Colapso de basura en los invernaderos por el cierre de la planta de reciclaje

Colapso de basura en los invernaderos por el cierre de la planta de reciclaje
P. G-T.

Las instalaciones, que reúnen los residuos de toda la provincia, han cerrado por dos incendios en 17 días y los afectados critican la «parálisis del sector agrícola»

PILAR GARCÍA-TREVIJANOMotril

El ánimo de los agricultores y empresarios está que arde. La planta de reciclaje de residuos vegetales de Motril no está operativa para la recepción de mercancías tras dos incendios con 17 días de diferencia que obligaron a cerrar las instalaciones por mantenimiento el pasado 10 de septiembre.

El campo vive sus jornadas más intensas tras finalizar una temporada de cosecha para reanudar otra sin espacio para dejar los residuos agrícolas. La basura se acumula en los invernaderos, caminos rurales y a las puertas del vertedero. La podredumbre riega los senderos y las empresas de recogida de material no dan abasto. La mayoría se ha quedado sin contenedores donde verter hierbas y rastrojos. Los destríos –frutas y verduras que se desechan o venden a menor precio para zumos, fruta cortada o animales– se agolpan frente a las cooperativas generando un hedor nauseabundo. «Tengo 35 contenedores con capacidad para ocho toneladas y los camiones llenos de basura. Dejé diez de ellos frente a la planta de compostaje. Mis clientes han empezado a acumular los residuos a las puertas o en el interior del invernadero. Llevo diez días sin poder trabajar y los agricultores están preocupados de que los bichos que genera la descomposición de las matas acaben con la nueva cosecha», denuncia Juan Manuel Rodríguez López, empresario de Verdes Motril, soceidad dedicada a la recogida de basura vegetal . «El cierre de la planta está paralizando toda la producción agrícola de la Costa Tropical», añade.

«Los nuevos cultivos empiezan a generar residuos orgánicos y desconocemos cuándo van a abrir. Estamos al borde del colapso. Nos preocupa que siga igual en el pico de la temporada de cosecha», manifiesta Juan Rodríguez Manzano, de la empresa Contenedores Motril. «Después del segundo incendio han cerrado del todo la planta y están despejando las grandes pilas de materia vegetal. El cúmulo de basura antes de que prendieran las pilas vegetales era tal que de la fermentación se ha prendido fuego dos veces en menos de un mes», apunta.

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Las cooperativas y agricultores de Motril, Torrenueva,Carchuna-Calahonda y Albuñol están afectadas por el cierre de la planta que gestiona la Diputación. «Ahora retomamos la temporada y tendremos que acumular contenedores hasta que se despeje la situación. No hay suficientes plantas de reciclaje en la provincia. El problema serán los pequeños agricultores que tienen que alquilar el contenedor y sin poder darle salida al material recurrirán a la quema de rastrojos o lo tendrán que dejar donde pillen», apuntan en la Asociación Agricultura Viva.

«Creemos que el incendio ha agravado un problema de capacidad. No hay salida para el compost que elaboran en la planta y el material se acumula en las instalaciones», alega uno de los damnificados. Por su parte, Alfonso Zamora, gerente la Federación Andaluza de Asociaciones de Empresarios Comercializadores Hortofrutícolas (ECOHAL), demanda medidas urgentes para solucionar la parálisis del sector. «La falta de vertederos afecta a empresarios y agricultores. La Costa vive de sus cultivos y necesitamos recobrar la normalidad. Pedimos a Diputación y al Ayuntamiento de Motril que atajen el problema en un plazo corto», mantiene.

Los afectados aseguran que mantuvieron un encuentro con la Diputación y el Consistorio motrileño el 13 de septiembre en el que se planteó instalar una trituradora para reducir el espacio que ocupa la basura. De acuerdo con los asistentes, ambas administraciones garantizaron que el lunes se reunirían con los encargados de las instalaciones, pero critican que no han tenido nuevas noticias.

El Ayuntamiento alega que a Diputación «no le pareció conveniente» su propuesta de emplear una trituradora para resolver la falta de espacio y argumentan que están buscando nuevas soluciones en colaboración de la administración provincial. Por su parte, Diputación argumenta que «todavía hay fuego en las instalaciones. Se están moviendo los residuos para apagarlos para abrir una vez sea seguro». La administración afirma que es la única planta habilitada en toda la provincia. Desconocen cuándo podrán abrir sus puertas de nuevo y algunas de las empresas han llevado el material hasta la planta de El Ejido en Almería. Sin embargo, los costes se disparan. Aseguran que las tasas a pagar por cada contenedor que vierten alcanzan los 80 euros, más los gastos adicionales de cada transporte, frente a los 70 euros que les solicitan por entregar la basura en Motril.