«La competencia desleal de quien no está dado de alta es un gran problema»

Jesús Bravo durante la pintura de un local. :/EDUARDO SANZ
Jesús Bravo durante la pintura de un local. : / EDUARDO SANZ

Entrevista a Jesús Bravo, pintor

EDUARDO SANZ

De primeras Jesús Bravo puede parecer el típico estereotipo de pintor chapado a la antigua, pero nada más lejos de la realidad. Este pintor atarfeño se ha adelantado a la propia picaresca española y ante la competencia desleal, ha modernizado su oferta hasta el punto que para él, lo raro para él es hacer una obra común y corriente.

–¿Cómo es el oficio de pintor a día de hoy?

–En muchos aspectos no ha cambiado y hay quien sigue haciendo las obras de siempre, pero al menos yo me he tenido que adaptar a los nuevos tiempos. Ahora hago murales, murales fotográficos, impresiones en aluminio, suelos en 3D...

–¿Qués son los suelos en 3D?

–Son fotos con profundidad que se colocan en el suelo y generan la sensación de ser objetos en 3D, como por ejemplo madera o un acuario con tortugas. Luego se le da una capa que genera la sensación de estar en dicho lugar. Se suele colocar en baños, pero aunque mucha gente lo pide, está prohibido en establecimientos públicos por precaución de cara a la gente con vértigo

–¿Obras tradicionales no realiza?

–De vez en cuando sí, de hecho ahora mismo estoy realizando una. De todas formas cada vez realizo menos ya que hay mucha competencia desleal por parte de gente que realiza la profesión sin estar dado de alta. Yo tengo que pagar autónomos y todas las tasas correspondientes, por lo que obviamente mi precio va a ser más caro y no voy a poder competir con quien ofrece sus servicios sin tener que tener en cuenta todos estos factores.

–¿Además de murales hay gente que pida pinturas a mano?

–Sí, aunque a día de hoy casi nadie lo solicita. Antes se hacía por plantillas sobre las que se dibujaba, ahora para los casos que alguien quiere pintura a mano utilizamos un proyector digital con la imagen y trazamos el dibujo a mano alzada. Pero claro, son muchas horas y la mayoría de la gente no quiere pagar el precio.

–¿Cambia la forma de trabajar en verano? ¿Y los materiales?

–La forma de trabajar no, ya estamos acostumbrados. Salvo a los materiales, desde hace mucho tiempo sólo uso pintura ecológica -sin amoniaco ni zinc- que al ser inodoras, con el calor no dan problemas. Las tradicionales sí eran peligrosas con el calor porque producían un olor mucho más fuerte al que muchas personas eran alérgicas, les producía bronquitis o sencillamente resultaba insoportable.

–¿Qué fue de la moda del gotelé?

–Desde luego el que patentó la máquina ganó dinero. La moda surgió por la falta de conocimiento tanto de los pintores como de los propietarios de las casas en las que se realizaba. Por entonces los lisos eran un poco pobres y no se solían hacer muchas más cosas que dejar la pared lisa sin nada, que además por los materiales que se usaban, quedaba bastante pobre;así que a la gente se le ocurrió empezar a poner gotelé a todo.

–¿Y para quitarlo?

–Eso es la peor parte. Mucha gente te llama súper contenta porque le vas a quitar el gotelé de la casa, pero luego cuando ven la casa llena de polvo y todo lo que hay que liar progresivamente se les va la alegría. Una sóla pared puede llevar más de ocho pasadas y en total toma más de cinco días. La clave es empezar un lunes, porque los fines de semana es cuando la gente se empieza a mosquear de verdad y es mejor no lidiar con ningún vecino enfadado. Luego de todas formas dependiendo de quien lo quite se puede quedar hasta peor, de ahí las diferencias de precio.