La otra cara de la huelga de taxis

Fermín Ruiz, con uno de sus vehículos./PEPE MARÍN
Fermín Ruiz, con uno de sus vehículos. / PEPE MARÍN

Los conductores con licencia VTC se defienden de las críticas; en Granada son 117

PILAR GARCÍA TREVIJANO GRANADA.

Los taxistas granadinos se sumaron a la huelga del sector convocada a nivel nacional. Durante tres días solo el 20% de la flota permaneció activa para cumplir con los servicios mínimos. La Gremial Provincial del Taxi acordó cooperar con el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía para introducir cambios en la regulación y garantizar el cumplimiento de la proporcionalidad de una licencia VTC (Vehículos de Transportes con Conductor) por cada treinta taxis.

El número de licencias VTC en España se ha disparado en un 37,2% entre mayo y agosto. Andalucía es la tercera comunidad autónoma con mayor número de VTC y Granada se sitúa entre las provincias que superan las 100 licencias, en concreto 117. Estos 117 trabajadores son la otra cara de la huelga. Sus conductores también reclaman visibilidad y alzan la voz para reivindicar sus derechos laborales. Entre ellos, Fermín Ruiz, conductor VTC con treinta años de experiencia en el mercado y miembro de Unauto.

El conductor asegura que las comunidades autónomas están reacias a recibir las transferencias y que la competencia de las administraciones pasa por el consenso y la redacción de «una ley orgánica que tenga mayoría absoluta». «Hay 17 comunidades y que se plantee que cada una asuma las competencia con normas distintas, cuando las licencias son a nivel nacional y están emitidas por el Ministerio, es impensable».

«El gremio nunca nos ha visto con buena cara. La convivencia nunca fue perfecta»

Se muestra reacio a encontrar una solución que satisfaga a ambas partes y critica la forma en la que el Ejecutivo socialista ha llevado el asunto. En estos términos, asegura que la 'acampada' de los taxis en España «como si fuera el 15M» no se debería de haber permitido sin autorización. Cuestionado sobre si se ha producido algún incidente entre los taxistas y los conductores VTC durante la huelga en Granada, el miembro de Unauto responde: «Personalmente no he tenido ningún problema, pero algunos compañeros han estado coaccionados en el aeropuerto por los taxistas y la Policía no se ha presentado».

Competencia

Los conductores con licencia VTC no entienden el ambiente de crispación que hay en España. Creen que sería conveniente seguir el ejemplo de «Italia, Francia, Portugal y Reino Unido, en los que hay el doble de licencias VTC y conviven todos perfectamente». Son sus razones, frontalmente opuestas a los motivos esgrimidos por los taxistas, que han abonado precios elevados por sus licencias. «En pleno siglo XXI y en Europa no puede existir monopolio. Les preocupa que se venga abajo», apunta. Además, este conductor y empresario asume que el distanciamiento viene de lejos: «El gremio taxista nunca nos ha visto con buena cara. La convivencia nunca fue perfecta».

«Los taxistas llevan muchos años con una ley que no se ha modificado. Es antigua, no se adapta»

Sobre una posible solución al conflicto, declara que «el taxi siga trabajando conforme está». Ruiz añade que los taxistas «llevan muchos años con una ley que no se ha modificado. Es antigua, no se adapta a las circunstancias . No se han preocupado de quitar toda la regulación que tienen». Pero admite que hay más licencias VTC de las que establece la proporción. «Hace años había 29 licencias en Granada frente a las 117 registradas actualmente», aclara. Ruiz achaca el problema al vacío legal que planteó la Ley Ómnibus de 2009.

Diversas asociaciones afirman que los conductores con licencia VTC no pagan impuestos y ejercen su trabajo en condiciones precarias. Ruiz responde a estas acusaciones: «Cada conductor paga de media 500 euros mensuales de seguridad social, por cada coche que facturamos nosotros tenemos que pagar 600 euros de IVA, más el IRPF. De ahí se desgrava la gasolina que consumimos, el coche que hemos comprado y la factura del taller».

Fermín pide un tiempo prudencial para que la sociedad y el mercado laboral se adapten a las nuevas circunstancias y a las plataformas como Uber y Cabify. Él mismo ha empezado a matricular coches nuevos que trabajarán con estas empresas. Ruiz alega que los trabajadores irregulares sin licencia afectan a los taxistas y a los 15.000 conductores con licencia VTC en España. «Los usuarios con su dinero podrán elegir lo que quieran. Si el mercado es libre, vamos a competir», concluyó. Es la otra cara de una polémica sobre ruedas.

 

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