Jennifer Lawrence, de niña a mujer

Jennifer Lawrence, en 'Joy'. /
Jennifer Lawrence, en 'Joy'.

Podía haberse quedado en el cómodo papel de estrella juvenil, pero la actriz ha sabido arriesgar con papeles que le han dado grandes premios y le han traído el reconocimiento de la crítica

LUISMI CÁMARALogroño

Katniss Everdeen tiene ya su cara y su cuerpo, igual que Harry Potter no se entiende sin el físico de Daniel Radcliffe. Con 'Los juegos del hambre', la serie de películas juveniles basadas en los libros de culto de Suzanne Collins, se convirtió en una estrella, en ídolo de imberbes chavales que veían en ella la novia perfecta y en heroína de adolescentes fácilmente emocionables que la convirtieron en ejemplo de fortaleza, liderazgo e imagen física a imitar. Podía haberse quedado ahí, con sus papeles más o menos brillantes en grandes producciones de género fantástico, o de superhéroes como una integrante más de los X-Men, destinados a un público joven y complaciente.

No hubiera vivido mal centrada en filmes de poco cuajo y mucho espectáculo. La duda estaba en saber cuánto iban a aguantar su espléndida belleza y sus espectaculares curvas hasta ser puestas en entredicho por los variables, cínicos e hipócritas criterios de Hollywood. Pero Jennifer Lawrence ha demostrado que es valiente y atrevida, que sabe lo que quiere, que no se deja amedrentar por compañeros de reparto que ostentan el calificativo de mitos del cine, y que tiene un don especial para arriesgar y elegir proyectos atractivos y personajes espectaculares. O quizás es ella la que los hace brillar por encima de lo normal.

Podía haber intentando eternizar el papel de niña, o aguantar mientras pudiera como adolescente. Pero ha elegido ser una mujer. Y ser, además, una de armas tomar. Porque Lawrence no se casa con nadie. Siendo la actriz mejor pagada del planeta, según la revista 'Forbes', es capaz de enfrentarse a los grandes gerifaltes de la meca del cine y reivindicar la igualdad salarial para que las actrices cobren lo mismo que sus "compañeros con pene". Guapa, joven y con dinero. ¿Qué más quieres, Baldomero?, que diría el refranero español.

A sus 25 años parece que sea una veterana de profundo y exitoso currículo. No lo es, pero su todavía corta trayectoria cuenta con suficientes títulos de culto y abundantes interpretaciones como para justificar una carrera que figure ya entre las grandes de la historia del séptimo arte.

'Joy' le ha dado su cuarta nominación a los Oscar. No se llevó la estatuilla con 'Winter's Bone' (2010), ni con 'La gran estafa americana' (2013), pero sí la recibió por 'El lado bueno de las cosas' (2012). Entonces, los nervios y su precioso pero complicado modelo de Dior le jugó una mala pasada y protagonizó una de las caídas más deliciosas de las galas del cine americano. Hasta para caer tiene garbo la condenada

Se ha vuelto a ganar el derecho de ser protagonista en el Dolby Theatre gracias a su papel de la tenaz Joy Mangano, estrella de la teletienda estadounidense. La cinta está dirigida por David O. Russell, con el que forma un dúo que asegura el éxito. Eso sí, el cineasta neoyorquino siempre le ha elegido para representar a mujeres de carácter y complicadas trayectorias vitales y, sobre todo, de mayor edad que el cuarto de siglo que contempla a Jennifer Lawrence. Poco le ha importado a ella, porque ha sabido evolucionar sin miedos. De niña a mujer.