La pesca de quisquillas se somete a examen

La pesca de quisquillas se somete a examen
Javier Martín

Dos ONGs evalúan la captura de especies para introducir mejoras que no agoten los caladeros | Las pruebas servirán para desarrollar un programa que recabe información sobre el tamaño de las capturas y clasifique descartes

PILAR GARCÍA-TREVIJANO

Al despuntar el alba los pescadores de Motril cogen, además de sus redes, su «conciencia ecológica» y se echan al mar. Hace años que la cofradía, capitaneada por el patrón Ignacio López, apuesta por el desarrollo sostenible del sector pesquero e introducen medidas, como recoger basura cada vez que van a faenar, para reducir la huella humana en el Mediterráneo. Se han implicado en numerosos proyectos y esta vez, junto con las asociaciones WWF y Marine Stewardship Council (MSC) –organización que lucha contra la sobrepesca– los marineros evalúan el arte de captura de las quisquillas para introducir mejoras.

López y los suyos fueron elegidos en 2017 por el programa Medfish que trata de medir la presión de la actividad humana, la fragilidad del medio natural y de las poblaciones pesqueras con la intención de recabar más datos. Esta semana las asociaciones ecologistas han acompañado a la pesquería motrileña a la captura de quisquillas con nasa.

«Es un privilegio ser uno de los ocho puertos elegidos en toda España para formar parte de este programa que pretende implementar formas de pesca. De momento, sólo han comprobado cómo capturamos con nasa, pero está previsto que las conclusiones y las iniciativas también beneficien a la pesca de arrastre», explica el patrón.

Los pescadores tienen claro que quieren un mar limpio y un equilibrio para que los caladeros que comparten con otros puertos y los marineros marroquíes no se agoten. «Nosotros salimos casi a diario al mar. Somos los que más datos tenemos y podemos aportar nuestra experiencia al mundo científico. Pescar de forma sostenible lo único que quiere decir es que se trabaje para buscar cierta armonía. Si queremos seguir trabajando y que nuestro producto se consuma, la salud del ecosistema es imprescindible. El mar es nuestro sustento», manifiesta.

Los marineros y los científicos recorrieron las 33 millas náuticas que distan entre el muelle de la dársena granadina y la zona de Los Secos, donde se captura el camarón motrileño. Un viaje de tres horas en el que los ocupantes de los tres barcos que se dedican a la captura de la quisquilla comprobaron cómo preparan el cebo y arrojan al agua las pequeñas jaulas en forma de carpa de circo en las que capturan el manjar más codiciado de toda la lonja. La excursión por el Mediterráneo tendrá su veredicto en los próximos meses. A primera vista los responsables de la dirección del proyecto consideran que las formas de faenar de estos motrileños se ajusta a las necesidades de la zona de pesca.

«Detectamos que había falta de información sobre cuál era el impacto de la pesca. Queríamos conocer de primera mano el estado de los caladeros y saber el número de nasas y la frecuencia con la que se estaban echando al mar», explica Laura Rodríguez, directora de MSC en España. El patrón mayor de la cofradía de pescadores estudiará las propuestas que hagan las asociaciones ecologistas y tratará de incorporarlas a las modalidades que emplean. «Es una puerta para ir practicando y aplicar estos resultados en las diferentes disciplinas. Buscaremos la forma de obtener un certificado que reconozca que en Motril se pesca de forma sostenible», asegura.

Para obtener la calificación ambiental los pescadores deberán superar una auditoría. «Si la pesquería de Motril, al igual que las otras que participan en el proyecto, quieren recibir el certificado medioambiental deberán superar un examen en el que se analizan tres indicadores: el estado de la población, el impacto del arte de pesca en el entorno y la gestión de los recursos», mantiene la directora de MSC.

La información que se ha recogido se utilizará para crear un programa que registre el peso, tamaño y las especies que capturan en sus redes los marineros, incluidos los descartes. Los descartes son las especies capturadas vivas o muertas, que no tienen valor en el mercado, porque no alcanzan la talla mínima para la comercialización o porque el pescador no dispone de cuotas para la especie que acaban en sus redes. Ddesde enero de 2019 los marineros tienen la obligación de desembarcar también los descartes.

De acuerdo con Julio Agujetas, coordinador del proyecto de MSC, con estos datos se podrá obtener más información para investigar desde las procedencias, cantidades de estos descartes y hasta qué se pueden hacer con estas capturas.

Palamós, las Islas Baleares, Villajoyosa, Santa Pola, son otros de los puertos que participan en el programa. Las cofradías se reunirán el 26 de septiembre en Madrid para compartir los avances.

Los resultados del análisis son muy importantes para López porque las quisquillas son una de las fuentes de ingresos más importantes para los marineros. Motril lleva mucho tiempo apostando por una pesca sostenible en un sector cada vez tiene más presión de las instituciones europeas para adaptarse a unos estándares ambientales.

Ecopuertos

En lo que va de año se han vendido cerca de 9.000 kilos de quisquillas. Motril es el puerto de Andalucía que más produce, seguido de cerca por Almería. En 2018 los pescadores ingresaron 5 millones 380 mil euros, de los cuales un 20% de los ingresos provenían de la venta de este camarón motrileño. La labor ambiental de los pescadores de granadinos se expande al resto de provincias. Desde hace un lustro la cofradía forma parte de Ecopuertos, un proyecto que implicar a los pescadores en la limpieza del mar.

En estos años se han registrado más de 60.000 datos en el litoral granadino y se han puesto en marcha actuaciones similares en otros lugares siguiendo el modelo impulsado desde Motril. Ahora, la consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, anuncia que quieren llevar este tipo de actuación a todo el litoral andaluz mediante una colaboración directa con las cofradías de pescadores. La Junta se une así a la idea de l científico de la Universidad de Cádiz Enrique Montero, que puso en marcha el proyecto en 2013.

Los pescadores afrontanlas restricciones de Europa con un barco menos

En 2020 entra en vigor una norma que reduce la pesca de arrastre y deja la flota motrileña en desventaja con Argelia y otros puertos.

La Unión Europea 'ahoga' las redes de los pescadores. En enero entrará en vigor una nueva norma que regula la pesca de arrastre en el Mediterráneo y que tiene preocupado a los marineros motrileños. La medida se aprobó el pasado mes de abril con la intención de frenar la pesca para que se regeneren los caladeros. El plan contempla la reducción de la actividad pesquera en un 10% el primer año y se aplicaría a todas las flotas por igual, algo que no contenta a la cofradía de pescadores.

Motril ha perdido un barco de arrastre en los últimos meses y pasa de 12 embarcaciones a sólo 11. En toda Andalucía hay 90 barcos dedicados a este tipo de pesca, frente a los 600 navíos de los que disponen Marruecos y Argelia. Compartir el Mediterráneo, ver mermada tu flota y que encima una nueva normativa reduzca los días al año en los puedes trabajar ha despertado el malestar de los marineros. «Consideramos que la medida es injusta porque no estamos en las mismas condiciones que el resto de puertos.Se debería tener en cuenta el número de embarcaciones y su actividad. A los andaluces siempre nos toca perder», alega el patrón de la cofradía.

La Junta ha tomado la decisión de poner en marcha un paquete de ayudas para los pescadores gaditanos. En el Golfo de Cádiz ya se ha puesto en marcha la parada biológica y más de 100 barcos de las provincias de Huelva y Cádiz, destinados a las pesquerías de especies como la merluza, el rape o la cigala, permanecerán amarrados a puerto 46 días. La consejería de Agricultura ha aprobado la ampliación de 15 a 30 días en total de las ayudas por la parada biológica.

Los pescadores motrileños esperan que en 2020 la administración andaluza aplique esta medida en el resto de puertos que utilicen la pesca de arrastre. La patronal opera entre 240 y 230 días al año y hacen una parada anual para reparar barcos y «dejar reposar» las zonas de pesca. Esperan que la Junta sea proclive a aplicar las ayudas en toda la comunidad para que en 2020 el número inferior de días que faenan en las aguas del mar de Alborán no suponga un revés mayor para sus bolsillos.