Una final sin favorito

JULEN LOPETEGUI

Francia y Portugal disputan este domingo la final de una Eurocopa en la que ambos han sabido imponer su estilo. En el torneo finalmente han salido adelante dos equipos que han sabido protegerse y aprovechar las virtudes de jugadores con una gran capacidad técnica. A partir de estas situaciones iniciales, los dos han logrado competir al límite y, sobre todo, superar momentos muy complicados. Recuerdo partidos inciertos al inicio de Francia, con Payet salvando a su equipo, o la misma Portugal, que empató sus tres partidos del grupo y logró igualmente seguir viva en el torneo.

Otras selecciones han apostado más por la posesión del balón y por llevar la iniciativa en sus partidos, pero al final no han tenida esa capacidad de los dos finalistas para llevarse las victorias en los momentos definitivos. Y es que en un torneo como éste, gana quien supera este tipo de situaciones, porque hay partidos a vida o muerte y muy poco o ningún margen para enmendar los errores. Es en estas circunstancias en las que franceses y portugueses han sabido jugar sus opciones mejor que nadie.

A priori, el camino que ha recorrido Portugal hasta la final ha sido ante rivales de menos nombre, pero no por ello ha sido menos difícil. Hemos asistido al protagonismo de equipos como Gales, Islandia o Hungría, que no contaban a priori entre las selecciones importantes pero han sabido rendir a un alto nivel. Tienen un mérito extraordinario y por ellas también este torneo será recordado.

En cuanto a nombres propios, Griezmann ha aparecido como definitivo, también Cristiano Ronaldo. Son los dos hombres clave, aunque el mérito de estar en la final es del colectivo. No creo que haya favorito para el último partido; dos selecciones con historia, repletos de jugadores de gran calidad técnica y física. Espero un partido igualado con momentos para ambos, un duelo de alto nivel que se llevará el que esté más acertado en las áreas.