La Humildad y la Victoria 'atrapan' con sentimiento en Motril

El Señor de la Humildad en el Huerto de los Olivos cautivó con su recogimiento. /JAVIER MARTÍN
El Señor de la Humildad en el Huerto de los Olivos cautivó con su recogimiento. / JAVIER MARTÍN

Unos 180 penitentes y más de 100 costaleros conforman este cortejo que ha vivido un momento especial gracias a los bomberos

Laura Ubago
LAURA UBAGOMotril

El Lunes Santo en Motril es oración y también devoción. Algo tienen el Cristo de La Humildad y la Virgen de la Victoria que atrapan, cada vez 'enganchan' a más gente con su sencillez, su recogimiento y esos rostros que transmiten todo lo que significa esta Semana de Pasión. Así lo transmieten los hermanos de esta cofradía motrileña que ha sacado este año a la calle alrededor de 180 penitentes y más de 100 costaleros dispuestos a llevar con ese esfuerzo que se sobrepone a todo a las dos imágenes de esta hermandad.

Este año, por las calles de Motril, en concreto, en la plaza de la Libertad se produjo el momento más emotivo –uno de ellos– cuando los bomberos homenajearon a este Señor en el Huerto de los Olivos y a su madre la Victoria. El Cristo, según cuenta el hermano mayor, David Merino, se cambió en el año 2016. Un hermano que es bombero estuvo muy implicado en esta complicada labor y por eso se nombró a este cuerpo hermanos honoríficos. Y ayer, con el camión y las sirenas mostraron su cariño a los titulares de esta cofradía en la que se respira cariño.

«Somos una hermandad muy familiar y eso se nota en todo. También en las aportaciones que hacen los hermanos y que hacen que se enriquezca nuestro patrimonio», señaló Merino que vivió ayer su segundo cortejo como hermano mayor, con algo menos de nervios y con la misma ilusión.

Ayer esta procesión que invita a la oración estrenó las violeteras en metal plateado con anagramas en oro para la delantera del paso de palio y ejecutadas por los talleres Aragón, donadas por seis familias y también el rosario en plata sobredorada con simbolismo de la Consolación como barcaza y guía de los cristianos donado por dos hermanos.

«Además María Santísima de la Victoria luce una saya cedida por la Hermandad del Huerto de Granada como símbolo de unión entre hermandades en el año que organizan el XV Congreso Nacional de Hermandades y Cofradías con la advocación de la Oración en el Huerto», explicó el hermano mayor.

David Merino valoró la belleza y dificultad de la salida, del encierro, lo especial de Los Agustinos o el paso por el Señor de Junes y una petalada muy emotiva que tuvo lugar en la calle zapateros.

El hermano mayor se sintió ayer orgulloso en la calle al ver que tanto esfuerzo siempre tiene recompensa: el compartir su Cristo y su Virgen con los motrileños que les esperan.