'Lleno total' en el antiguo centro de inmigrantes, a la espera del nuevo

Los obreros trabajan para que el nuevo CATE esté listo cuanto antes/JAVIER MARTÍN
Los obreros trabajan para que el nuevo CATE esté listo cuanto antes / JAVIER MARTÍN

Sólo esta semana han llegado al puerto motrileño 180 personas rescatadas de pateras en Alborán, por ahora todos son alojados en el viejo CATE, a pesar de que hace tiempo que se está pidiendo su cierre

Rebeca Alcántara
REBECA ALCÁNTARAMotril

Los inmigrantes vuelven a llegar a Motril. Sólo esta semana alrededor de 180 personas han sido rescatadas y traídas a la dársena motrileña. Todos ellos han sido acogidos en el antiguo CATE (Centro de Acogida Temporal de Extranjeros), unas instalaciones con capacidad para cien personas y cuyo cierre pidió el Defensor del Pueblo en febrero de 2018 y de cuyas condiciones se han quejado no sólo las oenegés, sino también los sindicatos policiales o los abogados que se encargan de dar asistencia letrada a los migrantes. Mientras se construye el nuevo centro, cuyos trabajos ya han empezado, este CATE es la única alternativa. Los módulos prefabricados que se colocaron hace unos meses en otros terrenos del puerto han sido retirados por la Operación Paso del Estrecho.

El Defensor del Pueblo dijo sobre este centro de inmigrantes en febrero de 2018 que «Las instalaciones no reúnen condiciones de salubridad y acondicionamiento básico suficientes para la acogida de decenas de personas, que sufren hacinamiento y que carecen de elementos esenciales» y recomendó su cierre. Diez meses después, destacaba los esfuerzos hechos por la administración pero insistía en que sequía habiendo deficiencias. Hace menos de quince días los sindicatos policiales denunciaban una plaga de pulgas en este centro.

Ahora, un año y medio después de aquella primera advertencia, y tras muchas idas y venidas, como las de las tiendas de campaña que se inundaban, o la ubicación del nuevo centro que rechazaban los vecinos, el nuevo CATE comienza a tomar forma. Sin embargo, las obras han iniciado en pleno verano, la época en la que más migrantes llegan a las costas, y mientras que este nuevo espacio está listo, estas personas siguen siendo alojadas en las antiguas instalaciones.

Sobre cuando estará listo el nuevo centro, la Subdelegación del Gobierno afirma que cuanto antes, pero no da una fecha concreta. Primero se está preparando el terreno y luego se instalarán módulos prefabricados, pero de más calidad que los que se trajeron hace unos meses de forma provisional.

Otra duda que surge es qué ocurrirá con el antiguo CATE. ¿Se cerrará? ¿Se reformará? La duda está en el aire. Puede optarse por cualquiera de estas dos alternativas, pero hasta que no esté abierto el otro centro, no podrá tomarse una decisión, porque ahora mismo ese espacio es imprescindible para dar una respuesta inmediata a los migrantes que continúan llegando.

Desde el Sindicato Unificado de Policía (SUP) temen que este centro no se cierre y recalcan que las instalaciones son muy deficientes tanto para dar una atención adecuada a los migrantes que llegan como para que los policías encargados de su custodia realicen su trabajo. Confían en el que el nuevo centro sí reúna unas características para dar dignidad tanto a la labor de los agentes como a la acogida de las personas rescatadas. Eso sí, critican que se haya esperado tanto para iniciar la construcción. «Sabemos que los trámites son a veces complicados, pero da la sensación de que siempre se hacen las cosas en el último momento», indican.

En diciembre del año pasado ya se anunció la intención del Gobierno de construir un nuevo centro para los inmigrantes. Sin embargo, no ha sido hasta este mismo mes cuando se ha sabido que se iniciaba su construcción. Uno de los escollos más complicados de salvar ha sido encontrar una ubicación que convenciera a todos, ya que la primera que se eligió, fuera del recinto portuario, se encontró con la oposición de vecinos y Ayuntamiento.

Mientras tanto, continúan los trabajos para adaptar los terrenos con la preinstalación de agua, luz y saneamiento, y el antiguo centro, con capacidad para un máximo de cien personas, está al completo con los últimos 124 migrantes rescatados y la tendencia de las últimas semanas parece apuntar a que se seguirán rescatando pateras.

Hasta el 19 de junio, según los datos oficiales facilitados por el Ministerio del Interior, habían llegado a Motril 335. A finales del mes pasado la cifra total rondaba los 600, con 190 rescatados sólo en la última semana. A esos hay que sumarle los que han llegado en lo que va de julio. Tanto en el puerto de Motril como en el resto de dársenas andaluzas los datos no dejan de crecer. En la primera quincena de julio llegaron por vía marítima a nuestro país 1.228 personas de forma irregular. En lo que va de año lo han logrado 11.703 migrantes, según datos de Interior.