El mirador perdido de la N-323

El mirador ahora, totalmente engullido. /Javier Martín
El mirador ahora, totalmente engullido. / Javier Martín

Se abrió en 2008, poco después le salieron gigantes grietas y a día de hoy se lo ha tragado la tierra. Fomento ni se plantea repararlo

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETE

Hace más de una década se concibió como un mirador para que los quisieran hacer una parada en la vieja carretera que une Granada con su costa pudieran contemplar el Guadalfeo, las montañas o el viaducto de la autovía A-44. A día de hoy ya no se sabe ni lo que es. La gran explanada, acondicionada con barandillas y bancos para los visitantes, que se construyó a la altura de Ízbor ha desaparecido engullida por la tierra y la maleza.

Fue el Ministerio de Fomento, en torno a 2007-2008, entre el final de la primera y el inicio de la segunda legislatura de Zapatero, el que construyó ese mirador cercano a la carretera N-323. Duró poco. En enero de 2010, IDEAL publicaba las espectaculares imágenes de las grietas que habían devorado el mirador, ubicado alrededor de un kilómetro más arriba de la presa de Rules. Entonces ya estaba cerrado al público y su acceso bloqueado.

La Subdelegación del Gobierno en Granada achacó por entonces los deslizamientos del terreno a las lluvias e informaba de que emitirían un informe a Fomento para que analizara las causas y tuviera conocimiento del hundimiento. Más de ocho años después, la vegetación se ha abierto paso entre las gigantes grietas del suelo y ya es difícil hacerse a la idea de que ahí un día hubo un mirador. No obstante, no hay ningún peligro ya que es un lugar al que nadie puede –o debe– acceder y los terrenos en los que está levantados nada tienen que ver con la carretera, por lo que las grietas no afectan a la calzada.

Perdido, hundido y olvidado, lo que un día fue un mirador languidece sin que nadie le eche cuentas y mucha de la gente de los pueblos cercanos ni siquiera sabe de su existencia. De hecho, hace apenas unas semanas, un vecino recuperaba en redes sociales las fotos que IDEAL publicó en 2010 ante la sorpresa generalizada. Ocho años después está bastante peor. «Recuerdo que ese mirador se hizo para El Pinar. Cuando empezaron las pruebas de llenado de la presa de Rules se vino abajo porque estaba construido sobre un relleno, en una zona no asentada», comenta el alcalde de Vélez Benaudalla, Francisco Gutiérrez Bautista. «Creemos que pertenece a Vélez y que los terrenos son competencia de la Agencia Andaluza del Agua», apuntan, por su parte, desde el Ayuntamiento de Izbor.

En lo que coinciden en los pueblos es en darlo por perdido, sin mayor preocupación. «No hay ninguna opción de rehabilitación y el acceso está cortado». Este periódico, sin embargo, no ha encontrado respuestas sobre cuanto costó hacerlo y si no se calculó cómo podría afectarle el embalse del agua.

Desde el Ministerio de Fomento se limitan a subrayar que los terrenos están fuera del ámbito de la carretera y que no hay ningún tipo de peligro para la N-323. Añaden que la restauración se ha valorado y supondría «una inversión muy elevada» para el Ministerio por lo que no se contempla arreglarlo, en tanto que en Granada «existen otras prioridades».

Y es que a nadie en su sano juicio se le ocurriría destinar dinero público a un mirador perdido de la N-323 cuando en Granada no están terminadas obras básicas para los ciudadanos como la segunda circunvalación o la GR-43, donde, según Fomento, «se está centrando el esfuerzo inversor».