La polémica vuelve a la celebración de La Judea en Motril por el horario del acto

Imagen de una de las escenas representadas el año pasado/JAVIER MARTÍN
Imagen de una de las escenas representadas el año pasado / JAVIER MARTÍN

El Ayuntamiento afirma que si se hace después de las diez de la noche no hay problemas y los organizadores quieren que sea a las ocho de la tarde

Rebeca Alcántara
REBECA ALCÁNTARAMotril

La polémica vuelve a planear sobre la celebración de La Judea, una recreación de escenas de la Pasión que se desarrolla en Motril el Domingo de Ramos y en la que participan decenas de actores. La asociación Aguaviva, que organiza este evento desde que se recuperó en 2016, iba a desarrollar una de las escenas a las ocho de la tarde. El presidente de la entidad afirmó ayer a este periódico que habían presentado un escrito solicitando permiso al Ayuntamiento y no se les había puesto ningún problema. Sin embargo, ahora el consistorio dice que la recreación podría realizarse, pero a partir de las diez de la noche.

La representación ya fue objeto de polémica el año pasado, cuando dos semanas antes de la puesta en escena se suspendió porque el Ayuntamiento denegó el permiso. En esta ocasión, la teniente alcalde de Seguridad Ciudadana, María Ángeles Escámez, explicó ayer que en esta ocasión la disposición era total para que se pudiera desarrollar, pero afirmó que es imposible que pueda hacerse al mismo que está en la calle 'La Borriquita'. Ese es el único motivo, dijo Escámez, por el que se les ha dicho que se haga después de la noche.

La teniente alcalde indicó que no hay suficientes policías para poder atender correctamente a dos eventos simultaneos de este tipo. Dejó claro que en ningún caso se les ha denegado el permiso y señaló que no pone en duda que la asociación presentara su escrito de solicitud en el Ayuntamiento, pero aclaró que Seguridad Ciudadana tiene que analizar este tipo de celebraciones para ver recorrido, horarios, necesidad de efectivos y en el caso de que haya que sea necesario, proponer alguna variación, como ha sucedido en esta ocasión con el horario.

«Tengo que usar los recursos humanos de los que dispongo y no podemos hacer más de lo que hacemos», afirmó la teniente alcalde, que apuntó que ayer mismo habló con los responsables de la asociación Aguaviva para tratar de llegar a un entendimiento en lo que al horario se refiere. «Quiero dejar claro que nosotros estamos dispuestos a ofrecer todo lo que está a nuestro alcance para que se organice el evento, pero no puede ser a las ocho de la tarde», reiteró.

La responsable del área de Seguridad Ciudadana insistió en que cuando se organiza una representación de este tipo es imprescindible poner un dispositivo que garantice que no se va a producir ningún problema y recalcó que para eso hace falta contar con efectivos. «Queríamos evtiar nuevas guerras con este tema y por eso se hizo una previsión», aseveró.

Sin embargo, las razones del Ayuntamiento no convencen a los organizadores ni poco ni mucho. Ayer mismo los intengrantes de la entidad tenían previsto reunirse para tomar una decisión, pero el presidente adelantó que organizar después de las diez de la noche no les parece viable.

El responsable de la entidad organizadora dijo que la banda que iba a acompañar a la escenificación ya le ha comunicado que después de las 21.00 horas para ellos es «un problema» poder participar. Asimismo, indicó que la cartelería anunciando el evento ya estaba encargada e impresa con el horario original. Consideró que detrás de esta decisión del Ayuntamiento hay «presiones» y lamentó que no se apoye un evento cultural con tanta tradición como La Judea. Además, criticó que les ha resultado muy complicado poder contactar con los responsables municipales para que les dieran una explicación sobre lo ocurrido.

El presidente de Aguaviva afirmó que detrás de esta representación hay muchas horas de trabajo por parte de las decenas de personas que forman parte de la entidad y lamentó que en un momento en el que tendrían que estar concentrados en el montaje, estén «distraídos» y «apenados» con esta decisión del consistorio que, a su juicio, va en contra de «una tradición centenaria».

Ahora, serán los miembros de Aguaviva los que tendrán que decidir si aceptan el horario que les propone el gobierno local, o si por el contrario la representación vuelve a quedar en ssupenso como ya sucedió el año pasado.