El aumento de barcos y motos náuticas dispara las multas por circular en el mar

El aumento de barcos y motos náuticas dispara las multas por circular en el mar
PEPE MARÍN

Las infracciones más comunes son coger embarcaciones sin la titulación adecuada o sin seguro de responsabilidad civil. Entre junio y julio se han puesto ya el 64% de las denuncias del año pasado en cuatro meses

Laura Ubago
LAURA UBAGOGranada

La crisis navegaba hace ya casi una década: las matriculaciones de embarcaciones se habían hundido en la Costa, aumentó la morosidad en los puertos y las náuticas vieron caer su negocio un 70%. Los que se quedaron sin blanca se deshicieron del barco lo primero. Ahora, con la recuperación, han vuelto los surcadores de mares y se circula con alegría más allá de las boyas.

Las actividades náuticas, tal y como reconocen desde el Servicio Marítimo de la Guardia Civil, están en un momento de auge tras la crisis de los años anteriores. «La gente se ha animado a invertir en la compra o alquiler de embarcaciones de recreo y motos náuticas», apuntan los agentes. Como en la carretera, hay quien lo hace bien y quien lo hace mal pero, ante el aumento de tránsito... crecen las sanciones. Cuando hay dinero, hay a quien le da por comprar un caballo... o hacerse con una moto náutica, pensando que, al ir por el mar, no se necesitan papeles y ahí está la Guardia Civil, con sus inspecciones, para evitar accidentes mar adentro.

89
inspecciones de motos náuticas se realizaron el verano pasado ocho a comercios de alquiler y las otras a propietarios particulares.
118
denuncias relacionadas con infracciones a la normativa de Marina Mercante realizó la Guardia Civil el verano pasado (cuatro meses).
76
denuncias han puesto ya los agentes en junio y julio (hasta el día 23), por eso intuyen que este año aumentarán bastante.

Los agentes del Servicio Marítimo salen a diario a bordo de la patrullera a realizar inspecciones para controlar la circulación por el mar. «No hay un número determinado de inspecciones previstas al día, aunque lógicamente durante el verano el aumento de usuarios de estas embarcaciones hace que se intensifique la labor inspector para prevenir accidentes o incidentes», apuntan los agentes.

«Cuando pedimos los papeles la gente colabora, pero otros se hacen los despistados»

La patrullera Río Aragón se recorre todas las playas de la Costa pero se centra en las de Almuñécar y La Herradura y en Playa Granada y la playa Punta del Río -La Cagaílla, pegando a Salobreña-, que es donde más embarcaciones y motos hay circulando.

Los agentes de la Guardia Civil del mar salen y piden los papeles a quienes están navegando, como si los parasen en el arcén de la carretera. «Hay bastantes motos y la gente por lo general colabora y conoce la documentación que debe llevar, aunque siempre hay algún despistado», señalan los agentes que informan sobre la moda de querer coger una moto sin más, algo que no se puede consentir.

«Las motos son las embarcaciones más conflictivas puesto que con una titulación mínima se puede acceder y no están catalogadas como Embarcaciones de Alta Velocidad cuando, en ocasiones, tienen una gran cilindrada y caballaje», dicen desde este servicio y añaden que algunas motos, las de 150 cv, pueden alcanzar los 80 kilómetros por hora.

Según explican los agentes, las motos náuticas -cada vez más en alza en la Costa granadina- permiten realizar travesías a gran velocidad, con una «gran aceleración y maniobralidad». «Esto implica un riesgo para el patrón y para los usuarios del mar en caso de una colisión, ya sean bañistas o patrones a bordo de otras embarcaciones de recreo», especifican desde el Servicio Marítimo de Motril.

El auge de las embarcaciones y motos ha disparado las sanciones. Durante el verano de 2017 -de junio a septiembre incluidos- la Guardia Civil puso 118 denuncias relacionadas con infracciones a la normativa de Marina Mercante: seguridad, documentación de embarcaciones o patrones, seguro obligatorio... de éstas, 36 fueron a motos náuticas.

Un verano de denuncias

Durante este verano - junio y julio hasta el día 23- los agentes del Servicio Marítimo han puesto ya 76 denuncias (24 a motos), por lo que ya llevamos un 64% del verano anterior en menos de dos meses. «Todo nos hace pensar que las cifras de este año serán mayores a las de los anteriores», resaltan desde la Guardia Civil del Mar.

Las infracciones más comunes son carecer de titulación para el gobierno de la embarcación o no tener el seguro de responsabilidad civil para realizar esa actividad. Existen unas bolsas especiales para llevar la documentación cuando se navega con moto náutica así que no hay excusa para tener los papeles aunque sea en el mar.

«Este verano hay bastantes motos, hemos doblado ese servicio de control. En general, la gente colabora pero también hay algunos que se hacen los despistados», aportan los agentes encargados de controlar el tráfico del mar.

Para circular en moto náutica se necesita tenerla matriculada, seguro, tener más de 18 años, llevar chaleco y tener la titulación adecuada (hay tres tipos de carnés dependiendo de la cilindrada de las motos). Estos requisitos también tienen que hacer que se cumplan los negocios de alquiler, aunque las infracciones las suelen cometer más los particulares.

El verano pasado, la Guardia Civil llevó a cabo ocho inspecciones a negocios de alquiler de motos náuticas y unas 81 a propietarios particulares. Este verano serán más. «Nuestro objetivo es que los usuarios cumplan la legislación y que hagan un uso adecuado de este tipo de embarcaciones para evitar posibles accidentes», manifiestan los agentes.

Para salir a navegar con una embarcación también debe estar matriculada, tener seguro, tener la titulación para dirigirla el que la esté llevando y el certificado de navegabilidad.

«Además hay que respetar las normas de conducción, meterse y salirse por la zona determinada para ello y no pasar jamás las boyas», advierte uno de los agentes del Servicio Marítimo de la Guardia Civil. Al igual que en la carretera, en el mar se aplican medidas ejemplarizantes para proteger la vida de los bañistas y de los ocupantes de las embarcaciones. Por eso los agentes controlan todo lo que sucede en aguas de la Costa Tropical y más ahora en verano, cuando intensifican los controles en busca de que se cumpla la normativa.

Zona prohibida

La Guardia Civil vigila, además, que embarcaciones y motos náuticas no entren a zonas especialmente protegidas como pasa con Cantarriján en La Herradura.

«Las aguas del Paraje Natural Protegido ya parecen las de Ibiza. Hay barcos de todos los tamaños y motos de agua junto a los bañistas. Se saltan la ley a la torera y no pasa absolutamente nada», se quejaban en redes sociales usuarios de la playa de Cantarriján, este verano, aportando fotos y vídeos. La Guardia Civil indica que seguirá vigilando que no entren en estas zonas y que la gente cumpla las normas en el mar.

«Tenemos un sistema para parar las motos desde la distancia»

El gerente de la empresa Alborán Charters, José María Muñoz, cuenta cómo son extremadamente rigurosos a la hora de alquilar embarcaciones o motos. «Para las motos tienen que tener el carné específico y para los barcos exigimos ver el título, no nos vale una foto en el móvil», apunta.

El responsable de esta empresa náutica señala que las motos se alquilan cuando se tiene la seguridad de que van a hacer un buen uso, que las tienen geolocalizadas y que podrían pararlas en cualquier momento si alguien se metiese, por ejemplo, en una zona que no debe.

«Las motos las tenemos limitadas a 25 kilómetros por hora y tenemos mucho cuidado cuando las alquilamos. Para las embarcaciones exigimos que tenga experiencia en la navegación. Además hacemos siempre advertencias de donde no deben meterse», apunta el dueño de Alborán Charters que señala que esta empresa se cuida mucho a la hora de hacer las cosas bien para que el negocio funcione.

 

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