'Cuento de Navidad' en Granada: «Una madre de Burgos me pidió un taxi para que despertara a su hijo»

La operadora de Tele-Radio Taxi Granada y el taxista encargados de protagonizar la curiosa historia navideña. / PEPE MARÍN

Fátima, operadora de Tele-Radio Taxi Granada, y el taxista granadino Juanfran acabaron implicados en esta bonita historia navideña

JOSÉ I. CEJUDOGRANADA

Esta es la historia de una madre desesperada, incapaz de localizar a su hijo a más de seiscientos de kilómetros cuando este debía coger un autobús de vuelta a casa por Navidad. También es la historia de otra madre, operadora de Tele-Radio Taxi Granada, y de un joven taxista granadino. Angélica, Fátima y Juanfran han protagonizado una divertida y bonita historia de Navidad entre Granada y Burgos con un joven estudiante dormido en el centro del relato.

El hijo de Angélica debía subirse a un autobús a las ocho de la mañana para regresar a casa por Navidad junto a su familia. Ella le despertaría en el madrugón. Sin embargo, algo falló. «Las que sois madres (histéricas) y tenéis a una criatura estudiando a cientos de kilómetros de casa me vais a entender. Ayer pasé los peores tres cuartos de hora de mi vida», introdujo Angélica en Twitter con un hilo ya viral. Le había hecho prometer que no tendría el teléfono en silencio, «porque me conozco el paño», pero el hijo no debió hacerle caso. Su primera llamada a las seis y media no obtuvo respuesta. Ni las siguientes. Tampoco sus mensajes de WhatsApp.

Es entonces cuando, en pleno ataque de nervios, Angélica tiene una idea. «En la más absoluta desesperación, y ya no porque perdiera el bus sino porque le hubiera dado un ictus, se hubiera desnucado en la ducha o le hubieran secuestrado unos albanokosovares (las madres ansiosas somos así)», explica, decidió llamar a Tele-Radio Taxi Granada, donde la atendió Fátima. «Recibí una llamada de una madre de Burgos que necesitaba localizar a su hijo porque no le contestaba al teléfono, y no sabía si le había pasado algo. Me pidió por favor que, aunque fuera una petición rara, mandase a algún taxista a tocarle al timbre», relata Fátima, quien lo primero que le dijo fue que el día anterior 'había habido mucha fiesta aquí'.

«Sin embargo me puse en su piel, porque también tengo hijos, y busqué al taxista más cercano al punto que me había dicho en Camino de Ronda. '35, vaya usted a…'», sigue Fátima. Ese era Juanfran. «Le pregunté por qué tenía que hacerlo y me lo explicó. Paré el taxi y toqué al timbre, me crucé con un chico que salía del portal pero me dijo que no lo conocía. Insistí, insistí, hasta que me fui a seguir trabajando», cuenta Juanfran. «A los cinco minutos me comentó la compañera que ya se había despertado y que le habían mandado un taxi», señala.

Angélica, la madre, cuenta que vivió la llamada sin despegarse del teléfono junto a Fátima y al borde del colapso, «hiperventilando». Fue a las 7.25h cuando el hijo contestó al padre al teléfono para luego pedir un taxi. En quince minutos estaba en el autobús que lo llevaría a casa, y donde podría seguir durmiendo tras el susto. «Al día siguiente su madre me llamó para darme las gracias personalmente, y hasta quieren mandarnos unas morcillas», comenta divertida Fátima, que amenaza con montar una barbacoa en la propia centralita de Tele-Radio Taxi Granada.