ni me preocupa ahora que tengo otras dos medallas más en el cuello. Es algo que no puede compararse y que no es ningún impulso para mí a la hora de pensar en el futuro. No pienso en Tokio por alcanzar a nadie. Si lo hago es por mí mismo y por mi familia. Por representar a un país como España, que es un orgullo para mí.

¿O sea, que le da tiempo a pensar en el futuro?

Ahora mismo, pensar en cuatro años más de competición es complicado. Ahora quiero disfrutar de este momento. Quiero irme de vacaciones con mi familia y no pensar en nada más.

¿Pero podría «colgar» la pala?

Dentro de dos meses me sentaré con mi entrenador para analizar toda la situación y pensar en ello. Si veo que tenemos un proyecto sólido y que hay opciones de conseguir una medalla en Tokio voy a seguir con mas ilusión que nunca. Pero es algo que tengo que tener muy claro. Si tomo la decisión de seguir es porque tengo opciones de ir a por otra medalla. No voy a seguir simplemente para participar en unos Juegos.

¿Qué es lo primero que va a hacer cuando llegue a España?

Primero pasaré por Asturias y me comeré una buena fabada y un cachopo y luego iré a casa de mis padres para comerme unos caracoles y lo que sea. Ya veremos. Voy a pegarme unos homenajes gastronómicos ahora increíbles (Se ríe).