«Entré en el agua porque vi que el chico no podía salir solo»

Vista aérea de la playa de Calahonda /IDEAL
Vista aérea de la playa de Calahonda / IDEAL

El vecino de Calahonda que se echó al mar el domingo para rescatar a un joven asegura que los socorristas no vieron a un joven en apuros

M. V. C. GRANADA.

El pasado domingo por la tarde, un fuerte temporal de levante enfureció el mar en la playa de Calahonda. Los socorristas habían colocado la bandera roja, pero cuatro jóvenes estaban dentro del agua sobre las 19.15 horas de la tarde. Tres de ellos pudieron salir por sus propios medios, pero a un cuarto chico le abandonaban las fuerzas mientras el oleaje le hacía tragar agua y complicaba cada vez más su situación. Decenas de vecinos se percataron del peligro que pasaba el joven, que empezaba a tragar agua. «Entré en el agua porque vi que el chico no podía salir solo y ya empezaba a tragar agua», explica Rik Peer, de origen holandés pero que lleva 23 años veraneando en Calahonda con la familia de su esposa. Peer es un consumado surfista y conoce bien el comportamiento de las olas. Por eso agarró una tabla de body para llegar hasta el chico. «Cuando llegué hasta él lo sujeté por la axila, porque ya no tenía posibilidad de moverse, sus músculos no respondían», explica el hombre. Consiguió remolcarlo hasta fuera, y cerca de la orilla una ola los sacó a tierra firme. Los vecinos que se arremolinaban en la orilla se acercaron rápidamente a atender al joven.

Peer se muestra algo molesto porque, asegura, «los socorristas no vieron que el chico se ahogaba, tuvieron que avisarlos los vecinos y cuando llegaron ya estaba fuera, no llegaron ni a meterse en el agua». Sostiene que respeta el trabajo del personal de salvamento de las playas, pero rectifica la versión que dieron en las páginas de este periódico los socorristas de Calahonda.

El vecino de Calahonda explica que el rescate fue relativamente rápido, pero que los chicos pasaron luchando con las olas unos minutos. Cuando vieron que tres lograban salir, pero el cuarto no, aunque había mucha gente dispuesta a ayudar, fue Peer el que decidió lanzarse al mar. «Además de saber nadar, hay que saber cómo entrar y salir de las olas, es algo que yo conozco de haber practicado mucho surf», asevera Peer.

«Además de saber nadar, hay que conocer cómo entrar y salir de las olas»

La historia

El hombre asegura no querer protagonismo, pero contactó con este periódico porque la versión que habían ofrecido los socorristas «no se ajustaba a la verdad y todo el pueblo lo sabía, hubo decenas de testigos». Aún así, reitera que respeta el trabajo de los profesionales que se dedican al salvamento en las playas y advierte de la necesidad de respetar las banderas rojas. Como la que ondeaba en la tarde del domingo, cuando el joven tuvo que recibir ayuda para salir del mar.

Peer explica que en las muchas horas que ha pasado en el mar, disfrutando de deportes acuáticos, ya se encontró otra situación similar. Fue hace unos años, cuando sacó del agua a un hombre de 65 años que cayó al mar al volcar la barca en la que había salido a navegar.