Un conductor de Rober se niega a bajar la rampa para que acceda una embarazada con su hija discapacitada

Un conductor de Rober se niega a bajar la rampa para que acceda una embarazada con su hija discapacitada
Alfredo Aguilar

La empresa de transportes estudiará la reclamación que ha presentado la afectada y emitirá una respuesta en un plazo de 10 días

PILAR GARCÍA-TREVIJANOGranada

Una visita al mirador de San Nicolás se convirtió en un momento tortuoso para una familia granadina. María José Retamero, madre de una niña de 4 años de edad con una discapacidad de movilidad reducida de 65% y gran dependiente nivel 3, ha puesto una queja ante Rober porque uno de los conductores de la línea Alhambra Bus se negó a accionar la rampa para subir a su hija, que viaja en una la silla especial de 20 kilos de peso, 35 kilos con la menor. Según ha explicado la madre a IDEAL, su anciana tía, ella y la menor se disponían a pasar la jornada del sábado en el histórico barrio y decidieron coger el autobús al Albaicín en Plaza Nueva. La madre pidió al conductor que accionara la rampa para poder acceder con el carrito y, según relata, éste se negó a hacerlo. El conductor de la línea de microbús alegó que se trataba de un carro normal y que la pequeña no iba en silla de ruedas. Ante la negativa la granadina reiteró su petición y le dijo que estaba embarazada.

Acto seguido y «con desprecio» la mujer apunta que el conductor le expresó que lo subiera ella. Con una actitud «machista y chulesca» él respondió que venía guerrillera y que si pretendía que se bajara para subir la silla. Ante tal escena dos pasajeros bajaron del autobús para ayudar a la mujer a acceder al vehículo.

«Me sentí humillada. Estaba alucinando y no daba crédito. Sólo le pedía que bajara la rampa para poder acceder con mi hija de movilidad reducida al autobús», dice. La madre califica el trato del conductor de «vejatorio, machista y de una gran insensibilidad». Retamero elevará la queja al Defensor del Menor. «Por mi hija no paso y por ella haré lo que sea. Dejé la abogacía para poder cuidarla y siempre va a ser mi cliente. Soy su mayor defensora. Cuando regrese a Sevilla lo haré saber en la oficina del Defensor del Menor. No todo el mundo está capacitado para tratar con los usuarios. Espero que no vuelva a suceder», concluye.

Por su parte, la empresa de transportes asegura que, al igual que hace con todas las reclamaciones, estudiará la incidencia y le dará respuesta en un plazo de 10 días. Si se comprueba que el conductor se ha comportado de forma inadecuada procederán a su sanción.