Ascienden a seis las denuncias presentadas contra un profesor de Pedagogía

Carteles en contra del acoso en las aulas./PEPE MARÍN
Carteles en contra del acoso en las aulas. / PEPE MARÍN

Son alumnas de Pedagogía, Educación Social y de Magisterio Primaria de la Universidad de Granada

ANDREA G. PARRAGranada

Cinco estudiantes más han denunciado al mismo profesor de la Universidad de Granada (UGR) por presunto acoso. Se suman a la universitaria de Pedagogía que ya hizo la semana pasada. Son seis, de momento, las estudiantes que han acudido a la Unidad de Igualdad y Conciliación de la institución universitaria granadina a exponer sus casos. Varias alumnas de la Facultad de Ciencias de la Educación explicaron ayer a este periódico que estas estudiantes se reunieron con responsables de la Unidad de Igualdad. Cursan todas Pedagogía, Educación Social y Magisterio Primaria. Hoy está previsto que lleguen nuevos testimonios.

Tras la difusión en redes sociales y whatsApp de la denuncia de la primera estudiante se han sumado otras. Este martes contó cada una su caso, que se unen al expediente. El protocolo es exhaustivo y las alumnas que están apoyando a las denunciantes dieron las «gracias» a la Unidad de Igualdad «por el trato».

PEPE MARÍN

En relación a la primera estudiante de Pedagogía que denunció, el caso está en Inspección de Servicios. El relato lo comienza cuando, tras estar enferma, fue a tutoría a justificar las faltas. Una vez allí, en el despacho, «todo fue más o menos normal hasta que el profesor preguntó si se masturbaba, si necesitaba ayuda para eso y si disfrutaba del sexo» –recogen los mensajes–. También le dijo el docente, según cuenta la alumna, que se sentara a su lado en lugar de «delante de él como cualquier profesor». «Me cogía las manos, se acercaba mucho…. Me dijo que podíamos quedar algún domingo, a dar un paseo…», continúa.

Conversación grabada

En ese mismo relato, se recoge que le comentó que era su alumna preferida y le ofreció hacerle una «asignatura diferente, que no era legal». También aludió, según la misma exposición, a la foto de su perfil, y que era «provocativa». En la segunda ocasión que volvió a tutoría, la universitaria grabó la conversación, según ha explicado ella misma. Según cuentan, el profesor admitió «todo», menos lo de «hacerme una asignatura diferente». «Salí temblando de esa tutoría, pero tengo pruebas». En este tiempo también le envió whatsApps.

En las redes sociales y en grupos de whatsApp se había pedido que si había universitarias que hubieran vivido situaciones parecidas se pusieran en contacto y lo contaran. Así lo han hecho. Se ha convocado una concentración para este jueves, día 4 de abril, en la Facultad de Ciencias de la Educación, en el campus de Cartuja, a las 13.00 horas. «Fuera acoso de nuestras aulas. Contra el acoso, tolerancia 0» es el lema. Insisten en que es un acto contra todo tipo de acoso. Están recabando apoyo de diferentes colectivos y la facultad se ha llenado de carteles.

«Salí temblando de esa tutoría, pero tengo pruebas», asegura la denunciante

Este lunes comenzaron a recoger firmas en la Facultad de Ciencias de la Educación. En el encabezado se puede leer: «Fuera acosadores de las aulas. Las personas abajo firmantes nos posicionamos en contra de cualquier tipo de acoso en la Universidad y pedimos al Rectorado de la Universidad de Granada y a la Inspección de Servicios que sancione con sentencias contundentes a los agresores, abusadores y acosadores. Permitiendo que nuestros centros formativos sean espacios seguros. Otorgando a la Unidad de Igualdad más competencias y a la Inspección de Servicios más recursos. Pedimos una respuesta por escrito de parte de la rectora. Así como el compromiso de la revisión del protocolo de prevención y respuesta ante el acoso donde los tiempos de investigación deben ser breves y donde las medidas cautelares no únicamente se tomen con las presuntas víctimas».

Denuncia de un profesor

La rectora de la Universidad de Granada (UGR), Pilar Aranda, explicó este martes, al ser preguntada por la denuncia por el presunto acoso, que en otras ocasiones, cuando se han denunciado casos, alguno se ha sustanciado con un expediente administrativo, que «nos han recurrido y estamos en los juzgados. O sea que no siempre la aplicación que tenemos nosotros es entendida por los jueces. Estamos en alguna situación de este tipo». Se refería a la sanción a un profesor en 2018 con 90 días de suspensión de empleo y sueldo tras, suspuestamente, abusar de su condición.

Así se dijo entonces en el pronunciamiento, que el docente abusó de su condición para establecer «una relación de cortejo» con una alumna de primer curso tratando de obtener un «beneficio de tipo sexual». La estudiante denunció los hechos como acoso sexual ante la UGR en diciembre de 2015 y poco después ante la Policía Nacional, aunque la causa judicial fue archivada.

«Desde la Universidad de Granada exijo y reclamo una modificación de la legislación» pilar aranda, rectora de la UGR

«A veces cuando han archivado causas y ha sido la propia Universidad la que ha continuado con su expediente administrativo disciplinario. Y en ese caso nos denuncian», lamentó la rectora. Especificó y repitió que en la actualidad con este caso –diferente al de Pedagogía– «estamos en el juzgado, estamos esperando».

Entonces la alumna, del campus Centro, denunció que todo comenzó cuando fue seleccionada por el profesor como coordinadora de los trabajos de la asignatura que impartía. Según trascendió, el profesor mantuvo «una relación de cortejo» con correos electrónicos y reuniones en un despacho, profiriéndole comentarios totalmente alejados de la relación profesor-estudiante, con constantes alusiones poéticas y de seducción, pero siempre entremezcladas con temas académicos». Se escribió que incluso «la cita a desayunar en su despacho privado y la recibe con bombones y cava», entre otros episodios.

La rectora fue contundente este martes: «Desde la Universidad de Granada exijo y reclamo una modificación de la legislación».