«Los políticos se han esforzado poco y hay dos pantanos que se mueren de risa»

Los regantes de la Costa Tropical expresando sus demandas ante el público de la concentración, ayer, en Motril. /JAVIER MARTÍN
Los regantes de la Costa Tropical expresando sus demandas ante el público de la concentración, ayer, en Motril. / JAVIER MARTÍN

Los regantes de la Costa Tropical exigen las conducciones de Rules con plazos concretos: que se resuelvan los trámites este año para empezar la obra en 2020

Laura Ubago
LAURA UBAGOMotril

La agricultura de la Costa paró ayer unas horas para pedir agua. Más bien, para exigirla, porque llevan 16 años esperándola. La presa de Rules se terminó en el año 2003 y desde entonces es una de las piscinas más grandes del país: sin tuberías para llevar ese agua al campo y con un caño que la va tirando al mar.

Ayer, para protestar, pararon los agricultores de la Costa, también los que trabajan en las comercializadoras que invirtieron parte de su jornada de trabajo en reivindicar unas canalizaciones que todavía existen solo en los papeles.

Los agricultores del litoral granadino organizaron ayer una concentración en la plaza de la Coronación de Motril que empezó tímida y que, poco a poco, fue cogiendo fuerza hasta juntar el millar de personas. El presidente de la Comunidad General de Regantes del Bajo Guadalfeo, Antonio Alonso, reconoció que se debería haber sumado más gente pero confió en que esta sea la primera de muchas movilizaciones y que vayan surtiendo efecto.

La plaza de la Coronación de Motril se convirtió ayer en un espacio con dos bandos –políticos y regantes– que poco se fusionaron. De hecho, los agricultores culparon a todos los representantes granadinos de su poco empuje con las conducciones de Rules, un proyecto que revolucionaría el campo de la Costa Tropical.

Los políticos se contaron por decenas, además, se fueron reagrupando por signos políticos. PP, PSOE, IU, Más Costa Tropical, Ciudadanos, Vox... todos estuvieron presentes para escuchar las demandas de los regantes, y darse por aludidos, al menos eso esperan los representantes del campo, que han decidido hacer esta movilización casi en campaña, para que, el que gane las elecciones no pierda ni un segundo en ejecutar el papeleo previo a las obras de las tuberías.

Cerca de un millar de personas se dieron cita en esta plaza que se fue llenando por goteo y que acogió esta reivindicación histórica que ha cobrado más fuerza que nunca. «Los políticos granadinos se han esforzado poco y hay dos pantanos que se mueren de risa», dijo el presidente de los regantes.

Antonio Alonso contó que hay zonas en la Costa que necesitan el agua de manera urgente, agricultores de cotas altas que tienen que elevar el agua con electricidad y que podrían regar por gravedad con la presa de Rules. Por esos regantes de Almuñécar, de Motril, de Melicena, Los Yesos o La Mamola, todos los agricultores del litoral granadino se han unido.

Los regantes pidieron en la concentración movimientos concretos. Plazos cerrados, con el objetivo de comenzar las obras en 2020.

La declaración de impacto ambiental que acompaña al proyecto básico se espera para octubre de 2019 y mientras quieren que no se vaya perdiendo el tiempo y se vayan haciendo los subproyectos de esta autovía del agua, que son once. La intención es que las obras puedan empezar a finales de 2020.

«Por eso requerimos la urgente y prioritaria intervención de todas las administraciones para iniciar las obras de las conducciones del sistema Béznar–Rules, y para eso es necesaria la unión de todos los Ayuntamientos de la Costa Tropical y del resto de los agentes económicos y sociales, de toda la provincia, en apoyo a la Comunidad General de Regantes del Bajo Guadalfeo, para exigir nuestro derecho al crecimiento económico de la Costa de Granada, que puede llegar de mano de esta ansiada infraestructura hidráulica», expresaron los regantes.

Las peticiones pasan además por que en un plazo de dos meses se mantenga una reunión entre el Ministerio de Agricultura, Pesca, y Medio Ambiente con la Junta de Andalucía y la comunidad de regantes para redactar el convenio de acuerdo para la financiación y gestión de las canalizaciones, que darían servicio a cerca de 20.000 hectáreas de productos cultivables desde la cota 400.

Los regantes de la Costa mantienen que el proyecto supondría la generación de más de 15.000 puestos de trabajo directos, un ahorro energético para los agricultores de más de cuatro millones de euros al año y la reducción de emisiones de CO2 derivado del ahorro energético.

Muchos alcaldes y concejales de la Costa, el presidente de la Diputación, el presidente de la Mancomunidad y diputados nacionales de diferentes partidos acompañaron a los regantes junto con los representantes del tejido social y económico.

La alcaldesa de Motril, Flor Almón, destacó la importancia de estas infraestructuras no sólo necesarias para los agricultores de la Costa, «ya que el 80% de la riqueza tiene que ver con la agricultura» sino para toda la zona «ya que si a un agricultor le va a mal o no puede tener acceso a una mejora de su regadío o a otras tierras de labor, repercute en todos los sectores económicos».

Los regantes indicaron que los políticos granadinos «siempre se han peleado» por ver de quién era la competencia de las canalizaciones y que han hecho poco por conseguirlas por eso ahora esperan que este gesto les haga cambiar y se acelere el proceso hasta llegar a la obra.