La nueva era de Luisa García Chamorro en Motril

Carlos Rojas hace la señal de victoria junto a Luisa García Chamorro después de convertirse en la alcaldesa de Motril. /JAVIER MARTÍN
Carlos Rojas hace la señal de victoria junto a Luisa García Chamorro después de convertirse en la alcaldesa de Motril. / JAVIER MARTÍN

Luisa García Chamorro (PP) regresa a la alcaldía de Motril, cuatro años después, con Escámez como socio seguro y Lemos que aún se lo piensa

Laura Ubago
LAURA UBAGOMotril

Luisa García Chamorro tenía planes para el viernes, día antes de la investidura. Básicamente consistían en relajarse, ir a la peluquería y dar, por la mañana, una rueda de prensa de trámite para ofrecer detalles sobre el pacto de gobierno. Una llamada la dejó sin habla durante cuatro minutos, según calcula ella misma. Estaba en el coche con Nicolás Navarro y no articulaba palabra. Antonio Escámez se estaba dando media vuelta «en la rotonda del Alcampo» y no bajaba a la playa a hablar de acuerdo porque éste acababa de pulverizarse y marcharse con el viento. No había pacto a 24 horas del pleno de constitución del Ayuntamiento. Entonces comenzó un rosario de llamadas y wasáp que trataban de reconducir y conformar, de nuevo, el gobierno con MÁS Motril y con Ciudadanos. Escámez dijo que sí, a cambio de concederle la concejalía de Urbanismo y Jose Lemos se quedó con la decisión en el aire, tal y como sigue a estas horas.

Después de esta tensión, de este nuevo acuerdo contrarreloj al que le faltaba una pata, llegar al pleno de investidura –ayer– fue para Luisa García Chamorro casi un bálsamo. Por eso se le notaba relajada y confiada en que iba a recuperar la vara de mando de su ciudad tras cuatro años discretos en la oposición, donde la había mandado el propio Antonio Escámez.

Esta eterna llave de gobierno fue la que hizo ayer alcaldesa a Luisa García Chamorro. Antonio Escámez, que no las tenía todas consigo esta vez –pues contaba con los mismos concejales que David Martín– pero que volvió a decidir, pocas horas antes, otra vez el destino de esta ciudad.

García Chamorro, que ya fue regidora al heredar un tiempo la mayoría absoluta de Carlos Rojas, se convirtió ayer en alcaldesa, después de un mandato en la oposición por no llegar a un acuerdo con el que ayer la convirtió en la máxima autoridad de Motril. Por eso ayer, Luisa sonreía, estaba relajada y sabiendo ya, después de la maratón de incertidumbre, que iba a ser –de nuevo– la alcaldesa de de los motrileños, algo que dice llevar en la sangre pues, si bien no le viene de familia, siempre ha defendido que es vocacional.

Tras cuatro años sabiendo esperar su momento, habiendo ganado las pasadas elecciones y habiéndose quedado sin gobernar, Luisa García Chamorro agarró ayer la vara de mando y la mostró con la sonrisa amplia de quien sabe que –a veces– el trabajo tiene sus frutos.

Brazo levantado

Para convertirse en alcaldesa, la popular, contó ayer con los apoyos de su partido (8), MÁS Motril (3), Ciudadanos (2) y Vox (1). El candidato de Cs, Jose Lemos, levantó un largo tiempo la mano para que quedase constancia de su apoyo al PP y, al terminar el pleno, dijo que se irían a la oposición. Lemos había puesto como requisito que Antonio Escámez no volviese a llevar Urbanismo, pero Luisa se lo había dado el viernes 'in extremis' cuando vio el pacto roto.

Jose Lemos quiso bajar ayer a la calle en cuanto acabó el pleno y le fueron parando. Unos para decirle que les habían gustado sus palabras, su discurso natural y muy motrileño y otros para animarlo a entrar en el gobierno y aportar aires nuevos. Así que el candidato de Ciudadanos dijo ayer necesitar unos días de reflexión para decidir si, finalmente, entran en el gobierno y se forma un tripartido o se van a la oposición a apoyar las propuestas del PP y MÁS Motril que le vayan pareciendo razonables. Nunca hasta ahora se había constituido en la ciudad un Ayuntamiento sin tener del todo claro el gobierno, pero después del día de estrés, todos entendieron la necesidad de esa pausa para pensar en frío y de forma sosegada tras la tempestad.

Flor Almón, ex alcaldesa desde ayer, aprovechó sus cinco minutos de discurso para decir que ella no necesitaba ser la número uno y que estaba «orgullosa» de que Luisa García Chamorro fuese la alcaldesa ahora. «Gobernar es maravilloso pero en la oposición también se hace una labor importante», dijo la portavoz de los socialistas que apuntó que la democracia es «alternancia» y que ella había cumplido ya su sueño. Eso sí, indicó que quiere que ese sueño, como «El señor de los anillos» tenga una segunda parte y ella pueda volver a ser alcaldesa. «Me he dado cuenta de que aquí no pesa tanto la ideología, que somos personas y que nuestros programas son casi fotocopias porque todos conocemos la ciudad y queremos lo mejor para Motril», dijo la líder del PSOE que dio un abrazo a García Chamorro antes de entregarle el bastón de la ciudad. Antonio Escámez aprovechó su tiempo para agradecer a los que le quieren, a los que no le votan y a Flor por su cercanía en el pacto y su «labor sincera». También dio las gracias a los que le han apoyado en estos días duros.

Eso también dijo José Lemos, líder de Ciudadanos, que habían sido momentos duros. «Vaya diílla me disteis ayer», apuntó refiriéndose al viernes y la ruptura del pacto. «Los motrileños han podido pensar que esto es un circo y no se lo merecen», subrayó.

El que tuvo un discurso duro fue David Martín, de Andalucía por Sí, que rechazó pactar con el PP casi desde el principio. «Las inductoras de la trama han llevado a cabo presiones de todo tipo y con mi honestidad no juega nadie porque muchos están aquí por el ansia de poder y por el dinero», anotó con dureza.

Luisa García Chamorro, después de un pleno intenso y tras la intervención de los candidatos de los diferentes partidos fue votada alcaldesa e investida gracias a 14 votos que le han servido para ser la nueva regidora de Motril. Cuando terminaron sus palabras llegaron los abrazos y las 'enhorabuenas' a una alcaldesa que ya lo fue y que ahora regresa para estar cuatro años completos, con el socio que la llevó a la oposición y con el que sabrá reconducir la situación. Ahora quieren un gobierno fuerte y estable para Motril. Ese es el objetivo.