Policía y técnicos analizan los terrenos en los que irá el centro de inmigrantes

El centro podría ubicarse junto a los terrenos de CLH/JAVIER MARTÍN
El centro podría ubicarse junto a los terrenos de CLH / JAVIER MARTÍN

Una comisión se reunió ayer en Motril para ver el espacio en el que previsiblemente se colocarán los módulos del nuevo CATE, que podría ser cerca de los depósitos de CLH

REBECA ALCÁNTARAMotril

Responsables de la Jefatura Superior de Policía de Granada visitaron ayer la zona portuario de Motril e inspeccionaron los terrenos donde podría ubicarse el nuevo Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) que está previsto construir. Una comisión técnica se reunió para analizar cuál es el lugar más adecuado. Parece que las instalaciones podrían colocarse en un espacio que está cerca de los depósitos de CLH y que actualmente está vallado y ocupado por unos bloques de hormigón, aunque no hay confirmación oficial de que este sea el punto elegido.

Lo que sí es seguro es que los responsables de la Jefatura que darán el visto bueno a la construcción de estas instalaciones estuvieron ayer sobre el terreno y que será la Autoridad Portuaria de Motril la que ceda el espacio, tal y como ya explicó hace un mes el jefe superior de Policía de Andalucía oriental, Jesús Redondo.

Fuentes cercanas a la Policía han indicado además a IDEAL que la intención sería que este centro estuviera ya operativo para el mes de mayo. Ya cuando se anunció que se iba a construir, se indicó que la idea era que pudiera estar funcionando antes del verano. Aunque por el momento no hay constancia de que exista una partida presupuestaria concreta para su construcción. Lo que sí está claro es que las instalaciones actuales no son las adecuadas, ni por espacio, insuficiente ante la incesante llegada de migrantes, ni por las condiciones en las que se les atiende y que han denunciado diversas entidades, entre las que se encuentran abogados, sindicatos policiales, oenegés o el Defensor del Pueblo.

En este sentido, desde el Sindicato Unificado de Policía (SUP) consideraron ayer que a priori les parece que la ubicación que se está barajando es adecuada. Se preguntaron, eso sí, dónde está la partida que se utilizará para este proyecto y señalaron que la llegada de pateras no cesa y que es necesario contar con este nuevo espacio cuanto antes. «Esto ya no es un problema estacional. Hace falta esta infraestructura ya», apuntaron, al tiempo que recordaron que en lo que llevamos de enero han llegado ya al puerto motrileño varios centenares de personas rescatadas de embarcaciones.

Por el momento, no hay una fecha para el arranque de esta obra. Hay que recordar, eso sí, que el nuevo centro de inmigrantes será modular, es decir, que estará compuesto por casetas prefabricadas, por lo que no habrá que construir un nuevo edificio. En cuanto esté listo este espacio, el antiguo CATE dejará de utilizarse, tal y como ha reclamado en varias ocasiones el Defensor del Pueblo, la última hace menos de un mes.

Poco más se sabe sobre estas instalaciones. Tendrán capacidad para más de doscientas personas, habrá espacio para que policías y abogados realicen su trabajo de forma adecuada y para acoger a los menores que llegan a Motril. No se ha especificado por el momento cuántos módulos se colocaran, aunque en su día el jefe de Policía sí dijo que serían completamente nuevos.

Las instalaciones de acogida de inmigrantes han dado mucho que hablar y que escribir en los últimos meses. Desde que en febrero del año pasado el Defensor del Pueblo pidiera el cierre del actual edificio del CATE por sus deficiencias, muchos han sido los que se han unido a estas críticas, más aún cuando el número de migrantes atendidos comenzó a aumentar y este antiguo centro se quedó pequeño. Para solventar la situación, primero el Ayuntamiento de Motril cedió un polideportivo, pero a final de agosto, ese espacio recuperó su uso habitual, y se instalaron unas tiendas de campaña en el puerto. Esta alternativa tampoco convenció, entre otras cosas, porque con la primera tormenta que cayó en la Costa se inundó, una imagen que se repitió en varias ocasiones. El último remedio puesto por parte del Gobierno fue sustituir estas tiendas por módulos, pero sólo trajeron cuatro, con espacio para medio centenar de personas, por lo que el antiguo edificio nunca ha podido cerrarse.

Ahora parece que está a punto de llegar el último capítulo, y quizás el definitivo, de esta historia, con la construcción de un nuevo centro.

 

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