Un control 24 horas para que la Alhambra sobreviva a las llamas

Un helicóptero sobrevuela la Alhambra de Granada en dirección a un incendio que se produjo en 2015 en el Paraje de la Fuente del Avellano./JUAN FERRERAS / EFE
Un helicóptero sobrevuela la Alhambra de Granada en dirección a un incendio que se produjo en 2015 en el Paraje de la Fuente del Avellano. / JUAN FERRERAS / EFE

El conjunto monumental trabaja para que no le sorprenda un incendio

Sarai Bausán García
SARAI BAUSÁN GARCÍAGRANADA

«La Alhambra nunca podría quemarse. Le echan unos productos especiales para que no le pase nada al entrar en contacto con el fuego». Este es uno de los rumores más extendidos por toda Granada sobre las supuestas capacidades ignífugas de uno de los monumentos más visitados del mundo. Y en parte lleva razón. Pero no completamente.

El secretario general de la Alhambra, José Miguel Casasola, explicó a este periódico que, cuando se llevan a cabo las actuaciones de restauración en el entorno, se utilizan materiales especiales que no son inflamables para garantizar la conservación del monumento ante emergencias como la sucedido este lunes en Notre Dame, cuando sobre las 18.50 horas se declaró un incendio cerca del tejado, donde había instalados unos grandes andamios para unas obras de restauración.

Pero, tal y como afirmó Casasola, la Alhambra no está totalmente exenta de pasar por una situación así, a pesar de utilizar estos materiales especiales en su infraestructura. Y es que, el monumento también está compuesta por puertas, pomos y distintos elementos de madera que podrían arder.

Plan contraincendios

Para estar preparados ante posibles incendios y tener a punto las instalaciones, el Patronato cuenta con plan de autoprotección específico en el que, entre otros aspectos, se incluye un detallado informe sobre cómo se debe actuar ante cualquier tipo de emergencia.

Interior de uno de los cuartos antincendios que hay distribuidos por la Alhambra.
Interior de uno de los cuartos antincendios que hay distribuidos por la Alhambra. / IDEAL

Para poder atajar lo antes posible un incendio y que la Alhambra no se vea expuesta a la vorágine de las llamas, el monumento cuenta con seis puntos antincendios. Se trata de unos cuartos en los que tienen todo tipo de materiales para luchar contra el fuego: equipaciones, mangueras, extintores, megáfonos, entre otros.

Así, estos habitáculos están distribuidos por distintos rincones del conjunto para que los profesionales puedan acceder a todo lo necesario para luchar contra el fuego con rapidez. «Así se puede hacer una primera intervención rápida sise registra un incendio», afirmó el secretario general.

Materiales incluidos en los puntos contraincendios que hay distribuidos por la Alhambra.
Materiales incluidos en los puntos contraincendios que hay distribuidos por la Alhambra. / IDEAL

De igual modo, la Alhambra cuenta con bocas de incendio, con el fin de que los Bomberos puedan acceder al torrente de agua con rapidez, así como sistemas antincendios y detectores de humo.

Este dispositivo creado por el Patronato es coordinado por un servicio de seguridad en el que, 24 horas al día, se monitoriza y controla el recinto. En caso de tener que activar el sistema ante cualquier incidente, este centro de control tiene conexión directa con los servicios de emergencia. Además, el dispositivo que guía los pasos a seguir está definido al milímetro y muestra, entre otros aspectos, cuáles son los puntos a los que hay que dirigirse, cómo acceder a las partes más recónditas o de peor acceso del monumento y con qué tipo de vehículo se puede llegar en caso de que éste sea el lugar donde se produzca el suceso para que se pueda acabar con el fuego. Este plan se actualiza de forma continua y periódica. La última vez que se modificó fue en el 2017.

Plan Director de la Alhambra

El monumento cuenta con un Plan Director de la Alhambra que, entre otros aspectos, explica cómo se lucha por prevenir los riesgos en el entorno y cómo actuar ante ellos. Tal y como muestra este programa, la singularidad de la configuración orográfica del Territorio Alhambra y la amplia extensión de sus espacios cultivados son actores que dotan al monumento de una especial sensibilidad frente a determinados fenómenos y riesgos de carácter natural, como los incendios. Y es que la Alhambra, debido a la presencia de las masa forestales que rodean al monumento, sufre cierto riesgo de incendio que hace necesario contar con unas directrices de carácter preventivo.

Entre los aspectos que esta carga de riesgo incluye se encuentra el planteamiento de establecer un gran depósito de agua junto a Dar al-Arusa para que pueda ser utilizado por helicópteros para impedir la propagación de posibles incendios. Además, cuentan con un programa de previsión, alerta y vigilancia, y un mapa de zonificación donde quedan reflejados las áreas de peligros en las que se subdivide el territorio Alhambra. Asimismo, se diseña un calendario de labores para la prevención de incendios.

La creación de un punto de abastecimiento de agua y una zona para el aterrizaje de helicópteros en el entorno también se plasma en este documento, así como la implantación de instalaciones generales de detección y extinción de incendios. «Se sugiere una posible adaptación del Aljibe del Conde de Tendilla o de cualquier otro emplazamiento bien situado en el entorno de la Alcazaba y los Palacios Nazaríes», añade el escrito.

La instalación de un grupo electrógeno que garantice los servicios mínimos de toda la instalación, la creación de un centro de control para regular, supervisar y controlar todas las instalaciones de seguridad, detección, alarmas y custodia de material utilizado para esos fines y el cumplimiento de las normas conforme a los parámetros propios del monumentos, con estudios de ocupación máxima, ámbitos de paso, recorridos de evacuación,escaleras y rampas y salidas de evacuación son otros de los puntos que se incluyen en el Plan Director de la Alhambra.

De ese modo, se cuentan por decenas los aspectos que se han incluido en el plan de la Alhambra para evitar que el fuego afecte al monumento. Todo sea por evitar que las llamas acaben convirtiendo la memoria de Granada en simples cenizas.