El kilómetro cero de la autovía del agua

Imagen de la presa de Rules, que lleva concluida desde el año 2003 y embalsando el agua que tanto necesita la Costa. /JAVIER MARTÍN
Imagen de la presa de Rules, que lleva concluida desde el año 2003 y embalsando el agua que tanto necesita la Costa. / JAVIER MARTÍN

Tras lograr la A-7, a la Costa ahora le toca pelear las canalizaciones de Rules: 180 kilometros de tuberías que se ejecutarán en 12 tramos y que inician su hoja de ruta con el proyecto básico que al fin ultima el Gobierno

MERCEDES NAVARRETE

Desde que se tramitó el primer papel de la Autovía del Mediterráneo (A-7) hasta que se movió su primera piedra pasaron 16 años. Y desde que comenzaron las obras hasta que terminaron pasaron 15 años más. La autovía fue durante más de 30 años la gran lucha de la Costa granadina. Pero desde el mismo día en el que se acabó la A-7 (el 8 de octubre de 2015) el puesto número uno en el ranking de necesidades de la comarca lo ocupa una infraestructura que lastra tanto el desarrollo de la Costa como lo hizo la falta de esa carretera. Una obra que en la Costa se necesita literalmente más que el agua, porque resulta que el agua lleva esperando desde el año 2003 -que se dice pronto- en un embalse que, a día de hoy, solo sirve a los windsurfistas. Granada tiene ahora una nueva autovía por la que luchar: la red de canalizaciones que tienen que conducir el agua de los embalses de Rules y Béznar desde La Herradura hasta Albuñol.

Son 180 kilómetros de tuberías que se ejecutarán en 12 tramos y que van camino de igualar en plazos y retrasos a la A-7. Y es que desde que, en el año 2005, se encargó el primer proyecto informativo de las canalizaciones han pasado ya 12 años de espera.

Ese proyecto inicial no estuvo listo hasta 2009. A partir de ahí, pasaron seis años en blanco -en los que la Junta comprometió numerosas veces las canalizaciones pero jamás las hizo- hasta que en 2016 el Gobierno asumió la competencia y adjudicó por un importe de 280.000 euros el denominado proyecto general o proyecto básico, que determinará el trazado de las canalizaciones y los tramos en los que se dividirá la obra. Este documento, que es la hoja de ruta de la obra, tenía que haber estado terminado en marzo de este año pero se ha retrasado.

El pasado 19 de julio, la ministra de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, adelantaba en el foro de IDEAL que el proyecto está «prácticamente listo». Desde el Gobierno siguen sin precisar cuántos meses le quedan exactamente pero el PP y los regantes coinciden en indicar a IDEAL que el mecanismo de Rules está a punto de ponerse en marcha. La Costa se encuentra en el kilómetro cero de su autovía del agua. ¿Y ahora qué?

Mínimo dos años

En cuanto la empresa adjudicataria entregue al Ministerio el proyecto se abrirá un periodo de información pública para que administraciones y particulares presenten alegaciones al trazado.

El siguiente paso será redactar los 12 proyectos de obra de cada uno de los subtramos en los que se dividirá esta autovía del agua con los que, ya sí, se podrán adjudicar las obras.

«Lo que hemos pedido es que una vez el Ministerio saque el proyecto básico a información pública haya una máxima agilidad, son proyectos muy consensuados con las comunidades de regantes, hemos trabajado codo con codo con el Ministerio, la Junta y Acuamed en la comisión de seguimiento y esperamos que esto allane el camino y que no se pongan trabas», explica el presidente de la Comunidad General de Regantes del Bajo Guadalfeo, José Rodríguez. En el mejor de los escenarios, según los propios cálculos de la Comunidad, las obras del primero de los tramos no podrían comenzar hasta dentro de dos años. Y eso si todo marchase sobre ruedas, que en este tipo de proyectos -y más en la Costa granadina- no es precisamente la tónica. El Gobierno ni siquiera pone fechas.

«La ansiedad y la necesidad que la Costa tiene del agua es superior al ritmo de la administración. Los agricultores no lo entienden y es normal con lo que llevamos sufrido. Pero al fin vemos la luz y no podemos hacer más que pedir que se agilicen los trámites porque la redacción de los proyectos tiene ya dinero consignado», resume el presidente de la entidad que aglutina a más de medio centenar de comunidades de regantes de la Costa.

En este sentido, Rodríguez destaca que la colaboración entre la Junta y el Gobierno será vital para que la obra no tropiece. «La Junta tiene mucho que decir en las alegaciones, lo que hay que pedir es que no pongan trabas y que vayamos todos a una», advierte el portavoz de los regantes.

La dificultad del terreno, el eterno handicap de la autovía, planeará también sobre este proyecto. La buena noticia, por el momento, es que la redacción de los subproyectos no sufrirá parones por falta de financiación. El Gobierno ha garantizado que hay consignados hasta seis millones de euros en las previsiones de los Presupuestos Generales del Estado hasta 2020 para pagar la redacción de estos proyectos constructivos de los subtramos.

Harina de otro costal será definir quién paga las obras de las canalizaciones, que están presupuestadas en 178 millones de euros entre todos los tramos. El objetivo del Gobierno es conseguir el máximo de fondos europeos, que podrían financiar hasta el 70% de las obras, mientras que el 30% restante tendrían que asumirlo entre el Gobierno, que a su vez mira a la Junta y las Comunidades de regantes, que están dispuestas a dar el paso adelante.