La pértiga se renueva

Stefanidi celebra un buen salto. /
Stefanidi celebra un buen salto.

Stefanidi se lleva el oro tras un pulso con Morris

FERNANDO MIÑANA

Yelena Isinbayeva no encontró otro día para anunciar su despedida del atletismo, obligada a hacerlo sin una pértiga en la mano por el dopaje de estado practicado en su país, el mismo día que se celebraba la final de su prueba. La plusmarquista mundial ya había dicho que nadie podía sentirse campeona si no la derrotaba a ella, la zarina de la pértiga. Pero ese mismo día, unas horas más tarde, debió darse cuenta de que el mundo sigue girando aunque uno no esté y unas pertiguistas jóvenes y sin apenas laurel en su currículo ofrecieron un gran espectáculo.

Las medallas se decidieron sin campeonas olímpicas. La otra pertiguista con galones, la estadounidense Jehn Suhr, llegó sin fuelle al estadio después de pasarse ocho días hecha polvo por culpa de una infección respiratoria. Y también cayó por el camino la campeona del mundo Yarisley Silva. El podio, de golpe, había quedado libre para aquellas competidoras capaces de volar lo suficientemente alto para merecerlo. Y ahí no falló Ekaterini Stefanidi, de 26 años y dos carreras universitarias, la griega que vive en Cleveland y que saltó 4,85, la misma altura que la estadounidense Sanri Morris, la atleta que adora las serpientes, que realizó un nulo más y que no pudo con el 4,90.

No es una altura insuperable para ella, que ya se ha colocado este año como la tercera de todos los tiempos, tras Isinbayeva y Suhr, al saltar 4,95. A sus 23 años también ha demostrado tener coraje. Durante un concurso en Ostrava en mayo se rompió su pértiga y acabó con una lesión en la muñeca. Nada más reaparecer, en su segunda competición, ya saltó 4,93 y ahora, tres meses después, logra la medalla de plata.

Tras ellas, con una sonrisa de felicidad por el éxito inesperado, se situó la neozelanesa Eliza McCartney, quien, a sus 19 años, sin presión alguna, compitió tan liberada que pudo igualar su récord nacional (4,80) y llevarse la medalla de bronce.