Introducían en España cocaína a través de paquetes postales que enviaban a Calahonda

Entre los condenados hay tres vecinos de la localidad costera, dos colombianos, uno de Illescas (Toledo) y otro de Bilbao

La Audiencia de Granada ha condenado a penas que suman más de catorce años de cárcel a los integrantes de una red que introducía en España cocaína a través de paquetes postales que enviaban a Calahonda (Granada) procedentes de Suramérica, ocultos en cuentas de collar.

Entre los condenados hay tres vecinos de Calahonda, dos colombianos, uno de Illescas (Toledo) y otro de Bilbao.

La sentencia condena por un delito contra la salud publica a dos años de prisión a los tres vecinos de Calahonda y al de Illescas (Toledo), y a un año y seis al vecino de Bilbao y a uno de los colombianos.

Condena también a un año y seis meses de cárcel por blanqueo de capitales a uno de los dos colombianos y dos años al otro.

Los hechos se remontan a febrero del 2010, cuando una investigación conjunta del Servicio de Vigilancia Aduanera de Motril y la Guardia Civil tuvo conocimiento de la llegada a Calahonda de un paquete postal procedente del Perú que decía transportar muestras de artesanía, pero del que se sospechaba que contenía algún tipo de sustancia estupefacientes en su interior.

Una vez que los destinatarios recogían sus paquetes en la oficina de Correos, los trasladaban y se los entregaban al cabecilla de la red, que estaba en Illescas (Toledo) y que se encargaba de extraer la cocaína de las cuentas de collar y cortarla para su posterior distribución.

En la primera fase de la operación fueron detenidos tres vecinos de Calahonda y decomisados 1,7 kilos de cocaína de gran pureza por la Guardia Civil, a quien la investigación tras estos arrestos llevó hasta la localidad de Illescas (Toledo), donde fueron arrestadas otras cuatro personas, los dos colombianas y una tercera de Bilbao a quien la fase de explotación de la operación sorprendió en la localidad toledana.

En el registro domiciliario llevado a cabo en Illescas los agentes encontraron un bidón que contenía más de 20 litros de un compuesto de ácido sulfúrico, acetona y las cuentas de collar con la cocaína, además de 18 kilos de ácido bórico para cortar la droga.

Según la estimación de los agentes, el detenido habría conseguido con esta cantidad más de 20 kilos de cocaína para su distribución.

Además, según las investigaciones, las importantes ganancias obtenidas por uno de los colombianos eran en parte desplazadas a su país de origen o a otros de Sudamérica, aprovechándose de un locutorio de Villaverde Bajo (Madrid) regentado por el otro colombiano, que lo utilizaba para de forma periódica hacer envíos de dinero a la parte de la organización asentada en aquellos países.

Entre noviembre del 2009 y marzo del 2010 realizó un total de 106 operaciones por un importe superior a los 108.000 euros.